La contaminación acústica de los parques eólicos, un desafío actual

Decibel es un ejemplo de los esfuerzos la industria por generar un modelo energético más sustentable para el país, y a la vez, de cómo éstos deben ir de la mano de la eficiencia, del cuidado del medio ambiente y del respeto al derecho fundamental de las comunidades a vivir en un en un ambiente libre de contaminación de todo tipo.

Chile avanza hacia la descarbonización de su matriz energética como principal enfoque y compromiso de Estado en materia de cambio climático, acorde a sus responsabilidades adoptadas en el Acuerdo de Paris (COP21). Estas apuntan a limitar el calentamiento global evitando el aumento de 2 grados centígrados respecto a la era preindustrial, lo que se conseguirá principalmente reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

En este sentido, nuestro país, a través del Ministerio de Energía, ha fijado como principal lineamiento el impulso de las energías renovables con miras a 2040, plano en el que la generación eólica ha tomado especial relevancia, principalmente, por la geografía de nuestro país y por ser energía limpia. Según el reporte de julio de la Comisión Nacional de Energía (CNE) este tipo de fuentes inyectó 352 GWh, lo que representa más de un 5% de la capacidad de la matriz nacional.

Los proyectos de energía eólica han presentado impactos negativos que no han sido visibilizados, como lo son la afectación de áreas naturales protegidas y la contaminación acústica. Sobre lo último, el Ministerio del Medio Ambiente ha buscado lentamente regular el ruido de los proyectos, específicamente con la incorporación en el Decreto Supremo N°38 de la Guía que establece norma de emisión de ruidos generados por fuentes que indica, para proyectos de parques eólicos en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA).

Esta guía aporta criterios para la evaluación ambiental de proyectos eólicos como áreas de influencia, predicción de impactos, potencia acústica de aerogeneradores, modelos para la predicción de niveles de ruido y monitoreo de ruido, entre otros.

La industria de la sustentabilidad ha trabajado al ritmo de este enfoque para generar un desarrollo armonioso y de respeto por el medio ambiente. Un ejemplo de ello es Decibel SpA, empresa consultora especialista en soluciones acústicas, quienes conversaron con Codexverde a través de Jorge Carrasco Henríquez, jefe de proyectos de la organización, para abordar la temática y las soluciones relacionadas con el control de ruido de las plantas de energía eólica.

-¿Qué propuesta tiene Decibel para la evaluación de ruidos en proyectos eólicos?

La principal propuesta de Decibel es ceñirse a las indicaciones del documento Guía para la Aplicación del DS N°38 de 2011 del Ministerio del Medio Ambiente. Es un documento técnico muy completo, con participación activa de profesionales altamente capacitados en la materia y en sinergia entre el Departamento de Ruido, Lumínica y Olores del MMA, la División de Energías Sostenibles del Ministerio de Energía, la División de Gestión Ambiental y Cambio Climático del Ministerio de Energía y el Servicio de Evaluación Ambiental. En cuanto a lo técnico, el documento aborda aspectos fundamentales para la aplicación de la normativa atingente, tanto para mediciones de parques eólicos existentes y líneas de base de ruido, como para modelamiento de futuros parques que sean evaluados.

-¿Qué inversión ha realizado Decibel para contar con un servicio de medición de ruido para este tipo de proyectos? 

La principal inversión de Decibel para potenciar el servicio, tiene que ver con disponer del módulo de aerogeneradores en el software de modelamiento acústico. Estas herramientas de cálculo predictivo son muy potentes y específicas y podrían llegar a significar un costo alto, aunque a su vez contribuyen al ahorro a largo plazo cuando se cuenta con la versión o módulo para casos específicos de fuentes de ruido que no tienen un tratamiento homologable a fuentes como un motor, compresor, ventilador, etc.

-Si bien, los proyectos de energías limpias tienen buena aceptación por parte de la ciudadanía, en los últimos años han habido conflictos en torno a la instalación de plantas eólicas por el ruido que generan. En ese contexto, ¿la guía para proyectos eólicos del SEIA y su aplicación son suficientes para evitar que esa desconfianza por parte de la ciudadanía siga creciendo?

Jorge Carrasco, jefe de proyectos de Decibel SpA.

Sin dudas, la guía es una herramienta fundamental para que estos proyectos no representen una amenaza para el bienestar de la ciudadanía, sino todo lo contrario, para que sumen en una materia tan importante como es el desarrollo de planes y políticas energéticas cada vez más amigables con el medioambiente. Todos los acuerdos, análisis y deducciones que como país podamos obtener, se van a nutrir de la experiencia, y este documento recoge aspectos muy relevantes a nivel internacional de diferentes fuentes de conocimiento que se han generado desde países en los cuales han comenzado a implementar estas energías con anterioridad a nosotros, por lo que resolvieron antes este tipo de problemas. No digo que debamos simplemente copiar las políticas de otros países, sino que actuemos con la suficiente sabiduría como para llegar a adaptar conocimiento científico a la realidad de nuestro país. En este sentido, me parece que en Chile se está actuando correctamente, porque se la ha dado un tratamiento a la altura de la relevancia que tiene y los profesionales que lo lideran, han demostrado tener los conocimientos y experiencia acordes a lo que se necesita. 

-¿Cómo la guía y empresas como Decibel pueden ayudar a mitigar la contaminación acústica de los nuevos proyectos eólicos?

En general, es muy urgente que la predicción y la fiscalización vayan de la mano para poder anticiparse a escenarios que pudiesen ser un posterior problema, por lo tanto, los consultores y especialistas como nosotros debemos estar completamente en línea con las exigencias de la autoridad competente, de manera que los cálculos predictivos de nuevos proyectos sean realmente representativos y eficaces. Una vez implementados los proyectos, es fundamental que la fiscalización actúe prudentemente para poder detectar situaciones que pudiesen no haberse previsto, como un lugar que no era habitado al momento de evaluar un proyecto, o simplemente velar porque las condiciones bajo las cuales un determinado proyecto se aprueba, se conserven inalterables durante su fase de operación, o bien, que si se han introducido modificaciones, éstas no ocasionen un impacto ambiental significativo donde antes no lo había.


Decibel es un ejemplo de los esfuerzos la industria por generar un modelo energético más sustentable para el país, y a la vez, de cómo éstos deben ir de la mano de la eficiencia, del cuidado del medio ambiente y del respeto al derecho fundamental de las comunidades a vivir en un en un ambiente libre de contaminación de todo tipo.

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