A pesar de su importancia ecológica, los humedales enfrentan una serie de presiones en incremento, entre las que se encuentran el tránsito de vehículos motorizados, perros sin tenencia responsable, desarrollo residencial y comercial, contaminación, especies exóticas invasoras, prácticas agropecuarias, acuícolas y mineras, infraestructura energética, el uso no sustentable del agua y el cambio climático.





