Expertos en control, gestión y fiscalización del ruido participan en seminario organizado por Codexverde y FINE de UDLA

Este seminario se realizó en el marco del Día Internacional de la Conciencia sobre el Ruido 2020 (29 de abril). Esta es la segunda vez en la que nuestro medio de comunicación y la Facultad de Ingeniería y Negocios de la Universidad de Las Américas realizan un seminario sobre esta temática.

0
1487
(Arriba, de izquierda a derecha) Héctor Fuentes, Waldo Lobos y Christian Gerard. (Abajo, de izquierda a derecha) Carmen Gloria González, Claudia Pastore y Jorge Carrasco. II Seminario por el Día Internacional de la Conciencia sobre el Ruido

En el marco del especial por el Día Internacional de la Conciencia del Ruido, Codexverde organizó nuevamente un seminario sobre la temática de contaminación acústica con la Facultad de Ingeniería y Negocios de UDLA.

En esta ocasión, y debido a la crisis sanitaria por el coronavirus (Covid-19), el evento se realizó a través de la plataforma online de la universidad, y contó con las exposiciones de Héctor Fuentes, representante del Colegio de Ingenieros en Acústica de Chile; Claudia Pastore, encargada de la Sección Ciudad y Territorio de la División de Fiscalización de la Superintendencia del Medio Ambiente; Jorge Carrasco, consultor senior de la empresa Decibel; y Christian Gerard, gerente general de la empresa Control Acústico.

Los encargados de inaugurar la jornada fueron Carmen Gloria González, directora de la Escuela de Biotecnología y Medio Ambiente, y Waldo Lobos, director de Codexverde.cl.

“Es un gusto compartir con ustedes la conmemoración del Día Internacional de la Conciencia sobre el Ruido, que es una actividad que se desarrolla a nivel mundial con el propósito de promover el cuidado del ambiente acústico y la concientización sobre las molestias y daños que generan los ruidos, además de educar sobre las medidas para evitar los daños en la salud integral de las personas”, indicó Carmen Gloria González.

En tanto, Waldo Lobos agradeció a la universidad por brindar nuevamente el espacio para difundir este tema en la comunidad, tanto académica como externa. “La continuidad de este tipo de seminarios es importante porque las temáticas y problemas ambientales van evolucionando con el paso del tiempo, y el ruido, sin duda, no escapa a ello”.

El primer expositor de la jornada fue Héctor Fuentes, representante del Colegio de Ingenieros en Acústica de Chile, quien abordó la situación general y la gestión del ruido en Chile, comenzando por señalar las principales fuentes de emisión de este contaminante: fijas (industria o empresas), conductas (domicilios), infraestructura de transportes y tráfico vehicular. En cuanto a esta última fuente, el ingeniero acústico sostuvo que representa el 70% del ruido ambiental de las ciudades.

En la misma línea, Fuentes señaló que en el Gran Santiago el 30% de las personas están expuestas a 55 dB (A), y el 20% a 65 dB (A), lo que resulta un grave problema para la salud pública, ya que, según estudios de la Agencia Europea del Medio Ambiente, estos niveles pueden provocar desde alteraciones en el sueño hasta enfermedades cardiovasculares e hipertensión, las cuales podrían derivan en la muerte.

En cuanto a la gestión y el control del ruido, el colegiado hizo hincapié que en Chile se ha avanzado mucho en estos temas sobre la base de tres factores: formación de profesionales y técnicos en carreras afines en al menos seis universidades del país; normas regulatorias y la creación de un Departamento de Ruido en el Ministerio del Medio Ambiente; y la conformación de asociaciones como el Colegio de Ingenieros en Acústica y la Sociedad Chilena Acústica, además del desarrollo del sector privado, con la presencia de más de 20 empresas que se dedican a la ingeniería del control del ruido.

“Gracias a profesionales más capacitados, con presencia tanto en organismos públicos como privados, Chile avanza en robustecer su norma de control de ruido de fuentes fijas. Para ello, también es importante destacar dos hitos: la creación de mapas de ruido en las principales ciudades del país y redes de monitoreo de ruido ambiental, como la que tiene actualmente Santiago”, finalizó Fuentes.

La segunda expositora de la jornada Claudia Pastore, encargada de la Sección Ciudad y Territorio de la División de Fiscalización de la Superintendencia del Medio Ambiente, quien aportó un dato interesante en cuanto a la problemática del ruido a nivel nacional: de las 11 mil 700 denuncias que ha recibido la SMA desde que fue creada, el 50% corresponde a denuncias por contaminación acústica, seguida por olores molestos y residuos.

Presentación de Claudia Pastore.

Con este antecedente, según la ingeniera química, la SMA estableció una estrategia, que agrupa tres factores: trabajo territorial, con la elaboración de mapas de conflictos y el establecimiento de mesas de diálogo; mayor acercamiento con la comunidad, priorizando atención oportuna del 100% de las denuncias generadas por faenas de construcción y promoviendo convenios con municipios; e incentivo de un mejor desempeño por parte de las empresas que emiten ruidos molestos, capacitando, por ejemplo, a titulares de locales nocturnos.

“Nuestra estrategia se elaboró considerando que la problemática del ruido no es homogénea a lo largo del país, ya que afecta de forma distinta según el territorio o comunidad. Por ello, nos hemos enfocado en el trabajo local, y en la asociatividad con organismos como municipalidades, gremios y empresas”, dijo Pastore.

Luego vino el turno de Jorge Carrasco, consultor senior de la empresa Decibel, quien centró su presentación en un estudio sobre el Barrio Bellavista de Santiago, en el cual se instalaron estaciones de monitoreo de ruido, que operan durante las 24 horas del día ininterrumpidamente y transmiten datos telemáticamente hasta una plataforma en la que pueden ser consultados los registros prácticamente en tiempo real.

Según Carrasco, la elección de este sector obedeció principalmente a que normalmente es un sector dentro de la ciudad que tiene un alto tránsito vehicular durante el día, debido a su infraestructura de salud y educación de la que un público significativo hace uso, además de la conectividad vial de importantes arterias de su entorno como las avenidas Bellavista y Santa María, y durante la noche, por la afluencia constante de público a la amplia oferta de ocio nocturno que posee el barrio, con restaurantes, bares, pubs y discotecas, atrayendo incluso a buena parte del turismo de la ciudad.

Sobre los resultados, el ingeniero en sonido y acústica de la UDLA, señaló que a partir de la semana del 16 de marzo de 2020, los niveles de ruido bajaron cerca de 7 dB (A) en cuanto al promedio, debido principalmente a las restricciones de movilidad nocturna por la crisis sanitaria del coronavirus.

“Esta situación claramente ha beneficiado el descanso y, por consiguiente, la salud de los vecinos de este sector, por lo que creemos necesario que cuando la contingencia sanitaria haya pasado, se concientice sobre la importancia de un cambio cultural en este sentido, incentivando que la hora de descanso comience a la 22:00 horas, y no a las 00:00 horas, como ha sucedido históricamente en esta ciudad. Para ello, es importante apuntar en la reducción de la jornada laboral y el cierre más temprano de los locales comerciales. Porque debemos comprender que el control del ruido es un asunto de salud pública, y no un concepto relativo al confort o al lujo”, expresó Carrasco.

Finalmente, fue el turno de Christian Gerard, gerente general de Control Acústico, quien explicó la situación sobre las redes de monitoreo de control de ruido, tanto a nivel nacional como internacional.

Presentación de Christian Gerard.

Como antecedente internacional, el ingeniero acústico de la Universidad Austral destacó la importancia de la creación de la Directiva del Ruido Ambiental de la Unión Europea en el año 2002, que tuvo el objetivo de identificar fuentes de ruido ambiental e informar al público sobre los datos de ruido relevantes, para luego tomar las medidas necesarias para reducir la exposición a este contaminante.

Según el experto, esta política europea sirvió de base para la decisión del establecimiento de redes de monitoreo, como la que se instauró en la región Metropolitana en el año 2018.

“Los beneficios de las redes de monitoreo es que entregan información actualizada de los niveles de ruido, aportan datos para la actualización de los mapas de ruido, identifican las fuentes de ruido y permiten la realización de análisis espaciales-temporales de mediciones continuas”, expresó Gerard.

Agregó que la red de monitoreo de Santiago, en la que su empresa Control Acústico participó en la instalación, posee características tecnológicas de última generación, como nubes online con la información actualizada, bajo consumo energético, transmisión en tiempo real y flexibilidad de instalación, entre otras.

En ese contexto, Gerard señaló que el uso de este tipo de tecnologías aporta no sólo en la fiscalización, sino que también en la prevención de problemáticas de ruido, asociadas a procesos productivos, como eventos masivos, construcción, industria, minería y locales nocturnos.

Al finalizar la jornada, los expositores tuvieron la oportunidad de responder las diversas consultas del público que se conectó a la transmisión en vivo, y que enriquecieron aún más la conversación en cuanto a esta problemática ambiental.

Descarga las presentaciones aquí.

A continuación revisa el webinar:

Seminario por el Día Internacional de la Conciencia sobre el Ruido 2019

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Ingrese su nombre aquí