Encuentro internacional impulsa el fortalecimiento y la proyección de los refugios marinos

El primer “Encuentro Internacional de Refugios Marinos” reunió en la Región de Valparaíso a integrantes de sindicatos de pescadores artesanales, representantes del sector público, la academia y organizaciones de la sociedad civil para profundizar en torno a estas áreas de mar con fines de conservación administradas por pescadores artesanales.

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El intercambio y la colaboración entre diversas actorías sobre al establecimiento de refugios marinos fue parte de los resultados que dejó el «Primer Encuentro Internacional de Refugios Marinos», instancia organizada por Fundación Capital Azul con la colaboración de The Nature Conservancy (TNC) Chile, el Instituto Milenio en Socio-Ecología Costera (SECOS), la Municipalidad de Zapallar y los sindicatos de pescadores artesanales asociados al programa de Refugios Marinos, el que cuenta con el apoyo de BHP Foundation.

El evento tuvo a Cachagua como sede principal, pero también se llevaron a cabo actividades en Maitencillo y Zapallar, abarcando así tres de las cinco localidades donde Fundación Capital Azul ha logrado establecer refugios marinos en la Región de Valparaíso, un programa basado en ciencia para implementar estas áreas de mar con fines de conservación ubicadas dentro de las Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERB) administradas por sindicatos de pescadores artesanales.

“Estamos muy contentos por el desarrollo del encuentro, en particular por la presencia de las directivas y comisiones de Refugios Marinos de todos los sindicatos asociados a nuestro programa, y también de sindicatos que están interesados en establecer Refugios Marinos al interior de sus Áreas de Manejo. Eso nos llena de esperanza y de expectativas para llevar estas áreas de conservación a más localidades y hacer crecer la red”, valoró Rodrigo Sánchez Grez, director ejecutivo de Fundación Capital Azul.

Sumergidos en los refugios marinos

Durante el primer día del evento se ahondó sobre el potencial de los refugios marinos para ser elegibles como “Otras Medidas Efectivas de Conservación Basadas en Áreas” (OMEC). Bajo esta figura relativamente reciente, los refugios podrían eventualmente ser reconocidos internacionalmente como aportes concretos a la conservación de la biodiversidad frente al desafío de proteger al menos el 30% de las zonas costeras y marinas, y que fuera establecido en el Marco Mundial Kunming-Montreal de la Diversidad Biológica. 

En tanto, el segundo día fue una instancia colectiva y colaborativa para sumergirse a las profundidades del programa de refugios marinos. A través de mesas de trabajo, quienes participaron en la actividad pudieron intercambiar una diversidad de perspectivas, desafíos, oportunidades y lecciones en torno a temas clave como vigilancia costera, monitoreo de biodiversidad, marco regulatorio, educación ambiental e involucramiento comunitario, financiamiento, entre otros. 

“Este encuentro de refugios marinos representa un hito importante en lo que ha sido el desarrollo de este tipo de iniciativas en que son las comunidades locales las que tienen un rol clave en la conservación y el uso sostenible de los recursos”, destacó Stefan Gelcich, cofundador de Fundación Capital Azul y director del Instituto SECOS.

En este sentido, se espera que la información levantada en las mesas de trabajo permita fortalecer el programa de Refugios Marinos y, eventualmente, seguir proyectando su escalamiento a otros sitios del país.

Intercambio multicultural y binacional

Durante el tercer día Sergio Veas, presidente del sindicato de pescadores local, dio a conocer de primera fuente el trabajo que se ha estado realizando durante los últimos años en torno al Refugio Marino de Zapallar no solo como una alternativa para la conservación y restauración de los ecosistemas marino-costeros, sino que también para mejorar el sustento y la resiliencia de las comunidades costeras de Chile.

Silvia del Carmen Otárola Altamirano representó al Sindicato de Trabajadores Independientes de Recolectores de Algas y Actividades Conexas Sector La Polcura, organización que fue una de las últimas en establecer un Refugio Marino en la región de Valparaíso de la mano de Fundación Capital Azul, y ella reconoce que la experiencia le permitió apropiarse de mejor manera de diversos componentes asociados a estas áreas de conservación marina.

La proyección de los refugios marinos también podría trascender las fronteras de Chile. María Fernanda Chávez Pérez, coordinadora de involucramiento comunitario y género para el programa Océanos de TNC Perú, explica que si bien en su país no existen las Áreas de Manejo, sí cuentan con una figura similar que también podría reunir el potencial de albergar refugios marinos.

“A los pescadores les llamó mucho la atención el hecho de que los Refugios Marinos sirven de fuente de semillas, de fuente para una mayor productividad de las zonas aledañas. Eso es algo que siempre se preguntaban, cómo asegurar que realmente el cuidar y conservar sus recursos se vea reflejado en una mayor productividad para mantener o mejorar sus ingresos. Tener a los compañeros de Chile, que ya vienen trabajando desde hace años, es como una prueba viviente de que esto funciona”, reconoció Chávez.

Mientras tanto, todavía resta un largo camino para seguir fortaleciendo esta figura y allanar su reconocimiento dentro de las políticas públicas de Chile. Aun así, este 1er Encuentro Internacional de Refugios Marinos permite también seguir involucrando a la sociedad en su conjunto en una tarea de tintes colectivos.

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