Ciudades y personas mayores frente al cambio climático

Estrategias de adaptación son fundamentales para que las personas mayores sigan siendo autónomas y vivan de manera saludables en las ciudades del futuro. Es un desafío transversal, que involucra la vivienda, los espacios públicos, los equipamientos y el transporte, para que las ciudades sigan siendo habitables también frente a las nuevas condiciones climáticas

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Las ciudades que enfrentarán los desafíos del cambio climático serán ciudades cada vez más ancianas. La población chilena está envejeciendo rápidamente: en 2050, las personas mayores (de 60 años y más) serán un tercio de los habitantes de Chile, mientras que hoy son el 18,1% de la población. Frente a una transformación demográfica tan rápida, el Día Mundial de la Salud es un buen momento para preguntarse cómo las ciudades pueden ser lugares saludables para una población que envejece y que enfrentará las consecuencias urbanas del cambio climático.

Los desafíos de la adaptación no son los mismos a lo largo de todo Chile, como muestra el Atlas de Riesgos Climáticos del Ministerio del Medio Ambiente. En las ciudades, sobre todo en la zona central del país, aumentará el riesgo asociado a las islas de calor urbanas, afectando en particular las personas con enfermedades crónicas. La inseguridad hídrica será más difusa, involucrando también comunas rurales que están perdiendo habitantes y donde crece la incidencia de la población mayor. En las zonas costeras como el Litoral Central, donde ya hoy uno de cada cuatro habitantes es mayor (como en Algarrobo, El Tabo y El Quisco), el alza del nivel del mar y la mayor frecuencia de marejadas acrecerán el riesgo de anegamiento de los asentamientos y la exposición al riesgo de la población. A pesar de estas diferencias, las consecuencias del cambio climático afectarán negativamente muchas dimensiones de la vida cotidiana, en casi todas las regiones del país.

Estrategias de adaptación son fundamentales para que las personas mayores sigan siendo autónomas y vivan de manera saludables en las ciudades del futuro. Es un desafío transversal, que involucra la vivienda, los espacios públicos, los equipamientos y el transporte, para que las ciudades sigan siendo habitables también frente a las nuevas condiciones climáticas. En particular, es esencial el rol de las calles. Salir de la casa es fundamental para satisfacer necesidades básicas, mantener relaciones sociales, participar en la vida de la comunidad y mantenerse físicamente activos. Sin embargo, el aumento de las temperaturas puede afectar negativamente la posibilidad de usar el espacio público. Los materiales de calles y veredas, la vegetación y hasta los edificios que delimitan los bordes de las calles determinan el confort térmico de quienes utilicen un cierto espacio. Y calles en donde las personas no se sienten cómodas o temen por su salud son calles que no motivan las personas a salir.

En las calles entonces se define una parte importante de la adaptación de las ciudades frente a un clima que cambia y a una población que envejece. Adaptar las calles es un desafío mayor: como muestran los mapas del SIEDU – el Sistema de Indicadores y Estándares de Desarrollo Urbano – ninguna de las 117 comunas analizadas tiene todas sus veredas en buen estado, y solo 8 tienen más del 65% de veredas con buenos pavimentos. Mejorar la mantención de las calles es solo el primer paso de un rediseño más completo, que debería contar con nuevos materiales, presencia de vegetación de bajo consumo hídrico, o coberturas que filtren la luz. Los Ángeles está aplicando a sus veredas un material que logra bajar las temperaturas superficiales de 5 grados. Tel Aviv ha elaborado lineamientos para crear sombra en los espacios públicos a través de diferentes soluciones. Medellín está transformando algunas avenidas en corredores verdes para reducir las islas de calor urbanas. Frente al cambio climático, las calles son solo uno de los espacios de las ciudades que es necesario transformar: pero se trata de un espacio fundamental para que sus habitantes, sobre todo los mayores, vivan de manera saludable y sigan siendo parte de su comunidad.

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