Mujeres y medio ambiente: ¿Una conexión natural?

Yanira Venegas Caro, Mariana Bruning y Verónica López; tres mujeres pertenecientes a distintas organizaciones dedicadas a la protección de la naturaleza comparten sus visiones respecto a la relación entre los movimientos feministas y ambientalistas.

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Créditos: Municipalidad de Barcelona.

Dos movimientos que involucran cambios sociales, políticos y económicos, han tomado fuerza estos últimos años, tanto en Chile como a nivel mundial.

Luego de la repercusión que tuvo la manifestación internacional #MeToo, desde el 2018 el movimiento feminista se posicionó con fuerza en Chile, solventado por los casos de abusos y acoso sexual que sufrían las estudiantes en recintos educacionales.

Por otro lado, el año pasado, se realizaron masivas protestas en Chile exigiendo la protección del medio ambiente, el cierre de termoeléctricas y la desprivatización del agua, entre otros temas. Esto, en el marco del movimiento internacional por el cambio climático, Fridays For Future, liderado por Greta Thunberg.

En ese contexto, nos preguntamos, ¿existe un vínculo natural entre el movimiento feminista y ambientalista? Desde hace generaciones, se le atribuye a la mujer una relación especial con la naturaleza, debido a la sincronización de la menstruación de ciertas mujeres con el ciclo lunar y por ser gestoras de vida. Sin embargo, en las últimas décadas ese vínculo se ha ido asociando a un hecho menos positivo y espiritual: Las mujeres representan el 51% de la población mundial y un gran porcentaje de ellas se encuentra en condiciones de pobreza, lo que las pone en una situación de mayor vulnerabilidad frente a los efectos adversos del cambio climático. Además, el 80% de los refugiados climáticos en el mundo son mujeres. 

Para saber su visión sobre esta relación ambiente-género, se entrevistó a mujeres que son parte activa de organizaciones pro medio ambiente. Una de ellas es, Verónica López, directora de Proyectos de la ONG Oikonos, organización que estudia y protege ecosistemas amenazados, involucrando diversas comunidades a través de colaboraciones científicas y artísticas.

Verónica López de ONG Oikonos

Verónica comenzó a involucrarse en la protección del mundo natural desde su práctica en un centro de rehabilitación de fauna silvestre: “Sentí que teníamos un vacío tan grande y un compromiso pendiente con nuestra naturaleza, nuestra fauna, de la que no sabíamos nada. Como toda esa ignorancia que tenemos de dónde habitamos, eso me movió mucho a tratar de ver cómo ser parte para ayudar. Hace 20 años ya me llamaba la atención el daño que había en ese tiempo, imagínate lo que es ahora”.

Mariana Bruning pertenece a la Fundación Retroalimenta, que tiene el objetivo de combatir la pérdida y desperdicio de alimentos.  Para Mariana su conexión con la naturaleza llegó desde pequeña: “No hubo una motivación inicial, desde que tengo memoria trabajo o busco la protección ambiental, así escogí mi carrera. Estudiando en la universidad siempre participé de grupos que buscaban la protección del medio ambiente desde nuestra realidad, llevando a la práctica lo que en la teoría había reflexionado”. 

En tanto, Yanira Venegas Caro, junto a cinco amigos de forma espontánea, guiados por su interés de conocer más sobre la biodiversidad chilena y su entorno, formaron Naturalistas Chile; un proyecto que busca concientizar, informar e involucrar a las personas en la conservación de la vida silvestre y la biodiversidad nativa, a través de ciclos de charlas online. “En mi día a día velo por la protección del medio ambiente, particularmente por la preservación de la biodiversidad chilena. Siempre me informo y también pretendo informar a los demás”, comenta.

En lo que respecta al feminismo y sus demandas, las tres ambientalistas declaran que dentro de sus organizaciones nunca han vivido una experiencia machista. Sin embargo, si hay situaciones que escapan de su control y que se debería a una cultura patriarcal. Yanira Venegas dice: “En nuestros inicios tuvimos que enfrentar ciertas situaciones que pudieron deberse al machismo. Por ejemplo: algunas seguidoras nos cuestionaban por qué hay semanas en que solo hay una expositora (o ninguna). Si por mi fuera, organizaría siempre charlas semanales con tres hombres y tres mujeres, pero realmente hay veces en que no se puede. Yo, siendo mujer y organizando estos ciclos de charlas, entendía muy bien sus inquietudes y lamentaba tanto como ellas que no hubiera equidad. Siempre hemos recibido más propuestas de hombres que de mujeres. Hace tiempo, una expositora me comentó esa realidad: muchas mujeres de la academia trabajan aún más que los hombres, porque además de ser científicas son mamás y en nuestra sociedad chilena todavía recae gran parte de la responsabilidad hogareña y de crianza en la mujer”.

Verónica de Oikonos, por otro lado, destaca cómo su femineidad le ha dado cierta ventaja a la hora de comunicarse mejor con las personas: “Trabajo con hartos hombres. Pero no me he considerado discriminada por ser mujer. Por suerte, siento que ha sido un plus porque las mujeres trabajamos y nos comunicamos de forma distinta. Creo que eso me ha ayudado a poder trabajar en un mundo más de hombres en forma armónica, comunicativa. Considero que en general las mujeres somos más sensibles y acogedoras. Cuando trabajas con la naturaleza son temas muy sensibles, que van muy relacionados con el cuidado. Por eso se habla de la “Madre Tierra”. Tenemos esa sensibilidad del acoger, del amor, entonces siento que es una diferencia quizás está un poco más en ese amor y sensibilidad en hacer los proyectos, que involucran desde la emoción de las personas”.

Yanira Venegas de Naturalistas de Chile

En este contexto, Yanira agrega que, desde su rol como comunicadora y organizadora en Naturalistas Chile, esa amabilidad para con sus seguidores y expositores es muy importante para la organización: “Otro rasgo que me ha caracterizado estos meses es la intención de ser muy considerada con nuestros seguidores y expositores, lo cual quizás se manifiesta en lo atentos que hemos sido con ellos; yo me siento muy comprometida con todos y por eso procuro ofrecer un buen material, escribiendo reseñas y respondiendo a sus mensajes, resolviendo las dudas que nos llegan y deseándole éxito a cada expositor o expositora que colabora con nosotros. Esto podría percibirse porque Naturalistas Chile es un canal que se comunica amigablemente… Y bueno, la comunicadora soy yo”.

Al respecto, Mariana advierte: “Creo que la mujer sí ha tenido una conexión más cercana a la naturaleza, desde el rol como cuidadora y proveedora en el hogar hasta la alta presencia femenina en el activismo ambiental; sin embargo, esa imagen de mujer y Pachamama, también puede prestarse para una visión patriarcal. Debemos tener ojo con que no se vuelva nuestro rol de mujer, pues el cuidado de la Tierra, nuestro hogar, es deber de todos quienes la habitamos”.

Por otra parte, Verónica confiesa no estar de acuerdo con esa conexión exclusiva del movimiento ambientalista con el feminismo: “Probablemente debido a este tipo de sociedad en la que hemos vivido patriarcal y jerárquica, muy influenciada por las religiones y los prejuicios; no solamente se ha degradado el medio ambiente, sino que también a muchas personas en sus formas de ser diferentes; por no ser parte de esta filosofía o pensamiento que rigió por muchos años. Cuando sale el feminismo a veces me parece como agresivo, que vas peleando, que vas contra los hombres. Yo creo que hay dejar de estar en contra de las cosas, tenemos que estar en contra de la injusticia y las faltas de respeto. Si de nuevo está el movimiento ambientalista, feminista, indígena, entre otros, separados, cada uno en su lucha, no se va a lograr avanzar hacia donde necesitamos, el bien común”.

En este camino hacia una sociedad más respetuosa y amigable con el medio ambiente, Verónica resalta la importancia de la mujer en este cambio: “Este es un cambio que viene mucho de la mujer, de la resolución de conflictos a través de la comunicación y no de la violencia, que ahí siento que se ha notado mucho el patriarcado. Entonces, el cambio en el aporte de la mujer viene a través de la comunicación, del respeto y del entendimiento. Y eso es lo que creo que las mujeres debemos establecer en nuestros lugares de trabajo, el apoyar el respeto, la diversidad y la diferencia”.

Mariana Bruning de Fundación Retroalimenta

Aunque existan diferentes opiniones sobre esta relación entre feminismo y naturaleza, quizás natural o cultural, las tres ambientalistas concuerdan en que esta lucha no es solo de la mujer, sino de la humanidad. Yanira sostiene: “Lo que pienso es que todo aquel que abogue por la preservación de la biodiversidad, llevando a cabo acciones ambientales concretas, cumplirá un papel esencial en esta lucha. Sea hombre o mujer”. Mariana agrega: “Yo creo que definitivamente el desafío es para toda la humanidad. Y no diría necesariamente hay una relación más cultural que natural; no sé si sean relaciones contrarias. Creo que son ambas y están interrelacionadas”.

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