Destacan importancia del Acuerdo de Escazú para garantizar derechos humanos en América Latina y el Caribe

En el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos, se realizó la segunda reunión de países signatarios del Acuerdo de Escazú, que contó con la presencia de un panel conformado exclusivamente por destacadas mujeres de la arena política y social regional e internacional.

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El evento de alto nivel, “El círculo virtuoso entre el medio ambiente, los derechos humanos y el Acuerdo de Escazú”, se realizó virtualmente bajo el auspicio del Gobierno de Antigua y Barbuda, el 9 y 10 de diciembre, esta última fecha ocasión del Día Internacional de los Derechos Humanos. En esta instancia, distintas personalidades destacaron la importancia del acuerdo regional sobre el acceso a la información, la participación pública y el acceso a la justicia en asuntos ambientales en América Latina y el Caribe -conocido como Acuerdo de Escazú– para la defensa y protección de los derechos humanos. Cabe señalar, que el evento se realizó en el marco de la segunda reunión de los países signatarios del Acuerdo de Escazú.

 “El círculo virtuoso entre el medio ambiente, los derechos humanos y el Acuerdo de Escazú”, fue moderado por Carole Excell, de la Iniciativa de Acceso (TAI), y contó con un panel en vivo conformado exclusivamente por destacadas mujeres de la arena política y social regional e internacional: Epsy Campbell, vicepresidenta de la República de Costa Rica; Michelle Bachelet, alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH); Mary Robinson, primera mujer presidenta de Irlanda, ex alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos y presidenta de The Elders; Martha Delgado, subsecretaria para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México; Nicky Black, directora del Programa de Desarrollo Social y Económico del Consejo Internacional de Minería y Metales (ICMM); Nafesha Richardson, joven champion de Escazú, de San Vicente y las Granadinas; y Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

En la segunda reunión de los países signatarios del Acuerdo de Escazú, se trató la importancia de este acuerdo regional para los países de América Latina y el Caribe.  La vicepresidenta de Costa Rica señaló que, “en América Latina hemos sufrido ataques tremendos a los defensores del ambiente, entre ellos indígenas, dirigentes rurales, activistas de organizaciones ambientales, líderes de organizaciones afrodescendientes, que en algunos casos han encontrado la muerte. Tener una herramienta jurídica que los protege nos indica que tenemos una región que no solo se compromete con el ambiente, sino que también protegemos la vida y los derechos de los activistas ambientales. Esto es un paso fundamental”.

En tanto, Michelle Bachelet, destacó que el Acuerdo de Escazú es el primero en su tipo en el mundo, ya que no solo protege los derechos humanos, sino que garantiza a toda persona el derecho a un medio ambiente sano, a participar, a acceder a la información y a la justicia en materia ambiental. La alta funcionaria de la ONU indicó también que la región es una de las más peligrosas del planeta para los defensores del medio ambiente. Explicó que en 2019 se registraron 212 homicidios de defensores de derechos humanos, y 2/3 de estos casos se produjeron en América Latina y el Caribe.

La subsecretaria para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, Martha Delgado, precisó en tanto que es importante reconocer que en América Latina y el Caribe existe un desafío enorme para lograr la justicia ambiental, el acceso a la información y a una participación ciudadana en las políticas públicas en materia de medio ambiente. Además, anunció que ayer (9 de diciembre) México publicó en el Diario Oficial la ratificación del Acuerdo de Escazú. “Este acuerdo es una vía idónea para materializar instrumentos importantes, reforzar la democracia, la participación ciudadana y la justicia ambiental, y de manera interseccional en todas las comunidades. La participación de la sociedad civil es muy importante. El Acuerdo de Escazú se ha convertido en un referente de cooperación. Ahora el desafío será su implementación”, remarcó Delgado.

La directora del Programa de Desarrollo Social y Económico del Consejo Internacional de Minería y Metales (ICMM), Nicky Black, señaló que las empresas responsables reconocen las voces críticas y que los defensores de derechos humanos ayudan a crear valores a largo plazo. “Demostrar responsabilidad y transparencia es fundamental para asegurar interacciones exitosas y significativas con las comunidades locales. En este ámbito, mecanismos legales eficientes juegan un rol clave: ayudan a desactivar potenciales problemas, construyen y mantienen la confianza con las comunidades locales y entregan soluciones cuando aparecen asuntos en discusión”, explicó Black.

En su intervención, la secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, destacó el hecho de que esta será la última reunión de los países signatarios del Acuerdo de Escazú, dado que ya hay varios países que lo han ratificado y, por lo tanto, se espera su pronta entrada en vigor, “con lo que estamos ad portas de convocar a la primera Conferencia de las Partes del tratado”, dijo. En este evento especial del Día Internacional de los Derechos Humanos, la máxima autoridad de la CEPAL recordó a la activista hondureña Berta Cáceres, una defensora incansable del pueblo lenca, asesinada en 2016. “El Acuerdo de Escazú es el reflejo de una esperanzadora puerta hacia el futuro. Es el primer acuerdo medioambiental negociado por latinoamericanos y caribeños. Es un acuerdo negociado por nosotros para nosotros y ha sido hecho pensando en nuestras futuras generaciones”, enfatizó Bárcena.

Con este acuerdo estamos luchando contra la cultura del privilegio, la cultura de los que poseen la información, de los que capturan la justicia, de aquellos que no están dispuestos a que haya una verdadera participación y un consentimiento previo informado. Estamos democratizando el derecho a la información, a la participación y a la justicia. El Acuerdo de Escazú es un instrumento esencial para no hipotecar el futuro, para atender las legítimas demandas de muchas comunidades”, agregó Bárcena.

Además, Alicia Bárcena, resaltó que el Acuerdo de Escazú es un acuerdo de cooperación, un pacto entre cada Estado con sus sociedades y con sus empresas, ya que permite un diálogo, no dos o tres monólogos. “La sociedad se ha expresado fuerte y claro: queremos un futuro distinto, un futuro que no nos regrese a donde estábamos antes. Queremos igualar para crecer, crecer para igualar y hacerlo con sostenibilidad ambiental y con la participación de nuestras sociedades”, finalizó Alicia Bárcena.

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