Nuevas normativas para regular los depósitos de relaves

Como profesionales responsables especializados en este tipo de diseños, destacamos como tema clave tener en cuenta una vigilancia colaborativa entre el dueño, el regulador y la comunidad. Los lamentables eventos ocurridos en los últimos años, están indicando la importancia de incorporar la gestión de riesgos en la visión que requiere el manejo de los relaves e integrar todo el ciclo de vida, desde su fase de concepto hasta el post cierre, cubriendo todos los procesos y operaciones, así como a los diferentes “stakeholders”, con un soporte técnico sólido, incorporación de lecciones aprendidas, mejores prácticas de la industria y sin duda la innovación.

Después de grandes catástrofes, siempre surgen normativas que permiten regular los diseños de ingeniería, la construcción y operación de ciertas obras, así como medidas de emergencia y seguridad, con el objeto de resguardar la seguridad de la población y estar mejor y más preparados para el próximo evento.

Cecilia Riveros, directora de Relaves de Arcadis Chile.

Es así como en Chile surgió el Decreto Supremo N°86/70, posterior a la catástrofe provocada por el sismo de La Ligua 1965, que generó el colapso del tranque de relaves El Cobre que sepultó cerca de 200 personas. Este decreto corresponde a un “Reglamento de Construcción y Operación de Tranques de Relaves”, el cual fue derogado el 2007 y reemplazado por el decreto vigente DS248, actualmente en proceso de modificación, que constituye un “Reglamento para la Aprobación de Proyectos de Diseño, Construcción, Operación y Cierre de los Depósitos de Relaves.

Desde el 2014 a la fecha se han producido grandes desastres a nivel mundial producto de fallas de depósitos de relaves. Algunos ejemplos son Canadá Mount Polley (2014), Brasil, Samarco (2015) y Vale (2019), que han ocasionado la muerte de cientos de personas y un daño ambiental irreparable.

Como consecuencia de estos desastres, la comunidad internacional, instituciones y agrupaciones globales como el ICMM (International Council on Mining and Metals), UN environment programme, y el PRI Principles for Responsible Investments, elaboraron un “Estándar  Global de Gestión de Relaves para la Industria Minera” lanzado en agosto del 2020, con el objeto de normar la operación a lo largo de toda la vida útil del depósito incluyendo el cierre y post cierre, considerando cero daño en las personas y el medioambiente, y tolerancia cero para fatalidades humanas.

El ICMM propugna que la aplicación de diseños y estándares apropiados de gestión y buenas prácticas permita que las instalaciones de almacenamiento de relaves sean seguras. Los miembros del ICMM se comprometen con la prevención de fallas catastróficas de depósitos de relaves, con la mejora continua en etapas de diseño, construcción y operación de estas instalaciones. Esta organización insta a las compañías mineras a mejorar su gestión adoptando el Estándar Global de la Industria sobre Gestión de Relaves, aprovechando la innovación tecnológica y la mejora continua.

No obstante, el gran aporte que significa la creación de este Estándar Global, es destacable señalar que en Chile los estándares de diseño contenidos en la normativa que regula el diseño, construcción, operación y cierre de los depósitos de relaves son comparables e incluso más exigentes en aspectos técnicos y ambientales, que los estándares y buenas prácticas internacionales. Es así como Chile tiene un gran prestigio internacional en el diseño de sus obras, ya que, siendo el país más sísmico del mundo, sus presas han tenido un comportamiento destacado, no habiendo ocurrido ningún desastre y tampoco emergencias que pudieran significar riesgos mayores para la población. Por otro lado, la modificación del DS248, en desarrollo, incluye varios aspectos del Estándar Global. En consecuencia, en Chile se están aplicando los estándares más exigentes a nivel mundial.

Como profesionales responsables especializados en este tipo de diseños, destacamos como tema clave tener en cuenta una vigilancia colaborativa entre el dueño, el regulador y la comunidad. Los lamentables eventos ocurridos en los últimos años, están indicando la importancia de incorporar la gestión de riesgos en la visión que requiere el manejo de los relaves e integrar todo el ciclo de vida, desde su fase de concepto hasta el post cierre, cubriendo todos los procesos y operaciones, así como a los diferentes “stakeholders”, con un soporte técnico sólido, incorporación de lecciones aprendidas, mejores prácticas de la industria y sin duda la innovación.

La generación de relaves es una actividad inherente a los procesos mineros y seguirá siéndolo en el futuro, a pesar de las iniciativas que buscan usos alternativos de relaves o su reprocesamiento, opciones que sólo permiten reducir los relaves almacenados en un porcentaje mínimo, por lo tanto, seguiremos conviviendo con estas obras monumentales las cuales continuarán creciendo. 

Todos los que conformamos la comunidad de los relaves, tenemos un compromiso con el país y sus habitantes, que es, hacer que estas obras sean seguras.

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