El ruido submarino generado por las embarcaciones podría tener efectos que van más allá de la contaminación acústica y sus consecuencias sobre la fauna marina. Una investigación publicada en la revista Marine Environmental Research encontró que la exposición a sonidos de naves favoreció el asentamiento larval de Bugulina flabellata, una especie marina invasora capaz de colonizar superficies artificiales, como los cascos de los barcos.
El estudio, titulado “Effect of vessel noise on larval settlement of the exotic invasive bryozoan Bugulina flabellata”, examinó cómo responde esta especie al ruido submarino y aporta nuevos antecedentes sobre la posible relación entre la actividad marítima y el establecimiento de organismos invasores en ambientes costeros.
En la investigación participaron el Dr. Javier Pinochet, especialista en especies invasoras; el Dr. Iván Hinojosa, académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) e investigador del Centro de Investigación en Biodiversidad y Ambientes Sustentables (CIBAS); y estudiantes de la misma universidad, entre ellos Iris Leiva, de quinto año de Biología Marina.
El ruido como factor en el asentamiento de especies invasoras
Para evaluar el efecto del sonido, el equipo expuso larvas de Bugulina flabellata durante una hora a tres condiciones acústicas: un grupo de control sin sonido y dos tratamientos con distintos niveles de ruido de embarcaciones. Cada tratamiento se repitió cinco veces utilizando registros sonoros de diferentes naves. Posteriormente, los investigadores compararon el porcentaje de larvas que logró asentarse.
Los resultados mostraron un mayor asentamiento larval en todos los tratamientos con sonido respecto del grupo de control. Este proceso es relevante para el establecimiento de organismos marinos, ya que, después de la fase larval, asentarse en una superficie adecuada es un paso fundamental para continuar su desarrollo.
En el caso de las especies invasoras, este comportamiento adquiere especial interés porque algunas pueden adherirse a estructuras artificiales asociadas al transporte marítimo, lo que facilita su presencia en nuevos ambientes. Sin embargo, los resultados corresponden a condiciones experimentales y no permiten concluir, por sí solos, que el ruido de las embarcaciones aumente la invasión en ecosistemas naturales.
El Dr. Iván Hinojosa explicó que la investigación surgió a partir de los experimentos sobre ruido antropogénico que desarrollaba su equipo en Lenga y de la experiencia de Javier Pinochet en el estudio de especies invasoras. La colaboración permitió conectar ambas líneas de trabajo para explorar cómo los sonidos de las embarcaciones pueden influir en el asentamiento de estos organismos.
Hinojosa destacó que los resultados amplían la mirada sobre los efectos ecológicos del ruido submarino, que no se limita a sus posibles consecuencias sobre mamíferos marinos o la comunicación entre especies. En ese sentido, advirtió que también «podría estar afectando al ecosistema en su totalidad, promoviendo la llegada de especies invasoras».
Los hallazgos abren nuevas preguntas sobre la influencia de la contaminación acústica en los procesos ecológicos marinos y refuerzan la importancia de considerar el ruido submarino al estudiar los factores que podrían favorecer el establecimiento de especies exóticas.
Una investigación que comenzó en el pregrado
El estudio también destaca por haberse desarrollado en el marco del seminario de investigación de Iris Leiva, estudiante de quinto año de Biología Marina de la UCSC. Su participación le permitió integrarse a un trabajo experimental y contribuir a una publicación científica antes de finalizar su formación universitaria.
Durante el proceso, Leiva trabajó junto al equipo de investigación en distintas etapas del estudio y en la elaboración del artículo. La experiencia le permitió conocer de cerca el trabajo científico y colaborar con investigadores y estudiantes con trayectoria en el área.
«Cuando tuvimos que hacer el escrito, también estuvieron presentes. Fue muy gratificante y de mucho aprendizaje trabajar con personas que ya tienen experiencia», comentó la estudiante, quien valoró el acompañamiento recibido durante el desarrollo de la investigación.
Uno de los resultados que más la sorprendió fue comprobar que la exposición al ruido se asociaba con un mayor asentamiento de las larvas. «Fue un poco desolador, porque uno quiere evitar que sigan ingresando estas especies. Pero también es un aprendizaje, un conocimiento que hacía falta y que no se había investigado tanto», expresó.
Para el Dr. Hinojosa, la publicación representa también un resultado relevante del trabajo formativo en investigación. «Una cosa muy relevante es que esta investigación fue parte de un seminario de investigación de Iris, que ni siquiera es una tesis, sino que es la primera aproximación de los estudiantes a un experimento o a una línea de investigación. Y eso yo lo encuentro súper relevante: que el seminario de investigación de Iris lo hayamos podido publicar», destacó.
La experiencia se suma a la participación de Leiva en otras actividades vinculadas con la formación y divulgación científica, como el Staff de Difusión de Biología Marina de la UCSC, una beca para asistir al Congreso de Ciencias del Mar realizado en la Universidad de Concepción y su representación estudiantil en la Asociación de Estudiantes de Biología de Chile.
Así, la investigación aporta evidencia experimental sobre una posible conexión entre el ruido submarino y el asentamiento de una especie invasora, al tiempo que muestra cómo los seminarios de pregrado pueden contribuir al desarrollo de estudios científicos y a la generación de nuevas preguntas sobre los ecosistemas marinos.



