Comienza juicio contra minera sueca por envío de desechos contaminantes a Chile en los ’80

Boliden mandó entre 1984 y 1986 unas 20 mil toneladas de barros metálicos para que la empresa chilena Promell los tratara. Esta última no lo hizo y los tóxicos quedaron abandonados a la intemperie en Arica.

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Un juzgado de la ciudad de Skellefteå, en el norte de Suecia, inició este martes un juicio en contra la empresa minera Boliden por daños a la salud que originaron residuos tóxicos que envió hace más de 30 años a Arica. 

Según consignó la agencia EFEcerca de 800 chilenos reclaman, en un proceso civil,una indemnización de 100 millones de coronas suecas (equivalentes a 12,3 millones de dólares ó 7.600 millones de pesos chilenos.

De acuerdo con los antecedentes, la minera sueca envió entre 1984 y 1986, desde su fundición en Skellefteå, unas 20.000 toneladas de barros metálicos que contenían mercurio, arsénico y plomo a la empresa chilena Promell para que los tratara.

Los residuos, sin embargo, nunca fueron procesados por Promell, que años más tarde se declaró en quiebra, y quedaron abandonados a la intemperie en Arica.

Graves enfermedades

La demanda documenta que en la década siguiente se empezaron a constatar en los habitantes de Arica diversos daños en la salud, como cáncer, tos crónica y dolores en articulaciones y huesos.

“Sin la actuación de Boliden nunca habrían aparecido esos problemas en esta ciudad. Las personas no habrían muerto de cáncer de útero y tumores cerebrales“, dijo, en declaraciones a la emisora pública Radio de Suecia, uno de los abogados querellantes, Johan Öberg.

Boliden rechaza las acusaciones y asegura que se limitó a seguir las leyes y reglas de la época, y que las autoridades de ambos países estaban al corriente del acuerdo con Promell.

La minera sueca sostiene que los responsables son la compañía chilena y las autoridades locales, que permitieron que se construyeran viviendas en las proximidades del vertedero.

La Corte Suprema chilena ya condenó en 2007 al Estado a pagar unos 5,4 millones de dólares para reparar el daño a la salud provocado por la intoxicación a los 356 habitantes de la población “Cerro Chuño” (Arica), que no están incluidos en la demanda sueca, presentada a los tribunales hace cuatro años.

Boliden mantiene también un litigio con las autoridades españolas por la rotura, en 1998, de la balsa de residuos de su mina de cobre en Aznalcóllar (Sevilla), que vertió seis millones de metros cúbicos de lodos contaminados con metales pesados y aguas ácidas al río Guadiamar.