¿Tratamiento de Neumáticos Fuera de Uso o Economía Circular de Neumáticos?

A pesar de que la jerarquía también quedó consagrada en el decreto de metas, ya que se consideró al recauchaje de neumáticos como preparación para la reutilización y, por tanto, como valorización, conforme a lo que dice la Ley REP, no vemos un interés por fomentar la reutilización de neumáticos por medio del recauchaje en aquellos segmentos de neumáticos en que es posible hacerlo por parte de los productores.

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Claramente, las fechas perentorias que han comenzado a correr, a partir de la promulgación del Decreto N°8, que establece las metas de recolección y valorización de neumáticos, han comenzado a presionar a los productores para que sus sistemas de gestión sean capaces de cumplir con las obligaciones determinadas bajo el contexto de la Ley REP. No cabe duda de que será muy difícil cumplir con las metas de valorización, toda vez que la capacidad instalada en el país solo alcanza al 17% de la cantidad de neumáticos fuera de uso generados anualmente si consideramos al recauchaje y, si no consideráramos a esa crucial valorización, dicho número descendería a solo el 8%, de acuerdo con los datos del Ministerio del Medio Ambiente.

Es importante destacar que en los sistemas REP, los estados entregan a los productores la responsabilidad de la creación de los incentivos necesarios para el desarrollo de la industria de la valorización. Por tanto, esta industria no se desarrollará mientras no existan certezas que permitan asegurar su viabilidad financiera.

La evolución que han tenido en el mundo los sistemas REP ha cambiado desde enfocarse solo en el tratamiento de los residuos hasta convertirse en la generación de una economía circular de los productos, trayendo como consecuencia una jerarquización en el tratamiento de los residuos generados. Cuestión muy virtuosa porque apunta a un uso racional y eficiente de los recursos escasos.

Hoy en día, los productores más importantes de neumáticos están concentrados en fabricarlos con menos materiales vírgenes y más recuperados, que además entreguen mejores desempeños. Así mismo, diseñan y construyen neumáticos que pueden ser reutilizados mediante la reparación, redibujado y recauchado, extendiendo así el uso del producto, retardando y reduciendo la generación de residuos. Estas acciones apuntan a los primeros pasos fundamentales de la economía circular de neumáticos, al igual que la educación necesaria, respecto del uso y cuidado de estos.

Recuerdo claramente que en la primera reunión que realizó el Comité Operativo Ampliado para la elaboración del decreto de Metas de Recolección y Valorización de los Neumáticos, organizado por la Oficina de Economía Circular del Ministerio del Medio Ambiente y liderado por Guillermo González, jefe de la Oficina en ese entonces, dijo al inicio: “Esto no se trata solo de trabajar con residuos, sino de Economía Circular”. Esto, tal cual, está consagrado en la Ley REP en su artículo primero: Artículo 1º.- Objeto. La presente ley tiene por objeto disminuir la generación de residuos y fomentar su reutilización, reciclaje y otro tipo de valorización. Dando de esta forma origen a la jerarquización en el tratamiento de los residuos.

Pues bien, a pesar de que la jerarquía también quedó consagrada en el decreto de metas, ya que se consideró al recauchaje de neumáticos como preparación para la reutilización y, por tanto, como valorización, conforme a lo que dice la Ley REP, no vemos un interés por fomentar la reutilización de neumáticos por medio del recauchaje en aquellos segmentos de neumáticos en que es posible hacerlo por parte de los productores. A pesar de que puede ayudar a cumplir las metas de valorización, si analizamos los índices de recauchaje de neumáticos de neumáticos comerciales de los países desarrollados, podemos apreciar que por cada neumático de primer uso rodando, existe uno recauchado, lo que da una relación de 1: 1. En Chile la relación es en el mismo de segmento de 1: 0,20. Es decir, por cada cinco neumáticos de primer uso rodando solo hay uno solo recauchado ¡Un verdadero desperdicio de recursos! Cada neumático que no se reutiliza debe ser reemplazado por uno nuevo.

La industria de recauchaje en Chile, congregada mayoritariamente por ARNEC, la Asociación de Recauchadores y Renovadores de Neumáticos, empujó la creación de una norma chilena en conjunto con el INN que dio como resultado la elaboración de la NCh3374:2015 que actualmente, nueve plantas de sus asociados han certificado bajo la norma ISO CASCO 6.

El recauchaje y renovado de neumáticos es una actividad virtuosa, autosustentable económicamente y que permite la reutilización a nivel mundial, colaborando activamente en el cuidado del planeta y a la economía circular.

¿Qué falta entonces para subir los índices de recauchaje del país? Pues bien, estamos convencidos en la necesidad de un mayor incentivo por parte de los productores como de un reconocimiento explícito por parte del Estado para aquellos usuarios que recauchan y renuevan sus neumáticos, evitando así neumáticos de un solo uso; y finalmente, la aceptación por parte de algunos mandantes que prohíben, solo por mitos preconcebidos (y mal concebidos), del uso de neumáticos recauchados a sus prestadores de servicios logísticos. Lamentablemente en estos últimos casos, los residuos de los neumáticos quedan en la comunidad y no en sus propias faenas.

Tenemos aún mucho por avanzar y queremos colaborar para crear conciencia que debemos hacer un uso más eficiente y responsable de los recursos incluidos en los neumáticos. Nuestro desafío está en obtener más con menos.

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