Greenpeace: “Lo que hace Cooke Aquaculture es el lado más oscuro que tiene la industria salmonera”

La ONG se refirió a la denuncia realizada por el medio Interferencia, señalando que la empresa salmonera -de capital canadiense- habría superado en más de 6000% lo permitido para producir, en el año 2019.

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Activistas de Greenpeace llegaron en zodiacs hasta las jaulas salmoneras de Cermaq en Seno Skyring, perteneciente a la multinacional Mitsubishi, donde desplegaron bajo el agua un cartel con el mensaje: “Esto es lo que esconden las empresas salmoneras”, haciendo referencia a las gigantes concesiones de esta industria cuyas jaulas ocupan aproximadamente una cancha de fútbol y un edificio de cinco pisos en profundidad.

El medio Interferencia denunció que se identificó que en 2019 Cooke Aquaculture -empresa de salmonicultura, con más de 20 concesiones en la Región de Aysén- produjo más de 8 mil toneladas de salmones, cuando sólo tenían autorizadas 125, es decir, más de 64 veces lo permitido en su proyecto técnico del 2000. Esto luego de obtener datos mediante solicitud de transparencia al Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura. Al respecto, desde Greenpeace señalaron que se trata de un hecho inaceptable. 

«Es inaceptable e impresentable que una empresa como Cooke Aquaculture esté operando fuera de la ley. Estos antecedentes suponen que se supera en más de 6000% la capacidad que tiene autorizada en su proyecto técnico original de un centro de cultivo que se ubica además en un área protegida, como el Parque Nacional Laguna San Rafael, una de las máximas categorías de protección ambiental con la que cuenta nuestro país», indicó Silvana Espinosa, vocera de la organización. 

Desde la organización explican que cuando la cantidad de peces autorizada para producir es sobrepasada, como el caso de Cooke Aquaculture, se pone en riesgo la salud del mar, porque se agrega más material orgánico como peces muertos, fecas y alimento no consumido, entre otros, a un lugar que no tiene las capacidades ambientales para soportarlo colapsando ese ecosistema.

«La producción de peces que sobrepasa lo autorizado daña irreversiblemente el medio ambiente, generando alteraciones en el equilibrio natural del mar, tales como; condiciones de anaerobia (pérdida total o parcial de oxígeno), eutrofización (proliferación de algas) y acidificación de las aguas (dificultad para la formación de caparazón y esqueleto de organismos marinos)», explicó Espinosa.

Asimismo, añadió que lo realizado por la empresa «es el lado más oscuro de la industria. Sembrar más peces de los autorizados es una forma constante de operar por parte de las grandes empresas, distorsionando el sistema con información falsa o con falta de información, evitando que se puedan tomar medidas correctas para prevenir un daño ambiental mayor».

Denuncia por Greenpeace

En noviembre de 2022 Greenpeace denunció frente a la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA) a Cooke Aquaculture por elusión al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), debido a que en dicho ciclo productivo, el centro en cuestión había sembrado más peces de los autorizados.

«El supuesto “milagro” de la industria de la salmonicultura, simplemente se explica porque las leyes ambientales no se están aplicando, sin embargo, desde Greenpeace no vamos a perder el rastro de las negligencias con la que estas grandes empresas salmoneras actúan. No podemos permitir que una industria lucre directamente y de forma impune con la destrucción de los fiordos y canales de la Patagonia chilena. Corresponde entonces, que la Superintendencia de Medio Ambiente fiscalice y sancione estos gravísimos hechos», sostuvo Silvana Espinosa. 

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