Centros de investigación llaman a suspender plantación de especies exóticas en Patagonia chilena

“Queremos reafirmar que aún existen muchas tierras que históricamente estuvieron cubiertas de bosques en las regiones del sur de Chile y la Patagonia que actualmente se encuentran deforestadas, cuya reforestación y restauración con especies nativas sería una verdadera solución basada en la naturaleza”, señalan las instituciones en la declaración pública

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En el último tiempo, en Chile se están promoviendo y analizando diversos proyectos de forestación para aumentar la captura de carbono. Este mecanismo simple y con múltiples beneficios ecológicos también puede tener impactos negativos si no se realiza de acuerdo a estrictos estándares que aseguren una adecuada compatibilidad entre las especies utilizadas y los ecosistemas a restaurar.

En este contexto, se han conocido algunas iniciativas que buscan capturar carbono mediante la plantación de especies exóticas en ecosistemas de estepa de la Patagonia chilena, ante lo cual diversos centros de investigación declaran que es urgente suspender el uso de estas especies para la forestación.

Al respecto, la Sociedad de Ecología de Chile, Sociedad de Botánica de Chile, Sociedad de Biología de Chile, Instituto de Ecología y Biodiversidad, Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 Center Of Applied Ecology and Sustentainblity (CAPES), Asociación Chilena de Ecología del Paisaje (IALE-CHILE)Centro del Fuego y Resiliencia de Socioecosistemas (FIRESES), Fundación Centro de los Bosques Nativos Forecos, Programa Vino, Cambio Climático y Biodiversidad y Red Chilena de Restauración Ecológica, señalaron, en una declaración pública, que:

Queremos reafirmar que aún existen muchas tierras que históricamente estuvieron cubiertas de bosques en las regiones del sur de Chile y la Patagonia que actualmente se encuentran deforestadas, cuya reforestación y restauración con especies nativas sería una verdadera solución basada en la naturaleza. Es decir, una alternativa sustentable y duradera de captura de carbono recuperando la cobertura boscosa y conservando los procesos ecológicos y la biodiversidad de estos ecosistemas, además de proveer una multiplicidad de servicios ecosistémicos para las comunidades locales”, indicaron en el comunicado.

En la declaración, además, agregan tres principales aspectos a considerar a la hora de forestar la Patagonia:

1. La estepa patagónica es un ecosistema endémico del cono sur de Sudamérica, y contiene un elevado número de especies de flora y fauna únicas. Dada la exclusividad de su fauna y flora, y el alto grado de estrés ambiental  al que están sometidos, la estepa patagónica ha sido clasificada como una de las ecoregiones del mundo prioritarias para la conservación por el programa Global 200 del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF). La estepa patagónica es un ecosistema que ha evolucionado desde la era glacial en ausencia de cobertura arbórea, lo que no representa ningún problema ambiental; todo lo contrario, genera un paisaje único de inestimable valor ecológico, histórico, social, cultural, y además de importancia económica para la ganadería y el turismo.

2. La evidencia científica indica que, debido a que los pinos utilizados en estas plantaciones forestales provienen del hemisferio Norte y han evolucionado bajo otras condiciones climáticas y ecológicas, las plantaciones de pinos en la estepa patagónica generan una multiplicidad de impactos negativos como:

  • Reducir hábitat de especies nativas y la biodiversidad de especies herbáceas y arbustivas que no soportan competencia o sombra por especies arbóreas.
  • Disminuir la disponibilidad de agua en el suelo, las napas freáticas y los caudales, lo cual es crítico en estos ecosistemas de carácter semiárido.
  • Reducir el valor paisajístico y turístico de estas zonas australes al interferir con la mirada del paisaje, afectando el valor sociocultural de estas formaciones vegetacionales que son parte de la identidad de los habitantes de la Patagonia.
  • Promover la invasión de las especies plantadas, como los pinos, a zonas aledañas donde no se ha plantado, generando densos bosquetes que rápidamente homogenizan el paisaje y cuyo control es muy costoso; por último y de máxima preocupación dado el escenario de cambio climático.
  • La combinación de plantaciones e invasiones de pinos en la estepa patagónica puede alterar el régimen de incendios forestales, aumentando la frecuencia, extensión y severidad de éstos.

3. Respecto a la fijación y secuestro de carbono, no hay evidencia concluyente respecto a cuánto carbono se libera o se captura al reemplazar la diversa estepa patagónica por una plantación monoespecífica de pinos. Estudios en otros ambientes de praderas naturales,  demuestran que una importante cantidad de carbono se almacena bajo la superficie, en el suelo, las raíces, y otros organismos del suelo. La evidencia indica que ecosistemas más diversos son capaces de capturar más carbono en el mediano y largo plazo.

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