De la idea al escalamiento: las opciones de financiamiento para impulsar proyectos de economía circular

Desarrollar una nueva solución, validarla, construir una planta o ampliar un negocio requiere distintas formas de financiamiento. La Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC) revisó las alternativas disponibles en Chile y presentó casos que muestran cómo empresas pueden acceder a recursos para avanzar desde la innovación hasta el escalamiento.

0
137

Pasar de una idea de economía circular a una solución implementada a escala productiva requiere más que una buena propuesta. Dependiendo de la etapa en que se encuentre un proyecto, las empresas pueden necesitar recursos para investigar y resolver desafíos tecnológicos, validar un producto, invertir en infraestructura o ampliar su capacidad productiva y comercial.

En Chile existen distintas alternativas para abordar esas necesidades, desde incentivos tributarios y programas públicos de innovación hasta créditos para inversiones verdes y mecanismos de financiamiento vinculados al cumplimiento de objetivos de sostenibilidad.

Con el propósito de acercar estas herramientas a las empresas, la Red de Economía Circular de la Construcción (Red ECC) desarrolló un ciclo de tres webinars en el que especialistas de Corfo, centros tecnológicos, empresas e instituciones financieras abordaron instrumentos disponibles y experiencias concretas de aplicación.

La Red ECC es una iniciativa financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), conformada por Corfo, Construye2025, el Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT). Su objetivo es diseñar un modelo territorial escalable que fomente la valorización de residuos y recursos, el encadenamiento productivo y la simbiosis entre obras de construcción y centros de producción, contribuyendo a habilitar inversiones verdes y compras sustentables.

De la investigación al desarrollo de nuevas soluciones

En las primeras etapas de un proyecto, uno de los principales obstáculos puede ser la incertidumbre tecnológica: determinar si una idea puede transformarse en un producto o proceso viable, qué materiales o tecnologías requiere y cómo validar su funcionamiento.

Para abordar estos desafíos, durante el ciclo se presentó la Ley I+D, que entrega un beneficio tributario sobre gastos certificados asociados a actividades de investigación y desarrollo. Su aplicación puede ser relevante para empresas que necesitan desarrollar y validar materiales y soluciones constructivas, incorporar tecnologías o enfrentar desafíos técnicos y ambientales.

“La Ley I+D permite reducir parte del costo económico asociado a investigar, desarrollar y validar soluciones técnicas. En términos simples, ayuda a que una empresa no asuma todo el peso financiero de resolver una incertidumbre tecnológica”, explicó Paulina Vergara, ejecutiva técnica de la Subdirección de Incentivo Tributario a la Ley I+D de Corfo.

A este instrumento se suman los programas Crea y Valida y Consolida y Expande de Corfo, que apuntan a diferentes momentos del proceso de innovación.

Crea y Valida apoya el desarrollo de productos, servicios y procesos nuevos o mejorados que requieren I+D, desde la fase de prototipo hasta su validación técnica a escala productiva y/o comercial. Consolida y Expande, en tanto, está dirigido a soluciones con mayor madurez que buscan avanzar hacia una nueva escala comercial y/o productiva, en Chile o en otros mercados.

El ciclo permitió conocer casos concretos de aplicación. Uno de ellos fue Rubber Cork, desarrollado por Isolcork con apoyo de Crea y Valida, que combina caucho reciclado y corcho natural en una membrana proyectada. También se presentó el caso de Poliestirec, empresa cuyo principal desafío es transformar plumavit contaminado en pintura y que, mediante Consolida y Expande, busca ampliar su cartera de productos y acceder a nuevos mercados.

Cuando la solución necesita crecer

Una vez que una tecnología o producto supera las etapas iniciales de desarrollo y validación, las necesidades de financiamiento también cambian. El desafío puede pasar a ser la adquisición de equipamiento, la construcción de infraestructura, el aumento de la capacidad productiva o la puesta en marcha de un nuevo modelo de negocio.

Durante el tercer encuentro del ciclo, la Gerencia de Inversión y Financiamiento de Corfo presentó sus líneas de cobertura, fondeo y capital de riesgo, abordando alternativas destinadas a empresas que requieren avanzar hacia inversiones de mayor escala.

Entre los programas de cobertura se presentaron Fogain, Cobex y Pro Inversión. Fogain busca facilitar el acceso al financiamiento para capital de trabajo, inversión y refinanciamiento de pasivos; Cobex se orienta al capital de trabajo e inversión de empresas de comercio exterior; y Pro Inversión busca fomentar la adquisición de bienes de capital y proyectos de inversión de largo plazo.

En materia de fondeo, se abordaron el Crédito Corfo MiPyme y el Crédito Verde. Este último tiene como objetivo potenciar la materialización de proyectos que mitiguen los efectos del cambio climático y/o mejoren la sustentabilidad ambiental de las empresas.

Estas alternativas fueron analizadas desde una necesidad concreta de la economía circular: el financiamiento de plantas de reciclaje de residuos de construcción y demolición (RCD). Se trata de infraestructura necesaria para empresas vinculadas con la demolición, gestión y valorización de residuos de edificación e infraestructura que buscan desarrollar nuevos modelos de negocio circulares.

El ejemplo permite visualizar cómo las necesidades financieras pueden cambiar a medida que una solución avanza: desarrollar una tecnología requiere resolver incertidumbres y validar su funcionamiento, mientras que llevarla a una escala mayor puede demandar inversiones importantes en infraestructura y bienes de capital.

Nuevas formas de financiar la sostenibilidad

Las alternativas no se limitan a los instrumentos públicos. Durante el ciclo también se presentaron mecanismos provenientes del sector financiero privado, que incorporan objetivos de sostenibilidad dentro de las condiciones de financiamiento.

BCI presentó los Sustainability Linked Loans (SLL), créditos corporativos en los que la tasa de interés tiene el potencial de vincularse al cumplimiento de objetivos ESG previamente definidos entre la institución financiera y la empresa.

A diferencia de un crédito verde, que está destinado específicamente a financiar un determinado proyecto, los SLL pueden utilizarse para propósitos generales de la empresa, vinculando las condiciones del financiamiento a su desempeño en sostenibilidad. Para implementarlos se consideran elementos como la selección de indicadores o KPI, la fijación de metas, la revisión independiente y el eventual ajuste de la tasa.

BELAT – Grupo Financiero presentó, por su parte, alternativas de créditos a la medida para empresas de impacto positivo. Entre los ejemplos expuestos estuvo Revaloriza, caso chileno en el que se utilizó una estructura de financiamiento con horizonte extendido y alivio del flujo de caja, además de una plataforma de crowdlending para conectar a la empresa con inversionistas.

Estos mecanismos amplían el abanico de opciones para empresas que ya no se encuentran únicamente buscando recursos para desarrollar una solución, sino que necesitan estructuras financieras que respondan a las características de su modelo de negocio y a sus objetivos de sostenibilidad.

El financiamiento también requiere acompañamiento

Más allá de la existencia de instrumentos, uno de los desafíos para las empresas es identificar cuál se ajusta a las características y al nivel de madurez de cada proyecto. Una iniciativa que todavía está resolviendo una incertidumbre tecnológica enfrenta requerimientos diferentes a una solución validada que busca ampliar su producción.

“Las experiencias presentadas muestran que el financiamiento de la economía circular no responde a un único instrumento. Una empresa que necesita resolver una incertidumbre tecnológica enfrenta requerimientos distintos a otra que está validando un producto, escalando una solución o invirtiendo en infraestructura para la valorización de residuos”, señala Bárbara Silva, coordinadora del proyecto Red ECC.

En este proceso también pueden cumplir un papel relevante los centros tecnológicos y las universidades, tanto en la formulación de los proyectos como en su validación y ejecución.

Como explicó Alexandre Carbonnel, director científico del Centro de Innovación en Tecnología y Diseño de Materiales para el Entorno Construido (Cimac), “los centros pueden tomar riesgos que las empresas no siempre están en condiciones de enfrentar, ya sea por restricciones de financiamiento o porque se trata de etapas tempranas de I+D. Si una iniciativa falla a tiempo, se evitan costos asociados a desarrollos que no llegarán a convertirse en productos ni alcanzarán el mercado”.

El especialista añadió que los centros cuentan con capacidades para realizar validaciones técnicas y científicas y orientar las soluciones hacia el mercado. Esa labor, sostuvo, resulta fundamental para incorporar innovación y transferencia tecnológica en productos y materiales destinados a la construcción, dentro de un ecosistema que continúa fortaleciéndose.

En la misma línea, Roberto Luna, gerente general del Centro Interdisciplinario para Productividad y Construcción Sustentable (CIPYCS), comentó que “el centro actúa como un puente que ayuda a plantear el desafío tecnológico y a formularlo de forma más estructurada. Consiste en reconocer el problema y entender que a veces requiere maduración antes de considerarse I+D”.

Para la Red ECC, acercar estas alternativas al sector forma parte del desafío de habilitar inversiones verdes y generar condiciones para que las oportunidades de economía circular puedan avanzar desde el desarrollo de una solución hacia su implementación y escalamiento productivo.

Más que responder a una única fórmula, el financiamiento de estos proyectos requiere reconocer en qué etapa se encuentra cada iniciativa y qué necesita para avanzar: investigar, validar, invertir o crecer. En ese recorrido, la articulación entre empresas, centros tecnológicos, organismos públicos e instituciones financieras puede contribuir a transformar soluciones circulares en proyectos capaces de llegar a escala productiva.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Ingrese su nombre aquí