Presidente Boric en primera COP de Escazú: “Nos salvamos juntos o nos hundimos por separado”

En la primera Conferencia de las Partes del Acuerdo de Escazú, el mandatario hizo hincapié en la importancia de que los países del sur global tengan una voz ante los países desarrollados.

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Créditos: Cepal
Créditos: Cepal

El pasado miércoles el Presidente Gabriel Boric encabezó la ceremonia inaugural de la Conferencia de las Partes (COP 1) del Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe, más conocido como Acuerdo de Escazú. La instancia, que se prolongó hasta el viernes 22 de abril, se realizó en dependencias de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

En el marco de su alocución, el mandatario indicó que, “cuando se quema una parte del Amazonas o cuando se acelera el derretimiento de un glaciar en la Patagonia chilena o argentina, no es el Estado chileno, no es el presidente de turno el que sufre, es toda la humanidad. Por lo tanto, tenemos una responsabilidad en la que tenemos que hacernos cargo”.

“Es muy importante que volvamos entender un principio muy básico en el cual nos debemos mover en el mundo hoy día: o nos salvamos juntos o nos hundimos por separado, y yo creo que el Acuerdo de Escazú apunta justamente a la idea de salvarnos juntos, de trabajar juntos”, agregó.

Cabe recordar que Boric firmó la adhesión a Escazú junto a la ministra de Relaciones Exteriores, Antonia Urrejola, y la de Medio Ambiente, Maisa Rojas, durante la primera semana de gobierno. El acuerdo, sin embargo, debe ser aprobado en el Congreso Nacional y luego ratificado por el Presidente ante la ONU para efectos de que Chile oficialice su incorporación.

“Hoy la región tiene la oportunidad de diseñar su propio y especial contexto las soluciones que nos permitirán navegar la crisis climática, que paradójicamente golpea más fuerte a quienes menos han contribuido a su avance. Por esto, esta COP 1 será tremendamente importante en reunir y convocar nuevamente las voluntades de la región para retomar este rumbo, para trabajar conjuntamente en superar las brechas de adhesión que aún persisten y abordar el proceso de implementación con decisión y fuerza”, sostuvo el Presidente Boric.

Asimismo reforzó la necesidad de generar unidad y aseveró que el Acuerdo de Escazú responde a esa urgencia: “A mí me interesa que Chile se sitúe en América Latina, que Chile es un país tremendamente Latinoamericano y estamos orgullosos de aquello y por lo tanto con nuestros hermanos y hermanas latinoamericanos vamos a trabajar en conjunto por enfrentar a crisis climática provocada por acción del hombre con criterios de justicia climática”.

Desde América Latina, desde los países del sur global podamos tener una voz también frente a los países desarrollados porque la justicia climática y la transición justa son elementos esenciales de cómo enfrentar la crisis que estamos viviendo”, prosiguió.

La voz de las organizaciones civiles

Respecto a la importancia de este primer encuentro, Francisco Chahuán, integrante de la LCOY2, miembro de Uno. Cinco y fundador de Limpiando Inconsciencias, indicó que, “creo que el Acuerdo de Escazú es fundamental para que las organizaciones sociales que desarrollan trabajo en materia de activismo ambiental y climático lo hagan con éxito y sin poner en riesgo la vida de los activistas que dirigen discursos en ese sentido. En este sentido creo que es fundamental para el trabajo de la LCOY2, la ratificación de la firma de la adición del acuerdo de Escazú en Chile, para que tengamos derechos de acceso y democracia ambiental en América Latina y el caribe”.

Además, Chahuán destacó la participación de los activistas jóvenes que han impulsado las negociaciones de este acuerdo y los incentiva a seguir movilizándose por la implementación de este. “Hace falta que con la misma fuerza los jóvenes se movilicen, por exigir de sus autoridades compromisos concretos y ambiciosos por la implementación del acuerdo de Escazú y profundicemos así los derechos de acceso que son necesarios y están ausentes en Chile”.

Felipe Fontecilla, parte del equipo LCOY2 Chile, añadió que, “es absolutamente fundamental que los jóvenes nos involucramos en el proceso por dos motivos porque podemos presentar precedente de participación ciudadana, como el Acuerdo de Escazú busca aumentar los estándares de participación podemos sentar precedentes, diseñar estrategias y mecanismos de participación juvenil y realmente nos vinculen a la toma de decisiones y de esta manera, nosotros poder prepararnos y a las otras generaciones para los desafíos que nos vienen“.

El Acuerdo de Escazú, que entró en vigencia el 22 de abril del 2021 -y del que Chile no forma parte, luego de que el segundo gobierno de Sebastián Piñera no adhiriera, aludiendo a intromisiones con la soberanía nacional-, busca garantizar en América Latina y el Caribe los derechos de acceso a la información ambiental, participación pública en los procesos de toma de decisiones ambientales y acceso a la justicia en asuntos ambientales.

En ese contexto, el Presidente Boric, señaló que, “sé que la posición reciente de Chile generó resquemores en muchos países y por lo tanto me interesa ser muy enfático en la voluntad y convicción con la que Chile impulsa nuevamente este proceso“.

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