Ante el preocupante avance de medidas que debilitan la protección ambiental, Greenpeace lanzó la campaña “Ni un paso atrás”, una convocatoria a la ciudadanía a movilizarse para defender los avances ambientales alcanzados durante décadas por el país y exigir que no se retroceda en esta materia.
La organización advierte que Chile atraviesa un escenario de fuerte regresión ambiental, marcado por iniciativas orientadas a flexibilizar estándares y acelerar proyectos de inversión, entre ellas la recientemente aprobada Ley de Reconstrucción Nacional, impulsada por el Ejecutivo, el retraso en la implementación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), el debilitamiento de herramientas como la Ley de Humedales Urbanos y otras medidas que reducen las capacidades del Estado y de la ciudadanía para prevenir y controlar impactos ambientales.
Uno de los principales focos de esta campaña está en exigir al Ministerio del Medio Ambiente que reingrese a Contraloría los 35 decretos ambientales que aún permanecen pendientes, de los 43 que fueron retirados de su tramitación en marzo pasado, hace ya 165 días. Pese a que la propia cartera comprometió que estos decretos serían reingresados a la brevedad, a la fecha solo seis han retomado su tramitación, lo que da cuenta de la falta de prioridad que se ha otorgado a este tema.
“No podemos aceptar que las protecciones ambientales puedan esperar indefinidamente mientras proyectos de inversión avanzan con una celeridad que contrasta con la lentitud para recuperar normas que benefician a una enorme cantidad de personas. Acá es fundamental recordar que mientras 35 decretos siguen siendo supuestamente analizados por la autoridad (es decir, solo 8 decretos han sido reingresados), el Comité de Ministros ya ha aprobado 20 proyectos de inversión (de 21 evaluados), lo que da algunas luces respecto del verdadero interés y foco de trabajo de esta administración”, plantea Matías Asun, director ejecutivo de Greenpeace.
Cabe resaltar que estos decretos ambientales abordan diversas materias de interés público, como calidad del aire y reducción de la contaminación; protección de aguas continentales; creación y protección de áreas protegidas; protección de especies amenazadas, como el pingüino de Humboldt; protección y recuperación de ecosistemas y biodiversidad; medidas para enfrentar el cambio climático y reducción de emisiones y gestión de residuos, entre otras.
“En los últimos años hemos sido testigos de los graves efectos de la crisis climática en nuestro país, con enormes incendios forestales, inundaciones, olas de calor y otros eventos extremos que afectan a comunidades y territorios. En este contexto, resulta especialmente preocupante que avancemos justamente en la dirección contraria, debilitando las herramientas y protecciones ambientales que necesitamos para enfrentar esta crisis”, asegura Asun.
“Ni un paso atrás” busca convertir esta preocupación en una movilización ciudadana amplia, convocando a personas, comunidades, organizaciones y a todos quienes consideran que la protección de la naturaleza es una condición indispensable para enfrentar la crisis climática y construir un país más seguro y justo.
“Los avances ambientales no son obstáculos al desarrollo, sino herramientas construidas precisamente para proteger a las personas, los territorios y los ecosistemas de los impactos que hoy son cada vez más evidentes. Es por eso que hoy no es momento para retroceder, sino para avanzar en esta materia. Ni un paso atrás significa defender lo que hemos conquistado y exigir que se siga avanzando. Hoy necesitamos que más personas se sumen y hagan escuchar su voz”, puntualiza el director de Greenpeace.





