Algas contribuyen a la pérdida de nieve en la península Antártica

Según advierte un estudio elaborado por científicos chilenos y estadounidenses, se estima que las algas en la península Antártica serían responsables del derretimiento de más de más de dos millones de toneladas de nieve cada año.

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Una investigación elaborada por científicos nacionales y norteamericanos en la Antártica, publicada recientemente en la revista especializada The Cryosphere de la Unión Europea de Geociencias, confirmó la presencia de algas de nieve, mayoritariamente en las zonas costeras de la península del continente blanco y las islas circundantes. Estos organismos pueden cubrir grandes superficies durante el verano en las regiones polares y teñir la nieve de color rojo o verde. El fenómeno, contribuye a reducir el albedo de la nieve, es decir, la capacidad que tiene la superficie cubierta de nieve de reflejar la radiación solar.

Debido a que las superficies coloreadas absorben más radiación solar que las superficies blancas, la proliferación de algas aumenta la fracción de radiación absorbida por la nieve, intensificando su derretimiento estival, según advierte  el estudio liderado por Alia Khan de la Universidad de Western Washington y del Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo; junto a Heidi Dierssen de la Universidad de Connecticut, Ted Scambos de la Universidad de Colorado, Juan Höfer de la Universidad Católica de Valparaíso y del Centro IDEAL; y Raúl Cordero de la Universidad de Santiago.

Durante las campañas Antártica 2017 – 2018 y 2018 – 2019, el grupo de investigadores examinó tres sitios costeros con floraciones de algas en isla Nelson, isla Rey Jorge y el glaciar Collins. En dichos lugares, los excrementos de focas, pingüinos y otras aves antárticas aportan nutrientes esenciales de los que dependen las algas de la nieve.

Según detalla la investigación, en comparación con la nieve blanca, las algas rojas redujeron el albedo en cerca de un 20 %. En el caso de las algas verdes, el albedo se redujo el doble, cerca de un 40 %. La explicación: un mayor contenido de clorofila de las algas verdes y, por lo tanto, mayor absorción de radiación solar, reduciendo el albedo en una mayor cantidad para la misma concentración de algas en la nieve.

Además, los investigadores estiman que la proliferación de algas en la península Antártica conduce al derretimiento de más de 3.700 metros cúbicos de nieve cada año (alrededor de 2.522 m3 corresponde a algas verdes y 1.218 m3 por algas rojas).

Los resultados de la investigación revelan el rol de las algas en el derretimiento de la nieve en la península Antártica. Trabajos futuros deberán centrarse en un mapeo más amplio de la presencia de estos organismos, en la determinación de las condiciones que favorecen las floraciones más intensas, y en cómo podrían aumentar la presencia de algas debido al cambio climático.

“Actualmente, la presencia de algas de nieve se ha verificado mayoritariamente en las zonas costeras de la península Antártica y las islas circundantes. Es en esa zona en la que las temperaturas sobre cero favorecen su presencia en verano. A medida que la temperatura antártica sube debido al calentamiento global, se espera que la presencia de las algas crezca. Esto podría a su vez aumentar la cantidad de nieve que estas algas ayuda a derretir retroalimentando las pérdidas de nieve originadas en el calentamiento global”, afirma el Dr. Raúl Cordero.

El investigador de la Universidad de Santiago concluye que la causa principal de la pérdida de nieve observada en algunas zonas costeras de la península en las últimas décadas es “consecuencia de los devastadores efectos del cambio climático, que ha provocado graves anomalías de precipitaciones y temperaturas en vastas zonas del mundo”.

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