¿Qué pasa con la ropa que dejamos de usar? Para muchas personas, termina olvidada en el clóset o desechada sin mayor destino. Para Textil Circular, en cambio, cada prenda es una oportunidad: de generar ingresos, de reducir residuos y, en momentos críticos, de ayudar directamente a quienes más lo necesitan.
Desde 2019, esta fundación ha gestionado más de 60 toneladas de textiles en todo Chile, a través de una red de más de 300 emprendedoras locales presentes en las 16 regiones del país. Su trabajo se basa en un modelo simple, pero potente: recibir ropa, clasificarla según su estado y darle un nuevo uso adecuado.
¿Cómo funciona en la práctica? El modelo de Textil Circular puede entenderse en tres pasos concretos: (1) Recolección (personas, empresas o comunidades entregan ropa que ya no utilizan; (2) Clasificación (cada prenda se revisa y se separa según su estado real; (3) Nuevo destino (si está en buen estado, se reutiliza. Si necesita arreglo se repara o transforma. Si no sirve para uso directo, se incorpora a procesos de suprareciclaje o reutilización de materiales.
Gracias a esta gestión, la fundación ha evitado la emisión de 15,25 toneladas de CO₂, equivalente a la contaminación de 15 viajes en auto entre Arica y Punta Arenas, demostrando que pequeñas decisiones cotidianas pueden tener un impacto ambiental concreto.
Una red que conecta personas y soluciones
El trabajo de la fundación ha sido reconocido a nivel nacional, siendo uno de los proyectos ganadores del campeonato Nada Nos Detiene Valparaíso 2025, organizado por G100. Su presidenta, Gloria Tironi, destacó que “iniciativas como Textil Circular demuestran que el emprendimiento puede responder a desafíos reales del país, combinando innovación, sostenibilidad e impacto social”.
La institución también destaca por su proyecto “Directorio Textil Circular”, una plataforma que conecta a personas con emprendimientos de economía circular textil en todo Chile. A diferencia de un punto de desecho, este espacio busca que las personas consuman mejor, compren menos y alarguen la vida de sus prendas, accediendo a alternativas como segunda mano, reparación o arriendo.
El modelo de Textil Circular también se activa en situaciones de emergencia. En lugar de entregar ropa de forma desordenada, la fundación implementa un sistema que prioriza la dignidad de las personas afectadas.Gracias a este sistema, en emergencias recientes han logrado apoyar a más de 200 familias.
“Las mismas personas voluntarias nos relatan los hermosos momentos que han vivido al entregar las donaciones de forma cuidada y con amor. Es muy distinto entregar una caja con tallas, que ofrecerle a la persona que está pasando por un muy mal momento en su vida, que pueda elegir que ponerse, que se lo pueda probar y mirarse en un espejo. Lo que nosotras hacemos como fundación es coordinar, educar, gestionar la recepción de la ropa desde las personas donantes y luego gestionar la entrega cuidada a las personas damnificadas”, asegura Catalina Herrera, directora ejecutiva de Textil Circular.






