Donald Trump suspende estrictas normas ambientales para favorecer industria automotriz

El Mandatario de EE.UU. ordenó "congelar" las normas federales de eficiencia energética de la administración Obama, así como también eliminar la facultad de los estados para imponer estrictas normativas relacionas a la emisión de gases de los vehículos.

0
229

Con el objetivo de bajar el precio de los vehículos estadounidenses y dar un espaldarazo a la industria automotriz local, el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, propuso  flexibilizar un paquete de normas federales de eficiencia energética dictadas durante la administración de Barack Obama y ordenó, además, revocar la autoridad de California para imponer reglas estrictas de emisiones de gases.

De esta manera el mandatario del país del norte abrió un nuevo flanco de polémica estableciendo lo que probablemente será una prolongada batalla legal entre el Gobierno federal y los estados del país.

Unos 19 estados, incluidos California y Washington D.C., anunciaron su intención de demandar al Gobierno para frenar sus iniciativas, que según la administración Trump son una forma de bajar el precio de los vehículos para los consumidores, pero que de acuerdo a críticos aceleraría el cambio climático.

“Estamos preparados para acudir a los tribunales para frenar este plan imprudente e ilegal”, dijo en un comunicado la unión de fiscales estatales, encabezada por la fiscal general de Massachusetts, Maura Healey.

Los estados que han adoptado las mismas normas de emisiones de California constituyen aproximadamente un tercio del mercado automotriz de Estados Unidos.

La propuesta de revertir los esfuerzos anticontaminación de Obama está en línea con la decisión tomada por Trump el año pasado de abandonar el Acuerdo de París de 2015, mediante el cual la gran mayoría de los países acordaron tomar medidas para mitigar el calentamiento global.

La propuesta del Departamento de Transporte de Estados Unidos y de la Agencia de Protección Ambiental congelaría los estándares de eficiencia de combustible en los niveles de 2020 hasta 2026.

El Gobierno estadounidense dijo que la medida impulsaría el consumo de crudo en Estados Unidos en alrededor de 500.000 barriles de petróleo por día para la década de 2030 y argumentó que evitaría hasta 1.000 muertes por año, al reducir el precio de los vehículos nuevos e impulsar a la gente a comprar autos más rápidos.

Grupos ambientalistas criticaron la afirmación sobre la reducción de muertes por accidentes y dijeron que la propuesta aumentará los precios de la gasolina y revertirá uno de los pasos más importantes que Washington ha tomado para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático.