Envases de cosméticos: el 69,2% sería reciclable, pero la mayoría termina en la basura

Un diagnóstico de Kyklos, desarrollado con el apoyo de Natura, identificó barreras de diseño, operación, regulación y mercado que dificultan la recuperación de estos residuos en Chile. Aunque el 80% de los productos cosméticos se comercializa en envases plásticos, su reciclabilidad no garantiza que puedan reincorporarse efectivamente a la cadena de reciclaje.

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El pote plástico de una crema para el cuerpo o el envase de un acondicionador para el cabello pueden ser técnicamente reciclables, pero eso no significa que necesariamente vayan a tener una segunda vida. Los restos de productos grasos dificultan su limpieza y procesamiento, lo que puede impedir su recuperación y hacer que terminen en rellenos sanitarios.

Este es uno de los desafíos identificados en el Diagnóstico para la recuperación y reciclaje de envases cosméticos grasos en Chile, desarrollado por Kyklos con el apoyo de Natura. Sus resultados se presentaron durante el encuentro “Destrabando el reciclaje: El desafío de los plásticos con grasas”, organizado por el Pacto Chileno de los Plásticos junto con Kyklos, Natura y ReSimple.

Aunque la actividad abordó los envases plásticos con contenido graso de distintas industrias, incluidos los alimentos, los cosméticos concentraron parte importante de la discusión debido a las dificultades que enfrenta su recuperación.

Envases reciclables que no logran recuperarse

Según el estudio, el 80% de los productos cosméticos comercializados en Chile utiliza envases plásticos, lo que corresponde a 134.363 toneladas. Sin embargo, la presencia de grasas y residuos de los productos puede dificultar su incorporación a los procesos de reciclaje mecánico.

Catalina Gatica, jefa de Proyectos de Kyklos, presentó los resultados del diagnóstico, cuyo objetivo fue “entregar una base técnica, estratégica y contextual del mercado sobre la recuperación y valorización de envases cosméticos posconsumo con contenido graso en Chile”.

De acuerdo con la exposición, el 69,2% de los envases cosméticos con contenido graso corresponde a material considerado reciclable, pero en la práctica “la mayoría termina en disposición final”.

Una de las dificultades está en los residuos que permanecen dentro de los recipientes. Estos pueden “adherirse a las superficies internas de envases o ser absorbidos por la matriz plástica, dificultando su limpieza y posterior reciclaje mecánico”.

El diagnóstico concluyó que “la recuperación de envases grasos enfrenta una combinación de barreras regulatorias, de diseño, operativas y de mercado, más allá de una limitación tecnológica pura”.

Esto significa que el desafío no se limita a contar con tecnología para procesar los materiales. También requiere condiciones que permitan recolectarlos, prepararlos, limpiarlos y valorizarlos, además de un mercado capaz de recibir el material recuperado.

Las barreras para reciclar plásticos con grasa

Durante el encuentro, Magdalena Balcells, gerente general de la Asociación Gremial de Industriales del Plástico (Asipla), abordó los factores que restringen la valorización de estos residuos en su charla “Plásticos en contacto con grasas: desafíos para su reciclaje en Chile”.

Entre las dificultades, señaló que “Los residuos de envases plásticos con grasa requieren de infraestructura y tecnología adicional para su procesamiento”. También advirtió que, si bien “Chile tiene capacidad instalada disponible para valorizar al menos un 30% más de material, no todo residuo disponible es técnica ni económicamente apto para ser reciclado”.

La presencia de grasa, por tanto, no convierte automáticamente un envase en un residuo imposible de reciclar. Sin embargo, sí puede reducir el valor del material recuperado y hacer menos viable su procesamiento.

Frente a la pregunta “¿Qué tendría que ocurrir para que su reciclaje sea viable en Chile?”, la gerente general de Asipla señaló que “la viabilidad aparece cuando las condiciones se conectan: ningún eslabón por sí solo resuelve el problema”, y eso implica que diseño, recuperación, procesamiento, mercado y regulación operen como un sistema, creando las condiciones para la reciclabilidad de los plásticos con grasas.

Diseño y colaboración para avanzar en soluciones

Las barreras y oportunidades identificadas fueron analizadas en mesas multisectoriales durante el encuentro, con la participación de representantes del sector público, empresas y organizaciones vinculadas a la cadena de valor de los envases.

Paola Nimo, gerente de Sustentabilidad de Natura, empresa socia del Pacto Chileno de los Plásticos, destacó la necesidad de abordar el problema de manera conjunta y de compartir el conocimiento generado por el estudio.

“Para Natura, este tema es una gran preocupación, por la incidencia que tienen en la cosmética los envases con contenido graso y no basta para resolverlo todo lo que hemos trabajado en ecodiseño. Por eso realizamos el estudio con Kyklos, para poder generar este conocimiento y ponerlo a disposición de todos. Como vimos en este espacio de trabajo conjunto, no hay forma de llegar a una solución si no es con la cadena de valor comprometida”.

Los resultados apuntan a que mejorar la reciclabilidad de los envases cosméticos requiere actuar en distintas etapas: desde el diseño de los recipientes hasta los sistemas de recuperación y las condiciones para procesar y comercializar el material reciclado. El desafío es que los envases que hoy se consideran reciclables puedan efectivamente reincorporarse a la cadena de valorización, en lugar de terminar como residuos.

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