El proyecto de Aguas Andinas que da 34 horas de autonomía a Santiago frente a emergencias climáticas

La obra, que equivale a la superficie de 50 canchas de fútbol y que acumula 1.500 millones de litros de agua de reserva, consideró una inversión de $ 77.500 millones y generó más de 1.200 puestos de trabajo durante su construcción.

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La empresa de servicios ambientales Aguas Andinas inauguró la semana pasada los megaestanques de Pirque, una obra que se enmarca en su plan de inversiones para enfrentar los efectos del cambio climático y contar con una ciudad cada vez más resiliente y preparada frente a emergencias climáticas.

La obra, que comenzó en enero de 2018, se encuentra en funcionamiento desde febrero de este año y permite a Santiago alcanzar las 34 horas de autonomía hídrica en situaciones de alta turbiedad en el cauce del río Maipo, producto de las denominadas lluvias convectivas. Este fenómeno favorece el desprendimiento de grandes cantidades de material desde los cerros, convirtiendo los cauces que proveen de agua para abastecer a la ciudad, en grandes torrentes de barro y piedras y otros sedimentos.

La construcción está compuesta por seis mega estanques, los que consideran una superficie equivalente a 50 canchas de fútbol y pueden acumular aproximadamente 1.500 millones de litros de agua de reserva. En total, este proyecto consideró una inversión de $ 77.500 millones y generó más de 1.200 puestos de trabajo durante su construcción.

El ministro de Obras Públicas, Alfredo Moreno, destacó la relevancia de iniciativa, pues “se trata de una inversión importante, lo que se ha ido haciendo paso a paso. En 2011, Santiago tenía una autonomía de cuatro horas y hoy gracias al importante trabajo que se ha hecho, pasamos de 11 a 34 horas de resiliencia. Esto nos permite tener más seguridad y nos da la certeza de que en los hogares de los santiaguinos habrá agua en caso de alta turbiedad en el río Maipo”

En esa línea, el titular del MOP destacó que a pesar de la situación sanitaria que hoy afecta el país y la sequía que afecta a la zona central hace más de 10 años, gracias a la infraestructura que hoy existe, se han evitado los racionamientos de agua en todo Chile.

En el acto de inauguración oficial, el presidente del directorio, Claudio Muñoz, señaló que “esta tremenda obra no es producto del azar ni una coincidencia. Tampoco es un anhelo propio de Aguas Andinas o de un grupo en particular y autoridades. Es un hito relevante que refleja lo que, como compañía creemos. Es la dirección que debemos tomar hacia el futuro frente a los grandes desafíos: enfrentar con fuerza, decisión y acciones concretas y de largo plazo, las consecuencias que nos impone el cambio climático para seguir abasteciendo a la ciudad”.

Por su parte, la gerenta general de la compañía, Marta Colet, agregó: “Sabemos que los ciudadanos nos exigen un servicio cada vez más seguro y con redundancia aún frente a condiciones climáticas adversas y, en ese escenario, queremos dar respuesta y estar a la altura de esa demanda. Por eso realizamos inversiones como ésta, las que están diseñadas para ser usadas exclusivamente en condiciones extremas. Este es un trabajo que hemos iniciado junto a la Superintendencia de Servicios Sanitarios para ir incorporando en el servicio las inversiones que permitan hacer de Santiago la ciudad con el servicio sanitario más resiliente de Latinoamérica”.

Desde la compañía agregaron además que esta obra forma parte de su Plan de Reconstrucción Verde y Social, el que busca la reactivación del país luego de la pandemia por Covid-19 a través de la generación de más empleos, la implementación de proyectos sociales y la ejecución de obras en armonía con el cuidado del medioambiente.

Fases del proyecto

Los megaestanques de Pirque corresponden a la fase 2 del plan de resiliencia de Aguas Andinas. La primera de ellas entró en operación en 2013, con una inversión de $ 47 mil millones, la construcción de siete nuevos pozos de extracción y 14 estanques de almacenamiento de agua potable. Asimismo, incluyó un ducto subterráneo de 5 kilómetros entre el embalse El Yeso y la planta Las Vizcachas para traer agua limpia directa desde el embalse ante turbiedades extremas en el Maipo. Esta fase permitió pasar de 4 a 9 las horas de respaldo en la ciudad.

La fase intermedia comenzó a operar en 2018 luego de una inversión total de $ 15 mil millones, y pasando de 9 a 11 las horas de autonomía de Santiago. Esta contempló la habilitación de 16 pozos de extracción de agua subterránea y la construcción de 9 estanques de almacenamiento de agua potable.

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