De los salares a los volcanes: proyecto educativo convierte el territorio de San Pedro de Atacama en un laboratorio natural

Escuela Andina - Laboratorios Naturales desarrolla una metodología educativa que integra ciencias sociales, exactas y naturales con conocimientos ecológicos locales, utilizando salares, volcanes, oasis y otros espacios del territorio como escenarios de aprendizaje. La iniciativa busca fortalecer la educación intercultural y acercar la ciencia a las comunidades educativas de San Pedro de Atacama.

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Créditos: Arantxa Ballesteros – Escuela Andina

En San Pedro de Atacama, un volcán, un salar o un oasis pueden convertirse también en una sala de clases. Esa es la propuesta de Escuela Andina – Laboratorios Naturales, un proyecto educativo que utiliza espacios naturales del territorio para enseñar ciencias y otros conocimientos, articulando contenidos escolares con saberes locales.

Se trata de un programa de formación con más de 20 años de trayectoria en la región, ejecutado por científicas y científicos del Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo (IIAM) de la Universidad Católica del Norte (UCN) y financiado en su actual etapa por el Gobierno Regional de Antofagasta.

Entre 2022 y 2024, el programa benefició directamente a 350 personas y alcanzó a más de 3.600 beneficiarios indirectos. Con ello, se consolidó como un espacio de formación intercultural y situada para la comuna de San Pedro de Atacama.

En esta nueva etapa, Escuela Andina busca co-crear junto a las comunidades educativas locales y la Comunidad Atacameña de Toconao una metodología de enseñanza y aprendizaje que integre las ciencias sociales, exactas y naturales con el conocimiento ecológico tradicional, bajo el enfoque HASS-STEM-TEK.

Carlos Chiappe, director del proyecto e investigador del IIAM-UCN, explica que la Escuela Andina ha ido transformándose a partir del trabajo colaborativo desarrollado durante estos años.

Generar conocimiento desde el territorio

“Esto implica trabajar desde su misma concepción con otros actores del territorio. En el caso de Escuela Andina, colaboramos con los docentes para diseñar experiencias de aprendizaje que permitan fortalecer el trabajo con los estudiantes, buscando nuevas metodologías de enseñanza y aprendizaje”, explica Chiappe.

Jacinta Arthur, coordinadora de la línea de producción científica de Escuela Andina y profesora asociada del IIAM-UCN, destaca el carácter colaborativo de la iniciativa.

“Sus objetivos y metodologías están en un proceso constante de revisión con las comunidades con quienes colaboramos, asegurando un impacto acorde a sus intereses, necesidades y brechas identificadas conjuntamente”, señala.

La investigadora agrega que el proyecto busca “generar espacios de educación seguros en entornos naturales únicos y socialmente diversos”.

Para Ester Colque, montañista lickanantay y Educadora de Lengua y Cultura Indígena (ELCI), los laboratorios naturales representan una oportunidad para que los docentes incorporen nuevas herramientas metodológicas y, al mismo tiempo, para que niños y niñas conozcan espacios de su propio entorno y se acerquen a la ciencia.

Explorar la ciencia fuera de la sala

El proyecto plantea que los contenidos exigidos por el sistema educativo también pueden abordarse fuera de la sala de clases, utilizando el territorio como espacio de experimentación.

“Ellos podrán aprender lo mismo que exige el Ministerio de Educación, pero explorando el Valle de Catarpe o la cordillera de Domeyko, que son dos formaciones geológicas de San Pedro de Atacama, que muchos niños desconocen, o dos oasis de Toconao: Bosque Viejo y Quebrada de Jere”, explica Colque.

En estos espacios se abordarán contenidos de ciencias naturales y sociales a partir de tres elementos que la iniciativa busca articular: lo local, lo científico y lo educativo.

Para desarrollar esta metodología, Escuela Andina trabajará junto a docentes de ciencias sociales y naturales de establecimientos educacionales de San Pedro de Atacama. El proyecto también contempla programas de formación vinculados con HASS-STEM-TEK-I+D+i.

Chiappe explica que este trabajo tendrá un énfasis especial en la educación intercultural como herramienta pedagógica para la inclusión y el reconocimiento de derechos en contextos educativos social y culturalmente diversos.

Volcanes, salares y oasis como laboratorios

La nueva etapa contempla llevar la metodología directamente a los espacios naturales. Escuela Andina desarrollará experiencias educativas con estudiantes de Toconao y San Pedro de Atacama mediante el uso de domos, donde realizarán talleres sobre contenidos científicos interdisciplinarios.

El proyecto también contempla un tercer espacio educativo de carácter itinerante. La idea es recorrer salares, volcanes y otros lugares que las propias comunidades educativas consideren relevantes para experimentar y aprender.

“Un tercer espacio educativo será itinerante y recorrerá salares, volcanes y otros lugares que la comunidad educativa quiera experimentar, revisitando el concepto de laboratorio natural como espacios también sociales”, explica Arthur.

La propuesta busca ampliar la idea tradicional de aula y conectar los contenidos científicos con el territorio donde viven los estudiantes. Para ello, combina conocimientos científicos, saberes locales y experiencias directas en espacios naturales y culturales de San Pedro de Atacama.

Así, Escuela Andina busca fortalecer una educación intercultural y situada, donde el territorio no solo funciona como escenario, sino también como una fuente de conocimiento para comprender los ecosistemas, la historia y las formas de vida de sus comunidades.

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