La Universidad de Las Américas (UDLA) completó por primera vez la medición integral de su huella de carbono correspondiente a 2025, un proceso que permitió cuantificar las emisiones asociadas a sus operaciones y establecer una línea base para orientar las próximas acciones de reducción y avanzar hacia la carbono neutralidad.
El inventario fue elaborado bajo la metodología del GHG Protocol, uno de los principales estándares internacionales para la cuantificación y gestión de emisiones de gases de efecto invernadero, y determinó una huella total de 17.898 toneladas de dióxido de carbono equivalente (tCO₂e), considerando el método de ubicación para el cálculo del consumo eléctrico.
Para Claudia Orellana, directora de Sostenibilidad de la Universidad de Las Américas, contar con esta información permite identificar con mayor precisión dónde se encuentran las principales oportunidades de reducción y orientar las decisiones de la institución a partir de evidencia.
“Realizar una medición integral bajo el GHG Protocol eleva la sostenibilidad en la UDLA de un compromiso ético a una gestión estratégica. La relevancia de este proceso radica en que nos entrega una radiografía técnica, permitiéndonos identificar que la mayor oportunidad de reducción de emisiones está en el transporte de nuestra comunidad”, explica.
El transporte concentra la mayor parte de las emisiones
Uno de los principales resultados del diagnóstico fue que el Alcance 3, correspondiente a las emisiones indirectas generadas en la cadena de valor de la institución, representa 16.262 tCO₂e, cerca del 93% de la huella total. Dentro de este ámbito, el transporte externo fue identificado como el principal foco para futuras acciones de reducción de emisiones.
La medición consideró los tres alcances definidos por el GHG Protocol. El Alcance 1, asociado a emisiones directas generadas por fuentes propias de la institución, registró 179 tCO₂e, principalmente por el funcionamiento de calderas y emisiones fugitivas de refrigerantes.
En tanto, el Alcance 2, relacionado con el consumo de energía eléctrica en los campus, alcanzó 1.457 tCO₂e bajo el método de ubicación, mientras que mediante el método de mercado la cifra llegó a 1.038 tCO₂e.
Como parte del proceso, la universidad estimó la movilidad mediante la metodología de Pasajeros-Kilómetro (PKM), analizó el consumo de combustibles de sus buses institucionales y realizó una verificación interna de los supuestos y factores de emisión utilizados en el cálculo.
“Esta medición no es solo una cifra: es el insumo para nuestra hoja de ruta hacia la carbono neutralidad, garantiza trazabilidad y auditoría mediante el programa Huella Chile, y asegura el cumplimiento del Foco 4: Gestión y Operaciones Sostenibles de la Estrategia de Sostenibilidad UDLA”, agrega Orellana.
Movilidad sostenible como eje para reducir emisiones
A partir de los resultados del inventario, la UDLA proyecta desarrollar un Plan de Movilidad Sostenible que buscará abordar el principal foco de emisiones identificado en la medición. La iniciativa contempla fomentar el uso del transporte público, la electromovilidad y la bicicleta entre la comunidad universitaria.
“Con la evidencia del inventario en mano, nuestra ruta es clara: el Plan de Movilidad Sostenible será el corazón de nuestra estrategia, atacando el 93% de nuestra huella mediante el fomento del transporte público, la electromovilidad y el uso de la bicicleta”, señala la directora de Sostenibilidad.
A estas medidas se sumará una gestión energética en los distintos campus, con el objetivo de avanzar hacia suministros provenientes de fuentes renovables, además de incorporar criterios ambientales en la gestión cotidiana de la institución.
La estrategia también contempla la elaboración de un Plan de Carbono Neutralidad y de Movilidad Sostenible, que establecerá objetivos, medidas de mitigación y adaptación, indicadores de seguimiento y un cronograma de implementación, incorporando la participación de la comunidad universitaria y de actores relevantes de su entorno.
“No estamos ante una declaración de principios, sino ante un plan de acción con metas auditables que nos permitirá reducir nuestra huella de carbono”, sostiene Orellana.
Además, la UDLA declarará formalmente sus resultados en el Programa Huella Chile, iniciativa del Ministerio del Medio Ambiente que permitirá validar el inventario en un registro nacional, comparar sus resultados con otras organizaciones y fortalecer su contribución a las políticas públicas y privadas de mitigación del cambio climático.





