La Cámara de Diputados aprobó esta tarde en general, por 80 votos a favor, 41 en contra y 7 abstenciones, el proyecto de ley que prohíbe las carreras de galgos en todo el país, con el fin de proteger a los perros de esta raza de los abusos a los que son sometidos en el marco de esta práctica.
La norma visada, en su primer trámite constitucional, añade el artículo 11 bis a la Ley N° 21.020, sobre Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía y propone prohibir “toda carrera de perros, cualquiera sea su raza, en todo el territorio nacional”.
Y en su texto agrega que “quienes organicen estas carreras y participen en ellas, serán castigados con las penas de presidio menor en sus grados medio y multa de 20 a 40 unidades tributarias mensuales ($1.432.980 a $2.865.960 a agosto de 2026).
Por haber sido objeto de indicaciones, la norma debe ahora volver a la Comisión de Medio Ambiente para su votación en particular.
Tras esto, por 50 votos a favor, 68 en contra y 10 abstenciones, la Cámara rechazó un segundo proyecto que, en vez de prohibir las carreras de perros, buscaba su regulación.
Así, se pretendía incluir una normativa que estableciera obligaciones y límites para quienes las desarrollaran, además de establecer controles veterinarios, condiciones para las pistas, medidas de seguridad y restricciones a prácticas que puedieran provocar daño o lesiones. Sin embargo, esta iniciativa no logró avanzar.
El debate
Durante el debate, el diputado Juan Marcelo Valenzuela (PDG), valoró la necesidad de que se aprobara la medida, al relevar que las carreras de perros “no es deporte, es una tortura. Los estresan, los encierran, los drogan para lograr rendimientos exigentes, solo con el fin de entretenerse”.
Por su parte, desde la UDI el diputado Ricardo Neumann (UDI) se mostró a favor de regular tales competiciones, al sostener que su prohibición “no garantiza que las carreras desaparezcan”. En este sentido, se mostró a favor de una “regulación estricta que sancione al abusador” y de “no presumir culpable a todos quienes participan” en esta práctica.
A su turno, el independiente Sebastián Videla, quien es autor del proyecto de ley, se mostró confiado en el resultado de la votación, al afirmar que “tenemos los votos para hacer historia y prohibir las carreras de galgos para una vez por todas”.
Andrés Celis (RN), en tanto, sostuvo que la práctica debe ser erradicada, ya que está demostrado que los perros “sienten miedo, dolor y despamparo”. Agregó que ante la “cruelda estructural ”, que representan las carreras de galgos, “el rechazo a la regulación debe ser tajante”.
Por su parte, el diputado Cristián Menchaca (ind.-REP) afirmó que esta la jornada “se está votando sobre el respeto que este Congreso le debe al mundo rural”. En este sentido, hizo un llamado a “respetar las tradiciones” del campo chileno y a votar “a favor del proyecto de regulación”.
En republicano Diego Vergara, en tanto, afirmó que “los que somos criados en el campo, entendemos que el perro es un compañero” y que “cuando me dicen que hay un maltrato es que no entienden nada, no captan porque no están ahí, porque no visitan las pistas de galgos”.
En tanto, la independiente Valentina Cáceres afirmó que en esta jornada “tenemos la oportunidad histórica de poner fin al matrato animal” y rechazar lo que “algunos por conveniencia deciden disfrazarlo de costumbre”.
Tras esto, apunto a los defensores de las carreras de animales: “Si tanto les gusta el deporte, que se pongan a correr ellos”, sostuvo.
El también independiente Carlos Carvajal afirmó que “la pregunta es si vamos a seguir permitiendo que se llame deporte a algo que provoca sufrimiento, dolor y muerte”.
Tras cartón, el republicano Alejandro Riquelme apostó por la regulación de las carreras de galgos, al afirmar que “en Chile está lleno de actividades deportivas con otros animales” y que “en todas ellas podría producirse un maltrato”.
Por su parte, la diputada Marisela Santibáñez indicó que es necesario erradicar la práctica en vez de regularlas, debido a que aunque ya existen leyes que sancionan el maltrato animal y las apuestas ilegales, aún así se siguen cometiendo estos ilícitos en el marco de estas carreras.
“Las apuestas ilegales no son tradición, son un delito (…) el matrato animal no es un deporte”, destacó.
A su turno, René Manuel García (RN) negó que el camino sea la prohibición. “Están imponiendo algo, la manera más noble es regulando bien y ahí poner las penas del infierno al maltrato animal”. Tras cartón, aseguró que “un país que no cuida sus tradiciones es un país que tiende a desaparecer”.
Desde el Frente Amplio (FA), Constanza Schonhaut afirmó que “el maltrato animal no es espectáculo, es violencia” y que en las carreras en cuestión “la evidencia es clara, las condiciones de entrenamiento son extremas y crueles”, incluyendo dopaje, encierro e incluso “amarrar a perros en autos” como presunto entrenamiento.
Tras esto, destacó que “un perro de compañía vive 12 años, uno de carrera, menos de la mitad”.
Por su parte, el diputado Héctor Ulloa (ind.-PPD) calificó esta práctica como una “explotación disfrazada de espectáculo”.
Desde el Partido Nacional Libertario (PNL), el diputado Pïer Karlezi afirmó que lo “responsable” es prohibir las malas prácticas y no las tradiciones.
Y ante el caso de que se prohíban tales carreras, se preguntó: “¿Quién va a fiscalizar que esto no pase efectivamente a la clandestinidad y los perros efectivamente sufran».
Tras esto, abordó con dureza uno de los argumentos de quienes están por eliminar las carreras de animales, respecto de la regulación internacional iría en ese camino.
“No me importa lo que haga Nueva Zelanda, Estadops Unidos, porque somos chilenos en Chile”, espetó.
Desde el PC, la diputada Sofía González, afirmó que la bancada de su partido votaría a favor de prohibir las carreras. “El maltrato animal es un delito y los delitos no se regulan, se prohíben, se persiguen y se sancionan”, destacó.
En el mismo sentido, Francisco Crisostomo PS afirmó que “regular lo que no se puede controlar es no hacerse cargo del problema”, ya que el Estado no tendría la capacidad de fiscalizar esta práctica.
El diputado Jaime Mulet (FRVS) sostuvo a su turno que votará por rechazar las carreras de galgos, al afirmar que “el cambio cultural es lento y los legisladores estamos para avanzar en ese cambio cultural que el mundo necesita”.
Y ante el argumento de los parlamentarios que apoyan esta “tradición chilena”, el diputado PS César Valenzuela afirmó que “es una práctica reciente que se masificó en Chile hace un par de décadas”, pero que, más allá de eso, “la crueldad jamás puede llamarse tradición”.
Tras esto, el diputado republicano Daniel Bustos aseguró que “defender las tradiciones del campo es defender a las personas más humildes” y que, en este sentido, “no pueden pagar justos por pecadores”
Y su correligionario Benjamín Moreno afirmó que con los argumentos planteados desde la oposición, se podría también prohibir la hípica, pero “no lo hacen porque no es la postura popular”. En este aspecto, denunció lo que calificó como “hipocresía y desconocimiento del mundo rural”.
El texto aprobado
El artículo único aprobado señala: “Se prohíbe toda carrera de perros, cualquiera sea su raza, en todo el territorio nacional”.
Asimismo, agrega que “los animales que sean utilizados en las carreras prohibidas en el inciso anterior, serán rescatados y entregados a una organización del Registro Nacional de Personas Jurídicas sin Fines de Lucro Promotoras de la Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía, para que estos sean saneados, esterilizados y reubicados con una persona u organización que asuma su tenencia responsable”.
En tanto, añade que “quienes organicen estas carreras y participen en ellas, serán castigados con las penas de presidio menor en sus grados medio y multa de 20 a 40 unidades tributarias mensuales (UTM), además de la accesoria de inhabilidad absoluta perpetua para la tenencia de animales y el pago de los gastos en que incurra la institución designada para el saneamiento, esterilización, cuidado y reubicación de el o los animales rescatados”.
Asimismo, el texto sostiene que “quienes las promuevan, faciliten o difundan por cualquier medio, serán castigados con multa de 5 a 20 unidades tributarias mensuales (UTM)”.
Concluye señalando que “las personas condenadas en virtud del inciso anterior, no podrán solicitar la aplicación de la pena sustitutiva de remisión condicional de la pena, prevista en el Párrafo 1º del Título I de la ley Nº18.216”.





