[Opinión Día Mundial de la Conciencia sobre el Ruido] El mundo se une contra el ruido

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Por Jorge Arenas, PhD, profesor y director del Instituto de Acústica de la Universidad Austral de Chile.

El 26 de abril se celebra en todo el mundo una nueva versión del Día Mundial de la Conciencia sobre el Ruido (International Noise Awareness Day). Este evento tiene su origen en 1996 en los Estados Unidos, a partir de una iniciativa del Centro para la Audición y la Comunicación. Este Centro, creado en 1910, fue conocido anteriormente como la Liga de los Sordos. El Día, creado como una modesta actividad local, rápidamente se extendió a todo el mundo, convirtiéndose en la manifestación internacional más relevante en contra de la contaminación acústica. El objetivo de este evento es alertar a la población sobre el impacto del ruido en la audición y la salud de las personas.

Jorge Arenas
Jorge Arenas.

El ruido es un contaminante invisible que, de acuerdo a todos los estudios científicos, causa enormes daños a la salud humana. Estos efectos, que son mediatos y acumulativos, se pueden dividir en fisiológicos y psicológicos. Los efectos incluyen la pérdida irreparable de la audición, problemas cardiovasculares, hipertensión, estrés, alteraciones del proceso digestivo, dolor de cabeza y trastornos del sueño, entre muchos otros. Estudios recientes han podido correlacionar casos de diabetes tipo 2 con niveles elevados de exposición al ruido. Además, las repercusiones sobre la conducta y el aprendizaje de los niños, han sido claramente establecidas por la comunidad científica.

El ruido es generado principalmente por las actividades industriales, los medios de transporte y las propias personas. Sin embargo, la contaminación acústica no es reciente. Existen antecedentes históricos de las antiguas ciudades griegas y de la Roma imperial, donde se documentan los enormes problemas que generaba el ruido urbano, en especial durante las noches. En la época colonial, las autoridades locales se vieron forzadas a establecer obligaciones para los carruajes, agregando tiras de cuero en las ruedas, para disminuir el ruido que perturbaba el sueño de los habitantes. Sin embargo, es a partir de los orígenes de la Revolución Industrial, cuando el ruido se convierte en un peligroso contaminante del medio ambiente.

En 2013 el ruido ambiental en Chile representó el 40% de todas las denuncias ambientales del país y en 2014 el ruido fue el segundo mayor problema ambiental para la comunidad en Santiago. De acuerdo a estudios de la Sociedad Chilena de Otorrinolaringología, el 30% de la población trabajadora está expuesta a niveles de ruido que provocan daño auditivo irreparable. En 2006, según datos de la Asociación Chilena de Seguridad, el 80% de las incapacidades permanentes por enfermedades profesionales en nuestro país ocurrió por exposición a ruido. Esto obliga a los afectados a jubilarse anticipadamente, generando aún más presión sobre nuestro cuestionado sistema de pensiones.

Sin duda, una de las principales contribuciones de esta conmemoración, ha sido llevar el tema del ruido a los medios de comunicación. En este sentido, la educación es vital para empoderar a los ciudadanos para exigir a sus autoridades tomar las medidas administrativas que aseguren vivir en un medio ambiente libre de ruidos molestos. Esto mejora las condiciones de salud y la calidad de vida de las personas.

Invito a todos a participar de esta iniciativa, promoviendo la conservación auditiva, tomando conciencia de los efectos del ruido, cooperando para no emitir sonidos molestos, y celebrando la importancia de vivir en un mundo tranquilo, silencioso y libre de ruido, no sólo en el Día Internacional, sino que todos los días del año.