La Dama de Blanco, por Sonia Amaro del Ciderh

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Por Sonia Amaro

Investigadora del Centro de Investigación y Desarrollo de Recursos Hídricos (Ciderh)


 

Se presenta casi todas las madrugadas de invierno a la zona costera del desierto de Atacama debido a la intervención del anticiclón del Pacífico, que origina el choque entre las nubes del tipo estratocúmulos y el cordón montañoso que compone la Cordillera de la Costa; me refiero a la  dama de Blanco, localmente denominada camanchaca.

OLYMPUS DIGITAL CAMERALas nubes de origen marina y saturadas están en constante formación y evaporación entre los 600 y los 900 m.s.n.m. Su propagación hacia al continente sólo es posible gracias a la existencia de valles cerrados y expuestos a alta radiación solar, a causa de las montañas cercanas a la costa. La escasez de lluvia (1 mm promedio anual), desde la Costa a la PreCordillera en la Región de Tarapacá, confiere un potencial hídrico a las neblinas costeras que han permitido el desarrollo de una biodiversidad adaptada a condiciones extremas, constituyendo los denominados oasis de niebla.

Desde el inicio de los años 60, gracias al profesor en físicas y matemáticas Carlos Espinoza, se realiza el aprovechamiento del agua de la niebla a través de unos dispositivos formados por una malla fina que ayuda a la condensación de las gotas de agua conocidos como atrapanieblas y que se ubican en lugares altos y expuestos a la camanchaca. El primer lugar habitable en Chile, donde se instalaron estos instrumentos, fue la caleta Chungungo, en la ciudad de La Serena.

Sin embargo, la estación experimental de Alto Patache del Centro de Investigación del Desierto de Atacama de la Pontificia Universidad Católica de Chile, desde el 1997 cuenta con investigaciones de alto nivel acerca de la cantidad y calidad de la niebla del Norte Grande, con el objetivo de suministrar en un futuro a las pequeñas poblaciones que se encuentran bajo el acantilado cercano.

Dama de Blanco2Normalmente, el agua de la niebla presenta una concentración de iones superior en dos a siete veces al agua de la lluvia que cae en un determinado lugar. Considerando la ausencia de la misma en el desierto de Atacama, es imposible hacer tal relación. Por tal motivo la concentración es mayoritariamente atribuida a la conglomeración de sales en el agua del mar y también al polvo (chusca) que se forma por los fuertes vientos.  Algunos científicos, como Schemenauer y Cereceda,que estudian el agua de la niebla, también justifican la concentración de algunos elementos, tales como Sulfato, Nitratos, Hierro y Selenio con la existencia de actividades antrópicas en la Región de Tarapacá.

El uso de este sistema de captación de niebla se ha utilizado más en los últimos años. Los niveles de contaminantes mencionados anteriormente presentes en el agua de niebla, aunque varían en el tiempo, han aumentado (Strater, 2010). Por lo anterior mencionado, es esencial estudiar la composición química de esta reserva hídrica no convencional. El Centro de Investigación y Desarrollo en Recursos Hídricos CIDERH de la Universidad Arturo Prat en convenio con el Centro del Desierto de Atacama de la PUC, iniciaron un estudio de la calidad de la niebla en la Región de Tarapacá, con instalación de un sistema especialmente diseñado para la colección de las muestras de agua de niebla en seis corredores de importancia en la conformación de neblina: los sectores de Junín, Patache, Guatalaya, Punta Gruesa, Pajonal y Chipana.

 

FOTOS: Ciderh