Conaf culmina proceso para actualizar Plan de Conservación de la Taruca

Cuatro talleres con actores locales y servicios públicos a lo largo del año permitirán un trabajo que busca compatibilizar conservación y convivencia armónica con comunidades locales.

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La cualidad de mimetizarse propia de la taruca o huemul del norte (Hippocamelus antisensis), no fue obstáculo para que la cabo 1° Claudia Gálvez, de la Patrulla de atención a comunidades indígenas (PACI) de Carabineros de Chile,  tuviera un grato y sorprendente encuentro –que consideró un regalo de la naturaleza- con un grupo familiar de doce tarucas,  en una de sus habituales recorridos rurales en la precordillera de la provincia de Parinacota, esta vez camino a Saxamar, en el tramo entre Chapiquiña y Pachama.

La experiencia la relató mientras estaba por comenzar el cuarto y último taller del año organizado por Conaf, con el propósito de consolidar la información de los diversos encuentros efectuados tanto en Putre como en Arica,  para lograr la actualización del Plan Nacional de Conservación de la Taruca, que se había elaborado el 2006.

Contrapunto

Pero a diferencia de la grata sorpresa que vivenció la cabo Gálvez junto a sus compañeros,  una encuesta aplicada por Conaf a los pobladores de precordillera, arrojó que un alto porcentaje de los lugareños considera a la especie, como dañina para sus cultivos.  El contrapunto es parte precisamente de la información que permitió poner temas álgidos sobre la mesa, dialogar y buscar soluciones a esta realidad y puso de relieve asimismo que sin la participación comunitaria no es posible trabajar los temas de conservación.  De hecho, Esteban Zúñiga, encargado de Biodiversidad de CONAF,  así lo expuso en el último taller efectuado en Arica, al señalar “no queremos que la convivencia con la taruca signifique disminuir la calidad de vida de la población local”.

Leonel Quintana, director regional de CONAF Arica y Parinacota, indicó por su parte que “este trabajo no está aislado de otros que lleva adelante la Corporación, como es la Estrategia de cambio climático y recursos vegetacionales.   Allí se está abordando un ordenamiento territorial que incorpora  y une conservación con el uso local de los recursos con respeto a los manejos ancestrales”.

Soluciones

En este sentido, los talleres para renovar el plan de conservación de la taruca, fueron también los que arrojaron parte de las soluciones las que aparecen como ´salomónicas´, o mejor dicho acordes a la cosmovisión de respeto al medioambiente que aún persiste en los territorios andinos.  Se trata nada menos que de reservar una porción de los sembradíos para dejárselos a la taruca, evitando así que entre al resto de la chacra.  Roman Flores, agricultor de Chapiquiña ya se comprometió con este manejo.  A su vez, un 86% de los consultados -de un universo de 32 personas que refleja el grado de despoblamiento andino-, se inclina por establecer cercos vivos con especies multipropósito incluida la finalidad de alimento para la taruca, y que sirvan para delimitar las siembras productivas de maíz, papa o alfalfa,  las que entregaría CONAF a partir de la producción de su vivero de Putre.

El tema abrió la posibilidad de abordar a futuro las opciones por pago de servicios ambientales que propicia el Banco Mundial a través de los fondos de carbono que buscan reducir el cambio climático.  Más aún si se toma en cuenta la valoración mundial que existe por la biodiversidad presente en la Reserva de Biosfera Lauca, donde se mueven parte de las poblaciones de tarucas.

El Plan de Conservación de la Taruca abarca a Arica y Parinacota y Tarapacá, y tras este trabajo se sistematizarán la visión y metas así como las acciones incluyendo asimismo los compromisos tanto de los servicios públicos y los actores del territorio, en el acuerdo de avanzar hacia una convivencia armónica con este ciervo propio de nuestra zona.