CDP celebra renuncia definitiva de Energía Austral a RCA de hidroeléctrica Cuervo

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El Consejo de Defensa de la Patagonia (CDP), considera un “triunfo ciudadano” la reciente renuncia total del titular, Energía Austral SpA a la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) de la Central Hidroeléctrica Cuervo, que mantuvo amenazada la vida de los habitantes de Puerto Aysén, como la valiosa biodiversidad de esa zona de la Patagonia.

Por más de siete años la ciudadanía de Aisén dio una lucha frontal en contra de este proyecto, y mientras esperaba el fallo respecto de las reclamaciones ante el Tercer Tribunal Ambiental, recibe esta noticia. “Ahora esperamos que la empresa devuelva los derecho de agua, principalmente consuntivos – dejando de pagar más de dos millones de dólares al año de patente por no uso-, y también las más de 20 mil hectáreas adquiridas a precio irrisorio vía ´pituto´ con una conocida familia de Aisén”, indicó Peter Hartman, coordinador de la Coalición Ciudadana por Aysén Reserva de Vida.

“Energía Austral SpA al renunciar a los derechos y obligaciones establecidos en las resoluciones de la autoridad, se abstiene en definitiva de ejecutar el proyecto aprobado por las mismas. (…)”, señala el documento presentado este 28 de agosto ante el Tercer Tribunal Ambiental de Valdivia, que formaliza los trascendidos recientes de prensa. Con ello la empresa renuncia ante el Servicio de Evaluación Ambiental de la Región de Aisén, a la titularidad de la Resolución Exenta N°180, del 16 de septiembre de 2013, de la Comisión de Evaluación de la Región de Aysén, que calificó favorablemente el Estudio de Impacto Ambiental del Proyecto Hidroeléctrico Cuervo.

Para el abogado y director ejecutivo de la ONG FIMA, Ezio Costa, “este hecho ratifica que la construcción de este tipo de centrales es inviable en la Patagonia y además, devuelve la certeza y seguridad a los aiseninos. Es de esperar que ahora el sector sea priorizado para protección, al ser una reserva ecosistémica única y de valor incalculable para nuestro país y las generaciones venideras”.

La ciudadanía y organizaciones sociales se opusieron desde sus inicios a este proyecto por sus importantes falencias técnicas referidas a la construcción de un embalse de 13 mil hectáreas sobre una falla geológica activa, Liquiñe-Ofqui, en un área rodeada de volcanes, que, además, implicaría la desaparición de humedales, lagunas y la destrucción de un área de alto interés ecosistémico para el país, lo cual ha sido refrendado por diversos expertos.