Arborización del Parque Forestal

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Por Santiago Del Pozo Donoso, Ingeniero Forestal experto en Arboricultura Urbana.


Entre los aspectos que la realización de la Fórmula E en el Parque Forestal de Santiago ha suscitado, se encuentra el análisis de la fragilidad de los ecosistemas urbanos y la gestión que es necesario realizar para asegurar su la continuidad de estos ecosistemas.

Lamentablemente los cuidados que requiere el Parque Forestal se han centrado en la conveniencia de utilizar plátano oriental (o el híbrido plátano x acerifolia) y no en el análisis del parque en su conjunto.

Es importante aclarar que estudios realizados en el Gran Santiago señalan que las especies más comunes en sus 32 comunas son Robinia pseudoacacia (11,4%), Prunus ceracifera (8,6%), Citrus limon (5,3%), Acacia cavens (5%) y Populus deltoides (4,5%) (U. de Chile. 2002) y que la especie más abundante y dominante en los parques urbanos es el plátano oriental con un 15,4% de presencia (Correa-Galleguillos. 2014). Estos datos aconsejan, al menos, un reanálisis de los estudios de polen realizados en la Región Metropolitana.

Con respecto al arbolado del Parque Forestal de Santiago, señalar como principios la conservación de la biodiversidad, la captura de material contaminante en invierno y la lucha contra el cambio climático. La medida obvia consiste en utilizar especies nativas de
esta región, las que además son de hoja perenne y en parques se aclimatan muy bien.

En el mismo Parque Forestal hay pimientos (Schinus molle), peumos (Cryptocaria alba),
quillay (Quillaja saponaria) y palma chilena (Jubaea chilensis). En el Parque Balmaceda
hay Belloto del Norte (Beilschmiedia miersii (Gay) Kosterm). En el Parque de los Reyes
maitenes (Maitenus boaria) y espino (Acacia caven). Faltan varias spp. no muy utilizadas
como frangel (Kageneckia angustifolia D.Don), ciprés de la cordillera (Austrocedrus chilensis), bollén (Kageneckia oblonga Ruiz & Pav.), lingue (Persea lingue), guayacan (Porlieria chilensis) y por supuesto foike (canelo) (Drimys winteri J.R. et G. Forst.), entre otras.

Debido a que ya existe un cobertura arbórea en el Parque Forestal no se hace necesario arrancar unos árboles frondosos para plantar en su reemplazo pequeños arbolitos afirmados en un palo. Habrá que observar que en el repoblamiento se utilicen árboles de calidad. Se recomienda plantar los nuevos árboles en medio de los ya existentes, los que darán protección a los árboles nuevos, lo que significa un enriqueciendo de la cobertura arbórea, situación que anula la exigencia de utilizar especies de rápido crecimiento.

La arboricultura urbana requiere, entre otros aspectos, determinar las caracteristicas de
estas especies en todo su ciclo de vida en la ciudad como elementos fundamentales para
una adecuada gestión en cada etapa de su desarrollo.