Educación ambiental: Principal arma contra la falta de conciencia sobre el agua

Sólo 3,6% de los chilenos considera el agua como un problema ambiental, a pesar de que sin ella la vida que conocemos en la Tierra dejaría de existir. Ante eso, la educación ambiental es esencial para que se produzca un cambio de actitud en las personas se empiece a valorar este recurso como se debe.

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Según la Tercera Encuesta Nacional del Medio Ambiente, sólo el 3,6% de los chilenos considera el agua como un problema ambiental, estando la calidad del aire (38,4%), la basura (20,7%) y los perros vagos (7,4%) como los principales problemas en este ámbito.

La percepción y valoración de un recurso está relacionado con el grado de información y conocimiento que se tiene respecto a él. En ese sentido, el rol de la educación ambiental es sumamente importante, ya que le da importancia a un elemento vital para el ser humano y para toda la vida que habita el planeta.

“El rol de la educación ambiental es relevar en la comunidad el problema o características del recurso y dar un contexto local que permita  la identificación y sensibilización con la situación. Todo esto para que produzca un cambio en la actitud  en la relación de las personas  en cuanto a su disponibilidad, aprovechamiento, acceso y uso del agua”, explicó Pablo Vásquez, jefe de la división de Educación Ambiental del Ministerio del Medio Ambiente.  

El experto señala que la educación posee distintos instrumentos para llegar a la población. “A través de la educación formal e informal incorpora los elementos de importancia y distinción de la problemática, así como también, técnicas para que  la comunidad  pueda realizar un mayor aprovechamiento”, agregó.

Además de ayudar a valorar de mejor manera este recurso, la educación ambiental ha enseñado, a comunidades de todo el mundo, a utilizar eco técnicas que permiten purificar, reutilizar y rescatar agua, aprovechando  las condiciones ambientales de cada lugar. Lo mismo, en la elección de tipo producción vegetal, por ejemplo. La educación ambiental es una herramienta más para la sustentabilidad de la comunidad global y local.

La delegación de Iztapalapa en México, una población que desde hace más de 35 años enfrenta problemas de escasez hídrica, es un ejemplo en este sentido. El reciclaje de agua de lluvia se ha convertido en la solución para utilizar este recurso en diversas tareas domésticas.

Hasta el año pasado, el sistema se había instalado además en 59 colonias de la zona oriente de Ciudad de México. Durante la instalación de cada uno de los sistemas, la delegación capacitó a integrantes de casi 2 mil familias. A través charlas enseñaron cómo funciona la técnica y cómo mantener sus techos libres de sustancias tóxicas para reutilizar el agua de lluvia.