Ley Fintech y Finanzas Abiertas: Chile entra a una nueva era financiera digital

0
32

Hace poco más de dos años, el sistema financiero chileno dio un giro silencioso pero profundo. La publicación de la Ley N°21.521 (conocida como Ley Fintech) no fue noticia de primera plana para el ciudadano común. Sin embargo, sus efectos ya se sienten en cómo millones de personas acceden al dinero, transfieren fondos y gestionan sus finanzas desde el celular.

La pregunta que hoy corresponde hacerse es simple: ¿qué significa todo esto para el usuario digital de a pie? La ley, aprobada por el Congreso Nacional en octubre de 2022, busca regular a los prestadores de servicios financieros no bancarios (las llamadas fintech) bajo la supervisión de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Con ello, Chile da una señal clara: la innovación financiera es bienvenida, pero con reglas del juego definidas.

Un ecosistema que se ordena (y se abre a la competencia)

Hasta antes de la ley, el sector fintech operaba en una zona gris regulatoria. Empresas de criptomonedas, plataformas de préstamos digitales y servicios de pago convivían sin un marco legal claro. La nueva normativa cambia eso de raíz. «La ley ha nivelado las directrices para los diferentes participantes, elevando el estándar de gestión de riesgos para proteger el mercado y a los clientes», señala Esperanza Gómez, gerente de asuntos regulatorios en Deloitte.

El punto es relevante: más regulación no significa necesariamente más burocracia. En este caso, implica mayor confianza para el consumidor.

Ignacio Pera, socio de Dentons, complementa que el impacto en la industria ha sido «bastante notable», y que las empresas fintech han logrado compatibilizar sus modelos de negocio con las normas de la CMF. ¿El resultado? Chile se consolida como un destino más atractivo para la inversión extranjera en tecnología financiera. Pero los beneficios no son solo para los grandes actores. Para el usuario digital, un ecosistema más ordenado significa acceder a más servicios, con mayor seguridad y menor riesgo de fraude.

El sistema de finanzas abiertas: ¿qué viene después?

La Ley Fintech no es solo un registro de empresas.

Su gran apuesta de futuro es el Sistema de Finanzas Abiertas (SFA), el equivalente chileno del concepto global conocido como open banking.

¿Qué implica en la práctica? Que con tu autorización, distintos proveedores financieros podrán acceder a tu información bancaria para ofrecerte productos personalizados: un crédito más barato, un seguro mejor calibrado, una cuenta con beneficios según tus hábitos de consumo. El usuario deja de ser un número en la base de datos de un banco y pasa a ser el dueño de sus propios datos financieros.

Vicente Icaza, CEO de Holdo, advierte que la implementación del SFA «será clave para desarrollar un mercado financiero más moderno y alineado a las necesidades de los usuarios». Sin embargo, hay una condición que no puede ignorarse: la educación financiera. «Se vuelve crucial educar a las personas sobre los beneficios que trae el open banking y cómo proteger mejor sus datos personales», concluye Icaza.

El punto no es menor. Abrir las finanzas también implica abrir riesgos. La pregunta que muchos usuarios se harán (con razón) es: ¿quién controla mi información y para qué se usa?

Webpay y el usuario digital: la infraestructura que ya existe

Todo este ecosistema digital funciona sobre una infraestructura de pagos que los chilenos ya conocen bien. Webpay, la plataforma de Transbank, es hoy el estándar de facto para transacciones en línea en el país: segura, sin comisiones para el usuario y ampliamente adoptada por comercios de todo tipo.

Esa adopción se extiende también a espacios de entretenimiento digital, como pasa con cualquier casino online con Webpay en Chile (cada uno recopilado y verificado con guías de juego responsable) demuestran cómo Webpay facilita transacciones instantáneas y seguras incluso en entornos de casino online, donde la confianza en el método de pago es fundamental. Que un medio de pago nacional opere con fluidez en estos contextos es, en sí mismo, un indicador de madurez del ecosistema digital chileno.

Un antes y un después para las finanzas en Chile

El proceso no está terminado. Para 2026, el foco estará en sentar las bases técnicas y normativas del SFA, un trabajo que exige coordinación entre reguladores, empresas y ciudadanos. «Probablemente se crearán nuevas oportunidades de negocio entre la industria tradicional y las fintech», proyecta Pedro Torrealba, gerente general de Capitaria Latam, quien no descarta fusiones ni adquisiciones en el horizonte próximo. Lo que está claro es que Chile ya no está mirando el futuro financiero digital desde la orilla. Está adentro. Y el desafío ahora no es técnico, sino cultural: que los usuarios entiendan sus derechos, protejan sus datos y aprovechen las herramientas que este nuevo sistema pone a su disposición.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Ingrese su nombre aquí