Un nuevo análisis de Climate Central revela que esta ola de calor que se expande por la costa este de Norteamérica es, en su punto máximo, al menos cinco veces más probable debido al cambio climático, lo que plantea nuevas interrogantes sobre la vulnerabilidad de un deporte global y masivo como el fútbol, ante el aumento de las temperaturas y los riesgos que supone tanto para jugadores como para aficionados.
Ante esta situación y ahora que los equipos entran a las fases eliminatorias, la suerte del sorteo en la asignación de sedes —en particular la presencia o ausencia de aire acondicionado en los estadios— generará una carga física desigual entre los jugadores, lo que podría influir en el rendimiento en las rondas siguientes.
Con alertas de calor extendidas por el este de Estados Unidos y Canadá, los equipos que juegan en el estadio MetLife de Nueva York (en Nueva Jersey), Miami, Filadelfia y Toronto —ninguno de los cuales cuenta con aire acondicionado— enfrentan condiciones muy retadoras que podrían dejar a quienes avancen desde estos partidos en desventaja relativa frente a los equipos que compiten en los estadios climatizados de Houston, Dallas y Atlanta.
Mientras tanto, aunque la climatización dentro de los estadios puede proteger a los jugadores de lo peor del calor, esta protección no se extiende a los aficionados. Los hinchas que se desplazan hacia y desde las sedes, o que esperan en el exterior, siguen expuestos a temperaturas sofocantes: más de cien aficionados ya fueron atendidos por enfermedades relacionadas con el calor en Houston durante la fase de grupos. Algo parecido ocurrió en Miami y algunos festivales de aficionados fueron interrumpidos o cancelados en las ciudades sede de Toronto y Atlanta.
El Dr. Luke Parsons, experto en calor de The Nature Conservancy, asegura que se pronostica que varios de los partidos de esta fase, incluidos los de Houston, Dallas y Miami, se disputen en condiciones en las que se espera que la temperatura de globo y bulbo húmedo se acerque o supere umbrales que sabemos que llevan al límite la capacidad del cuerpo para enfriarse, especialmente durante el esfuerzo físico sostenido.
«Para los aficionados, las altas temperaturas significan que el riesgo por calor no termina en las puertas del estadio. Trasladarse hacia y desde la sede, hacer fila y reunirse a comer y beber bajo el sol directo puede ser tan peligroso como el tiempo en las gradas. Afuera, bajo el sol, no es solo incómodamente caluroso para la actividad intensa sostenida: es peligrosamente caluroso», explica Parsons.
La Dra. Fredi Otto, de World Weather Attribution, explica por su aprte: «Creo que ahora podemos afirmar con mucha confianza que cada ola de calor que ocurre hoy en día se ha vuelto más intensa y más probable a causa del cambio climático. No hay duda de que el cambio climático es un factor absolutamente determinante cuando se trata de olas de calor».
Justamente, una nueva investigación de World Weather Attribution (WWA) muestra que estos niveles de calor húmedo que sofocará a jugadores e hinchada en las próximas fechas del Mundial habrían sido prácticamente imposibles en un clima sin el uso de combustibles fósiles.
La ola de calor está siendo impulsada por un fuerte sistema de alta presión tipo «domo de calor» que trae condiciones calientes y húmedas desde el sur, atrapándolas sobre gran parte del centro y el este de Estados Unidos, así como en el sur de las provincias canadienses de Ontario y Quebec. Si bien este es un patrón meteorológico típico, ahora genera temperaturas más altas como resultado del calentamiento provocado por el ser humano.
Las temperaturas diurnas superan los 100°F (38°C) en muchas zonas, aunque las temperaturas de «sensación térmica» se esperan aún más altas al incluir la humedad. Las Temperaturas de Globo de Bulbo Húmedo (WBGT, por sus siglas en inglés) —una medida del estrés por calor— están en niveles récord al promediarse en toda la región estudiada.
Datos clave sobre el calor y la Copa Mundial de la FIFA 2026
- Se espera que una cuarta parte de todos los partidos del Mundial 2026 se dispute en condiciones de calor peligrosas.
- La final del Mundial en Nueva York/Nueva Jersey, los cuartos de final y el partido por el tercer puesto están entre los encuentros en riesgo de superar los umbrales de calor.
- 14 de los 16 estadios sede ya superan los umbrales de juego seguro para al menos tres grandes amenazas climáticas, incluidos el calor extremo, las lluvias que impiden el juego y las inundaciones.
- Se prevé que Francia vs. Paraguay, en Filadelfia el 4 de julio supere los 28°C (82°F) WBGT al inicio del partido. A estos niveles, FIFPRO ha pedido que los partidos sean aplazados por ser inseguros para jugadores y aficionados.





