Uso de agua desalada por parte de la minería del cobre crecerá 230% en los próximos diez años

La escasez del recurso y la construcción de plantas desaladoras, juntoa la mayor producción que se espera para el fin de esta década, son los factores que explican el incremento, según un informe de Cochilco.

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La mayor producción de cobre esperada para fines de esta década, con 7,06 millones de toneladas de cobre fino, junto con la construcción de plantas desaladoras que se ha desarrollado en los últimos años para enfrentar la limitaciones de acceso al agua, harán que el uso de agua de mar por parte de la minería del cobre, aumente en 230% al 2029.

Así lo arrojó un estudio desarrollado por la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), que evidenció que la demanda de agua de mar del sector pasará desde 3,28 m3/seg en 2018, a 10,82 m2/seg en 2029, alcanzando con ello el 43% del agua total requerida por dicha industria en ese año.

El informe también evidenció que el consumo de agua de origen continental (dulce) esperada para 2029 alcanzará los 14,53 m3/s, un 12% más que lo estimado para 2018.

En ese sentido, el informe es claro en evidenciar que el consumo de agua continental mantendrá una tasa de crecimiento anual promedio cercana a 1%, versus el agua de mar, con una tasa promedio del 12,2% anual.

Con ello, el consumo de agua total por parte del sector se incrementará en 56% en el periodo analizado.

“El crecimiento en el consumo de agua de mar es mayor al del agua continental, pues son cada vez más las mineras que se suman a la construcción de sus propias plantas desaladoras o agua de mar directa para enfrentar la escasez de este insumo, en la medida que esto sea factible tanto técnica como económicamente”, explicó el director de Estudios y Políticas Públicas de Cochilco, Jorge Cantallopts.

En esa línea, resaltó el cambio de la matriz de producción, ya que en los próximos años se vuelca a los minerales de sulfuros.

“La producción de concentrados pasa de una participación del 71,2% al 88,4% en el periodo 2018-2029. Los minerales sulfurados deben ser procesados a través de flotación, proceso que es mucho más intensivo en el uso de agua”, explicó.

Situación regional. Cochilco también demostró que al analizar el consumo de agua de mar por región se observó una fuerte participación de la región de Antofagasta, seguida en menor medida por las de Atacama y Coquimbo.

En ese sentido, algunos de los proyectos que podrían concretarse en estos diez años son la ampliación de la desalinizadora de Escondida, inaugurada a principios de 2018; la planta desaladora Distrito Norte de Codelco; la ampliación de tuberías para Distrito Centinela de Antofagasta Minerals; el uso de agua de mar para la expansión de Sierra Gorda de KGHM y la puesta en marcha progresiva para el proyecto de hierro Dominga a partir del 2020, entre otras.

Así, se espera que el uso de agua de mar a nivel regional para el 2029 sea de un 32% para la región de Tarapacá, un 64% para la región de Antofagasta, un 32% para Atacama y de un 51% para la región de Coquimbo.

“En los próximos años, Antofagasta será la región que más consuma agua de mar, lo que permite una disminución importante en el uso de agua continental, pues es en esta región donde se concentra la mayor cantidad de actividad minera del cobre.

En el caso de la región de Coquimbo, el 50% de las operaciones mineras del cobre serán abastecidas por agua de origen marino al 2029.

Es importante destacar que empresas mineras que operan en Atacama, región que atraviesa una severa sequía, también están realizando un importante esfuerzo por incrementar el uso de agua de mar, el que llegará a un 33% al año 2029”, concluyó Cantallopts.