Proponen cultivo de palma chilena en sectores de secano de la Región de O’Higgins

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El déficit de precipitaciones que registra la Región de O’Higgins, sumado a la degradación de los suelos por factores naturales y deficientes técnicas de producción, ha aumentado los costos operacionales y por lo tanto ha reducido el número de agricultores que realizan un manejo sustentable del bosque nativo. Así lo estima Luis González, docente e investigador de la Universidad de Chile, tras exponer los resultados del proyecto “Capacitación del pequeño (a) propietario para la producción de plantas de Jubaea chilensis y especies nodrizas a una escala familiar”, patrocinado por el Fondo de Investigación del Bosque Nativo de la Corporación Nacional Forestal.

El profesional afirma que dado el diagnóstico hecho en este proyecto de investigación, se debe desarrollar nuevos procedimientos de trabajo para pequeños propietarios, ya que “en sectores rurales del secano costero e interior existe un gran número de pequeños propietarios que poseen terrenos descubiertos o con especies de bosque esclerófilo, con un grado de importante de degradación, lo que no les facilita la realización de actividades productivas y que a la larga les generará un impacto económico”.

Jorge Caviedes, Jefe del Departamento de Desarrollo y Fomento Forestal de Conaf O’Higgins, señala que la institución trabaja intensamente en el desarrollo de políticas e incentivos para la conservación y gestión sostenible de los bosques y para la disminución de la degradación forestal.

“A nivel regional se desarrollan variadas iniciativas para disminuir los efectos del proceso de degradación de bosques. Nuestra misión es impulsar una política forestal al largo plazo y para ello estamos identificando criterios y algunos parámetros para incorporarlos al trabajo conjunto con los propietarios forestales y así evitar la degradación forestal. Además, Conaf dispone de los incentivos necesarios para la implementación del uso sustentable y conservación del bosque nativo en la Región, a través de bonificaciones especiales, por medio de sus concursos anuales, los cuales benefician a pequeños, medianos y grandes propietarios forestales”.

Palma chilena

Para Luis González, la rehabilitación, enriquecimiento y forestación con especies nativas de alta resistencia a periodos largos de sequía parece ser la única posibilidad en estas zonas, ya que de esta manera se podría incrementar el potencial apícola y producir nuevas plantas nativas con distintos fines.

Una de ellas dice es la palma chilena, “que es una especie rústica resistente a la sequía y la extracción de savia de palma es la base para la fabricación de la miel. Su valor económico, cultural y social, y por sus condiciones naturales deberían ser motivo de preservar esta especie, dado el avanzado estado de desertificación de la zona central”.