Por primera vez en décadas nacieron cachorros de jaguar en los esteros de Iberá, Argentina

Se agranda la familia de jaguares, en Parque Iberá, Corrientes, Argentina.

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El 6 de junio de 2018 fue un día histórico para el proyecto de Rewilding de Tompkins Conservation, ya que marcó la llegada de dos nuevos cachorros de jaguares en el Parque Iberá, ubicado en los humedales del noreste de Argentina, en la provincia de Corrientes. Estos cachorros no solo son los primeros nacidos dentro de nuestro Programa de Reintroducción de Yaguareté de CLT, sino que representan los primeros jaguares nacidos después de décadas en esta región. Esta especie ha estado ausente en Corrientes desde la industrialización del siglo XX.

El  jaguar es el felino más grande y uno de los más emblemáticos de América, pero la caza, la pérdida de hábitat y otras amenazas dejaron a la especie en peligro de extinción en Argentina. Habiendo perdido el 95% de su distribución original, actualmente se estima que solo quedan unas 200 jaguares en Argentina, distribuidos principalmente en parcelas aisladas de la selva de Misiones y en las laderas de las montañas (yungas) de las provincias de Salta y Jujuy.

Para revertir la extinción local de esta especie clave, lanzamos este pionero Programa de Reintroducción de Jaguares en 2011. Nuestro equipo en Argentina, junto con científicos y veterinarios y el apoyo de la comunidad local y legisladores, ha estado trabajando con el objetivo de criar una generación de jaguares que podrían ser liberados en su hábitat natural para sobrevivir de manera independiente en la naturaleza. Son cinco los yaguaretés dentro del programa, que provienen de diferentes de zoológicos y centros de rescate de Sudamérica. Ellos ya no pueden ser liberados pero sí pueden reproducirse  y vivir en las instalaciones del CECY ( Centro experimental de cría de Jaguares) que cuenta con más de 260,000 hectáreas de hábitat de pastizales naturales, con zonas abiertas y otras zonas forestales que sirven como refugio, y donde conviven con caimanes, capibaras y otras fuentes de alimento.

Los dos nuevos cachorros son descendientes de dos de los jaguares del programa prestados por instituciones asociadas: Chiqui, el padre, nació en la naturaleza pero termino en un centro de rescate al quedar huérfano por un cazador; Tania, la madre, llegó al centro después de nacer y criarse en un zoológico. Lo más característico de Tania es la falta de una de sus patas, la cual perdió durante un accidente cuando era cachorra. Sin embargo, a pesar de esta discapacidad, desde que se unió al Programa de Reintroducción de Jaguares a logrado superarse y hoy es la madre de los primeros cachorros de jaguares nacidos en Iberá en aproximadamente medio siglo.