Paso a paso de la aprobación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas

Dos sesiones y varias horas de debate dieron como resultado la aprobación en particular del proyecto que busca procurar la conservación y la protección del ecosistema

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Tras una segunda sesión, con 8 votaciones separadas y una indicación aprobada, el Senado despachó a la Cámara de Diputados el proyecto que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas y el Sistema Nacional de Áreas Protegidas.

En la oportunidad fueron reiterados los argumentos a favor y en contra, esgrimidos durante la sesión anterior, en torno –principalmente- a la duplicidad de funciones que podría acarrear el nuevo Servicio, lo que se vio reflejado en las múltiples votaciones separadas solicitadas. Mientras que el senador Carlos Bianchi intervino en líneas generales sobre el mensaje y dejó constancia de la necesidad de descentralizar las áreas protegidas.

Además de las votaciones separadas, se respaldaron las indicaciones formuladas por la Comisión de Trabajo, en atención a las propuestas de la Comisión Mixta de Agricultura y Medio Ambiente, tal como explicó la senadora Adriana Muñoz, quien detalló que lo que se busca es que “este Servicio garantice en forma explícita el estatuto administrativo”, para dar certezas laborales en el traspaso de trabajadores.

En la misma línea se eliminó la frase “número máximo” a traspasar, haciendo alusión al paso de los trabajadores, con lo que procuró dar certezas a los funcionarios y se evitan ambigüedades.

Avanzado el debate, el senador Iván Moreira aludió al artículo 23 número 2 del reglamento, para restringir las argumentaciones a 2 minutos y aclaró que nadie quiere coartar las posiciones; asimismo, varios legisladores llamaron a sostener un debate sin descalificaciones, “acá no hay ni buenos ni malos”, se sentenció.

Sitio prioritario

Al comenzar la revisión de las solicitudes de votaciones separadas, se aprobó por 29 votos a favor y 8 en contra, la definición de “Sitio prioritario: área de valor ecológico, terrestre o acuática, marina o continental identificado por su aporte a la representatividad ecosistémica, su singularidad ecológica o por constituir hábitats de especies amenazadas, priorizada para la conservación de su biodiversidad por el Servicio”.

La senadora Ena Von Baer aludió a sus argumentos emitidos en sesión anterior, al cuestionar que a éstos sitios se les pueda exigir planes obligatorios de manejo, y que “se cruzaría con los que establece Conaf o el SAG”, precisó. Lo que fue respaldado por el senador Juan Antonio Coloma por la “superposición de facultades”.

Sin embargo, los senadores Guido Girardi e Isabel Allende, insistieron en que esto es esencial en el proyecto y preguntaron “si se respetarán los acuerdos con el Ejecutivo, durante la tramitación”; a su turno el senador Juan Pablo Letelier cuestionó que este debate se haga en este artículo. Por su parte, el senador Alejandro Navarro fue más político al cuestionar la visión medioambiental del gobierno, tras esta posición.

El senador Francisco Chahuan reconoció que “estas definiciones fueron parte de un acuerdo político (…) y son claves para entender el ecosistema que estamos protegiendo”.

Gestionar el sistema nacional

Luego, se sometió a escrutinio la función de gestionar el Sistema Nacional, lo que a juicio del senador Letelier es un error. “Soy un firme defensor de un servicio de biodiversidad, pero creo que es un despropósito que este servicio sea a la vez la institución que administre las áreas silvestres protegidas”. Aprensión que fue compartida por el senador Álvaro Elizalde, aludiendo a razones conceptuales, “gestionar en este nuevo servicio no va a ser una prioridad y no tendrá contrapeso institucional”, indicó.

El argumento fue refutado por el senador David Sandoval, quien sentenció que el trabajo de la Conaf “ya tocó techo”, sin embargo destacó el rol que ha tenido a la fecha. “Necesitamos aprobar, porque de esta forma el Estado se podrá hacer cargo”, remató. Al respecto, el senador Navarroreplicó que “la Conaf ha defendido con uñas y sin recursos y si no los tiene, es culpa es del Estado”, además insistió, que a su juicio, “no hay real conciencia del medio ambiente (…) Tiene que haber un ente externo que fiscalice, para que haya una contraparte”.

Con todo, la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, aclaró que el objetivo de este servicio es la gestión integral de todo nuestro parque natural, tanto marino como terrestre y con respecto a lo trabajadores de la Conaf, esclareció que pasarán al nuevo servicio, “con lo que no se pierde su experiencia”.

También intervino para esta votación la senadora Allende, quien coincidió que “oponerse a este artículo es oponerse a la esencia de este proyecto”, dando a conocer su “legítima diferencia” con su par Letelier.   

Pese al lato debate, gestionar el sistema fue respaldado por 29 votos a favor, 4 en contra y 2 abstenciones.

Ejecutar

La tercera votación vino de la mano de lo que la senadora Von Baer catalogó como el corazón del proyecto y llamó a eliminar la palabra “ejecutar” del artículo que indica entre las funciones y atribuciones del Servicio:

e) Elaborar, ejecutar y coordinar la implementación, así como velar y fiscalizar el cumplimiento de los planes de recuperación, conservación y gestión de especies; los planes de prevención, control y erradicación de especies exóticas invasoras; los planes de manejo para la conservación (…)”

“Se contempla el ejecutar la erradicación de especies exóticas, pero esto lo hace el SAG (…). El Servicio es el que elabora y el SAG es el que ejecuta, por lo que invito a votar en contra”, explicó Von Baer y el senador Juan Castro coincidió.

No obstante esto fue impugnado por los señores Girardi, Navarro y Allende; asimismo, la ministra Schmidt y el senador Chahuán coincidieron en que es clave la aprobación para mantener el proyecto, aspecto que finalmente fue respaldado por 24 votos a favor y 7 en contra.    

Compensación

Los senadores Ximena Rincón y Juan Ignacio Latorre solicitaron votación separada para el artículo 37, referido a compensaciones de biodiversidad y para el 52, sobre bancos de compensación de biodiversidad, quienes cuestionaron el mecanismo, lo que fue secundado por los senadores Provoste, Navarro y Rincón. Todos ellos indicaron que con esta modalidad no se avanza con los estándares y se confunde si se es o no consistente con el ecosistema.

Sin embargo, la propuesta contó con 18 votos a favor, 10 en contra y una abstención, con lo que se mantienen estas precisiones en el proyecto de ley, posición respaldada y argumentada por los senadores Pizarro, Allende, Girardi, Von Baer, Aravena y Chahuán.    

“Históricamente las acción del ser humano generan efectos”, aseveraron.

Ahora será el turno de la Cámara de Diputados, quienes deberán analizar el proyecto.