ONU elogia trabajo sobre líneas bases de emisión y absorción de carbono forestal de Chile

CONAF presentó trabajo destinado a establecer niveles de referencia de emisiones y absorciones de carbono forestal, a partir de los cuales diseñar e implementar políticas públicas orientadas a mitigar los efectos del cambio climático.

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Como un liderazgo a nivel mundial fue considerado por ONU el trabajo sobre líneas bases de emisión y absorción de carbono forestal (Nivel de Referencia de Emisiones Forestales/Nivel de Referencia Forestal Subnacional de Chile), elaborado por la Corporación Nacional Forestal y que está relacionado con la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales (ENCCRV) y al enfoque REDD+ de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

La presentación de las conclusiones se realizó en el Ministerio de Agricultura, con la asistencia del director ejecutivo de CONAF, Aarón Cavieres, y del director de la Dirección de Medio Ambiente (DIMA) del Ministerio de Relaciones Exteriores, embajador Isauro Torres.

La investigación tuvo como objetivo establecer líneas bases asociadas a la deforestación, la degradación, el aumento de reservas y la conservación del bosque nativo entre las regiones del Maule y Los Lagos, entre los años 2001 y 2013, y su proyección para el cumplimiento de los compromisos internacionales que se ha propuesto Chile respecto a la mitigación del cambio climático, con la finalidad de ir midiendo el estado de avance de las políticas públicas del país en esta materia. El trabajo fue reconocido por ONU como un hito a nivel mundial, instando a Chile a guiar a los demás países en este sentido.

El trabajo realizado indicó que las emisiones son levemente superiores a la captura en 159.824 tCO2eq al año, a lo que se debe sumar las absorciones de las plantaciones forestales y el crecimiento natural del bosque nativo, que no son parte de los análisis incluidos en el nivel de referencia.

“El sector forestal chileno -comentó Aarón Cavieres, director ejecutivo de CONAF- es una de las pocas actividades productivas del país que presenta este positivo índice. Hay que tomar en cuenta que los bosques y las coberturas vegetacionales son las más importantes vías para atrapar carbono; pero, como podemos identificar en el nivel de referencia, existe un margen de mejora que debemos afrontar a través de acciones que el Estado oriente a la mitigación de las consecuencias del cambio climático generadas por el incremento en la atmósfera de gases de efecto invernadero (GEI), para lo cual Chile cuenta con la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales como instrumento para el diseño, implementación y verificación de la efectividad de estas acciones”.

La estimación es un requisito de Naciones Unidas en el marco del enfoque de políticas internacionalmente conocidas como REDD+, que fomenta estas iniciativas en el sector forestal a través del pago por resultados de la reducción de emisiones por deforestación, degradación forestal, así como por el aumento de superficie, recuperación y conservación de las masas forestales.

“Tal como se especifica en las directrices de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático, el Nivel de Referencia fue estimado utilizando fuentes de información oficial desarrollada por el país, principalmente los mapas históricos del Catastro y evaluación de usos del suelo y vegetación de CONAF y el Inventario forestal continuo del INFOR, en conjunto con metodologías validadas internacionalmente para la estimación de emisiones y absorciones de los gases invernaderos”, puntualizó Cavieres.

Este trabajo fue sometido a una doble revisión técnica, por parte de un equipo de expertos internacionales de Naciones Unidas y por otro equipo de especialistas independientes del Fondo de Carbono Cooperativo de los Bosques, superando de forma satisfactoria ambos procesos y representando un hito internacional en cuanto al número de actividades incluidas, las metodologías aplicadas, la transparencia de los datos y procesos y la completitud y coherencia general.

Precisamente para reducir las emisiones y aumentar las absorciones en el sector forestal, CONAF está implementando la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales que contiene 26 medidas agrupadas en siete actividades específicas, que son:

1. Fortalecimiento de la gestión en prevención de incendios forestales y restauración de áreas quemadas.
2. Modelo de gestión sustentable de los recursos vegetacionales.
3. Áreas modelo de gestión público-privada que compatibilice el manejo de los recursos vegetacionales con la ganadería.
4. Fortalecimiento de la protección fitosanitaria en los recursos vegetacionales nativos.
5. Gestión adaptativa de recursos vegetacionales al cambio climático, desertificación, degradación de las tierras y sequía.
6. Ajuste normativo y desarrollo agropecuario compatible con los recursos vegetacionales nativos.
7. Apoyo al sector forestal promoviendo la sustentabilidad de la gestión forestal.

“Mediante estas medidas, la Estrategia tiene como meta reducir las emisiones GEI asociadas a degradación forestal y deforestación en un 20 % al año 2025, además de aumentar la capacidad de absorción de GEI de los recursos vegetacionales, tomando como base comparativa los resultados que hoy se han presentado”, concluyó el director ejecutivo de CONAF.

Finalmente, el desarrollo de la medición contó con el apoyo financiero y técnico del Banco Mundial, a través del Fondo Cooperativo del Carbono Forestal, y del Programa de Naciones Unidas para REDD (ONU-REDD), más la colaboración de la ONG Winrock International, Estados Unidos; del Instituto Forestal (INFOR) y la Universidad Austral de Chile (UACh).