Hospital de San Fernando ha alcanzado más de un 30% de ahorro energético desde febrero

Fue uno de los 10 hospitales seleccionados a nivel nacional por la Agencia Chilena de Eficiencia Energética para desarrollar el “Programa de Eficiencia Energética en Edificios Públicos (PEEEP)”.

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El Hospital San Juan de Dios de San Fernando fue uno de los 10 hospitales seleccionados a nivel nacional por la Agencia Chilena de Eficiencia Energética para desarrollar el “Programa de Eficiencia Energética en Edificios Públicos (PEEEP)”, siendo favorecido para la implementación de mejoras que implican la optimización de los recursos energéticos.

Implementación

Se implementaron dos calderas de condensación y paneles solares para calefacción y Agua Caliente Sanitaria (ACS). Las nuevas calderas son de Gas Licuado Petróleo (GLP), lo cual permite la disminución de emisión de gases contaminantes al ambiente, disminuyendo además el consumo y costo de combustible, y bajar la huella del carbono (disminución de CO2).

“Desde la puesta en marcha del proyecto de eficiencia energética (febrero 2017) hasta la fecha ha existido entre un 30 a 40% de ahorro energético”, señaló la directora del hospital, Dra. María Margarita Henríquez, agregando que “nuestro establecimiento se convirtió en un “HOSPITAL ECO”, puesto que no genera contaminantes por conceptos de combustión, por el cambio del kerosene a Gas Licuado Petróleo”.

Mauricio Arrué, jefe del Departamento de Recursos Físicos del hospital, entregó conceptos técnicos del nuevo sistema de calderas: “en primer término es todo automatizado, con un tablero de control digital (hubo una mejora en tecnología); además, su implementación ha permitido una disminución en la emisión “ruido” desde la sala de Central Térmica hacia el exterior. Asimismo, estas nuevas calderas permiten que la selección de la temperatura del agua (ACC, Agua Caliente Calefacción y ACS, Agua Caliente Sanitaria) sea automatizada y al haber un precalentamiento a través de los paneles solares, entregan ACS y ACC a la temperatura que el sistema lo necesite, disminuyendo o aumentando el tiempo de uso de las calderas, lo que las hace trabajar de una forma más eficiente a la que teníamos (calderas a kerosene), generando así un gran ahorro en energía”.

Por otra parte, el cambio de 800 tubos a LED permitió un aumento en su periocidad, ya que el ciclo de mantenimiento disminuyó (no se ha realizado ningún cambio de tubo desde su instalación). La calidad del tubo LED es mejor a la convencional, generando una mejor luminosidad en distintas áreas de trabajo y además un tubo de la misma potencia luminosa (LUM) requiere un menor consumo de electricidad.