Generadoras renovables se quejan de que ayudan a pagar el impuesto verde aún cuando no emiten

En la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (Acera) dicen no haber sido escuchados en su petición de eliminar un mecanismo de compensación que se fijó en la reforma de 2014 y que beneficia únicamente a las generadoras eléctricas que están afectas al tributo.

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Al igual que las cementeras, las productoras de energía renovable tampoco están conformes con el tratamiento que el Gobierno le da al impuesto verde en su propuesta tributaria.

En la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (Acera) dicen no haber sido escuchados en su petición de eliminar un mecanismo de compensación que se fijó en la reforma de 2014 y que beneficia únicamente a las generadoras eléctricas que están afectas al tributo. Esto último considerando que en la propuesta actual incorpora un nuevo sistema de compensación que ofrece a las empresas la posibilidad de reducir o absorber emisiones con el objetivo de promover inversión en tecnologías limpias.

“Esto sin duda es positivo; sin embargo, el proyecto de ley no contiene ninguna propuesta que corrija la dZistorsión de la ley actual en cuanto al pago de compensaciones que se hace al interior del mercado eléctrico. Tampoco corrige la actual exclusión del impuesto verde para efectos del despacho de centrales”, comenta Darío Morales, director de Estudios del gremio.

El problema que denuncian es que según el artículo 8 de la actual ley se establece que este impuesto a las emisiones no se considera en el costo marginal del sistema eléctrico, el factor que representa el costo de operación de la central menos eficiente del sistema en un momento determinado y con que se valorizan los intercambios de energía entre las generadoras. Así, si una empresa que al pagar el impuesto queda con un costo mayor o igual al costo marginal, debe recibir una compensación del resto del sistema.

Este pago, dice la normativa, debe ser solventado por todas las eléctricas del sistema, a prorrata de la cantidad de energía que hayan retirado de la red en ese período (la energía que logran vender en el sistema), independiente de si se trata de unidades que no producen emisiones, como es el caso de las plantas eólicas o solares, por ejemplo.

Morales explica que según datos del CEN, en 2017 las empresas del sector eléctrico pagaron $109.300 millones por concepto de impuesto a las emisiones y las compensaciones netas que recibieron rondaron los $5.200 millones, lo que equivale a casi 5% del total. “Sin duda, este pago compensatorio a las centrales que emiten le resta efectividad al impuesto, cuyo objetivo debería ser la disminución de las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera”, apunta.

Las gestiones para lograr una corrección de este tema en el marco de la modernización tributaria es uno de los objetivos de Acera para este año, razón por la cual explican han presentado la opinión del sector ante autoridades del sector eléctrico y también han acudido al Congreso.