Expedición chileno-belga estudia comportamiento de glaciares para entender su influencia sobre fiordos

Con la ayuda del centro COPAS Sur-Austral, el equipo de científicos europeos regresó a la Región de Aysén para recuperar el instrumental dejado hace un año y continuar con su investigación.

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Embarcación Sur Austral navegando junto al Glaciar PIO XI.

Durante el primer trimestre de 2019, un grupo de científicos del Renard Centre of Marine Geology (RCMG) de la Universidad de Gante, Bélgica, se trasladó hasta la Patagonia chilena para estudiar el transporte y depositación de sedimentos en los fiordos. La expedición, liderada por el profesor Sebastien Bertrand, realizó tres campañas que contaron con la colaboración del centro COPAS Sur-Austral de la Universidad de Concepción, obteniendo importantes datos que serán de utilidad para tres proyectos conjuntos entre el RCMG, el Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP) y el mismo COPAS Sur-Austral.

El objetivo de la primera etapa de la expedición fue muestrear los ríos Colonia, Del Salto, Ñadis, Baker, Pascua, Bravo y Huemules, recolectando más de 700 litros de agua, los que luego fueron filtrados en el laboratorio costero de COPAS Sur-Austral en Caleta Tortel. Ahí los científicos separaron el sedimento en suspensión para luego analizar su composición química. “El propósito de este trabajo es definir de qué están compuestas las fuentes de sedimentos que llegan al fiordo Baker-Martínez y, posteriormente, reconstruir el origen de los GLOF (crecidas abruptas del río debidas al vaciado de lagos glaciales) que han afectado a la región”, afirma Sebastien Bertrand.

La segunda expedición tuvo como objetivo recuperar el instrumental anclado en los fiordos Baker y Steffen desde febrero de 2018, incluyendo “trampas” o recolectores automáticos de sedimentos y sensores de turbidez que permiten registrar las variaciones en el aporte de sedimento a los fiordos. Los resultados obtenidos hasta ahora, han revelado que en los últimos dos años el sedimento se depositó en el fondo marino a razón ~3 cm por año, acumulándose mayoritariamente en verano debido al aumento de los caudales de los ríos a causa del deshielo de glaciares.

En el último tramo de la travesía, y a bordo de la embarcación científica Sur-Austral, los expertos pasaron varios días navegando y recolectando muestras de sedimento en el fiordo Eyre, el que es alimentado por el Glaciar Pío XI, el único de nuestra Patagonia que sigue avanzando (a una velocidad de 2,5 metros por año) y además el más extenso de Sudamérica, con una superficie de 1.265 km².

“Este fue el crucero científico más largo que se haya realizado en la Sur-Austral desde Caleta Tortel, recuperando 15 testigos (tubos gigantes) que serán utilizados para entender cómo el avance glacial queda registrado en el sedimento. Asimismo, esta campaña también sirvió para recolectar más de 11 km de perfiles de CTD, los que se usarán para comprender cómo las aguas del Pacífico entran a los fiordos y averiguar si afectan el comportamiento de los glaciares”, agregaSebastien Bertrand.

La travesía por el fiordo Eyre marcó el final de la expedición 2019 por la Patagonia chilena. Tras su término, las muestras fueron enviadas a diversos laboratorios en Bélgica y Chile, donde están siendo procesadas y analizadas meticulosamente para registrar una serie de parámetros físicos y geoquímicos, los que servirán para estudiar los sedimentos de los fiordos y entender cómo se depositan en el fondo de los mismos.