Estudio revela la factibilidad de planta Waste-to-energy en la RM

A petición del gobierno regional, EBP Chile y la empresa Pöyry desarrollaron la primera investigación en Chile que estudia la factibilidad del sistema Waste-to-energy en la Región Metropolitana (RM). Se concluyó que sería viable una planta con una capacidad instalada de 330.000 ton/año, la cual generaría una potencia eléctrica de 20 a 29 mW.

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El “Estudio de factibilidad de planta Waste-to-Energy para la Región Metropolitana” concluyó que la implementación de plantas de valorización energética de residuos (WTE por su sigla en inglés), bajo ciertas condiciones, es un escenario posible en la región más poblada del país. WTE consiste en la generación de energía a partir de residuos sólidos domiciliarios, municipales e industriales.

La investigación definió que para ser viable una planta de WTE en la región, esta debiese tener una capacidad instalada de 330.000 toneladas al año, el 10% de los residuos anuales de la RM. Así, la potencia eléctrica sería de 20 a 29 mW y ocuparía un terreno de 8 hectáreas.

También se estableció que la planta tendría que estar pensada bajo el concepto de economía de escala y utilizar la tecnología “combustión de parrilla”, la más dominante y simple en el mercado internacional. La combustión de parrilla puede utilizar la basura tal cual como llega a la planta, a diferencia de otras tecnologías que deben preparar la basura con el fin de que sea apta para la combustión o gasificación.

Si bien estos son los primeros resultados de la investigación, los elaboradores afirman que en el ámbito técnico, todo está listo, y para que el estudio salga publicado oficialmente, sólo falta definir las estrategias que les entregarán al gobierno. “Creemos que estos datos permitirían la operación de una planta y que esto no competiría con estrategias que fomenten el reciclaje”, declaró Mauricio Villaseñor, líder de planificación energética de EBP Chile.

Desde el ministerio de energía afirman que este es el primer paso para conocer la realidad de la RM en este sentido. Recién con esto se pueden tomar las decisiones para la implementación de una planta WTE. “Nos parece que cualquier modelo que se defina debe incorporar la inversión privada como un actor fundamental, evitando los subsidios directos del Estado pero con una participación en la regulación”, manifestó el ministro de Energía, Andrés Rebolledo.

Desafíos

El intendente de la región, Claudio Orrego, argumentó que el incendio de Santa Marta mostró la fragilidad del sistema en Santiago, donde un problema en un sólo relleno sanitario puede generar que la ciudad completa entre en una crisis. “En consecuencia, hay una decisión de política pública que tomar en esta región. No en 40 años más, sino en los próximos 2 o 3 años. Hoy podemos tratar los residuos generando un valor para la sociedad. Este valor es la energía y energía más limpia”, expresó el intendente.

Sobre los desafíos de este sistema en Chile, el Dr. Luis Díaz, profesor titular del Departamento de Ingeniería Química de la USACH y Director del Programa Centro Sustainable Waste to Energy Research & Technology, explica que hay vacíos legales que podrían dificultar su asentamiento. “Son rentables, están las tecnologías, están las ganas políticas de las autoridades, pero faltan esa regulación”, afirmó Díaz.

Otro desafío, señala el académico, es el tema cultural. “Cómo vamos a convencer a la población de que estas plantas son limpias. Tiene que ser un sistema que luche contra las sustancias tóxicas, que sean sustentables”, añadió.

En muchos casos existe preocupación por parte de las comunidades, especialmente por la contaminación del aire, el aumento del tráfico y el ruido.  No obstante, hoy existe tecnología moderna y limpia que posibilita la operación de WTE incluso dentro de las mismas ciudades. Es el caso de la planta en Copenhague, la cual se encuentra a cinco kilómetros de la principal plaza de la ciudad.

Existen múltiples tecnologías que se pueden instalar en una planta. Durante el Primer Seminario Internacional “Sustainable Waste to Energy”, se vislumbraron varios ejemplos internacionales que han funcionado con éxito en el extranjero. Entre estas tecnologías destaca la de Carbonización Hidrotérmica de Biomasa o el lodo como combustible. Además, se discutió cómo las plantas WTE pueden ir más allá de generar electricidad, sino que también pueden crear productos con valor agregado como fertilizantes o calefacción distrital.

El caso de Chile

WTE Araucanía es un proyecto que actualmente se encuentra en evaluación ambiental y que vendría a ser la primera planta de Waste-to-energy en Chile. Esta se ubicaría en la comuna Lautaro, región de la Araucanía, y pretende procesar 190.000 toneladas de basura anuales, generando una potencia eléctrica de 15 mW.

El proceso de tratamiento de residuos comenzaría con la recepción y descarga de éstos en fosos para luego pasar a una etapa de trituración. Luego, el material se higieniza con el fin de eliminar los malos olores y esterilizar la materia, sin liberar ninguna emisión contaminante. Después de un proceso de clasificación, el material susceptible de ser valorizado energéticamente se lleva a la gasificación. El vapor sobrecalentado se ingresa a una turbina para generar la electricidad.

“Hemos tenido varios desafíos a nivel político, a nivel ambiental, a nivel comunicacional con la ciudadanía porque hay desinformación al no existir plantas en el país que se puedan ir a visitar. Esos son los desafíos de ser la primera planta o proyecto que se postula en el país”, cuenta Marc Thiele, subgerente del proyecto WTE Araucanía.