En el Día de la Tierra, WWF Chile llama a reducir la producción, uso y consumo de plásticos

El problema de la contaminación plástica es el foco de la celebración de este Día de la Tierra, que como cada año desde 1970, se conmemora el 22 de abril.

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El Día de la Tierra cumple 48 años y para celebrarlo se efectuará un sinnúmero de eventos multitudinarios por todas partes del mundo, los cuales llamarán a proteger los recursos naturales y establecer leyes que castiguen y frenen toda actividad o industria que contamine al planeta.

¿Cómo surge y en dónde nace esta celebración?
Todo surgió el 28 de enero de 1969, cuando una plataforma petrolífera del Pacífico derramó por 11 días cerca de 100 mil barriles de petróleo crudo en el Canal de Santa Bárbara y las playas del condado del mismo nombre, ubicado en el sur de California (Estados Unidos). A consecuencia de esto, miles de aves, delfines, focas y otros animales marinos murieron intoxicados por el crudo. Para entonces, éste era el derrame de petróleo más grande ocurrido en aguas de Estados Unidos.

WWF Chile

En el mundo se producen cerca de un millón de botellas plásticas por minuto, las que tardan 400 años en descomponerse, y según las proyecciones, al 2050 existirá más plástico que peces en el océano, si consideramos su peso.

Para WWF Chile, estos preocupantes datos deben ponernos en alerta respecto a la urgencia de enfrentar el desafío global de la contaminación por plásticos, que tal como el cambio climático, debe comprometer a todos los países y a todos los sectores de la sociedad.

Justamente este problema es el foco de este Día de la Tierra, celebrado en todo el mundo el 22 de abril, el cual busca acciones concretas para eliminar los plásticos de un solo uso, así como impulsar una regulación internacional en la materia.

“Anualmente en el mundo se producen alrededor de 300 millones de toneladas de plástico para hacer bolsas, botellas, paquetes y otros productos. Lamentablemente, solo cerca del diez por ciento de este plástico se recicla y reutiliza correctamente. El resto termina como desperdicio en los vertederos o como basura en nuestro entorno natural, donde se filtran químicos peligrosos en el suelo y el agua, poniendo en riesgo tanto a los humanos como a la vida silvestre”, explica Rodrigo Catalán, director de Conservación de WWF Chile.

“El impacto en ríos, lagos y océanos también es preocupante; por ejemplo, se estima que más de un millón de aves marinas y más de cien mil mamíferos y tortugas marinas mueren cada año por ingestión de plástico o estrangulamiento. Las bolsas plásticas representan cerca del 10% de los desechos en las costas. Por otro lado, al degradarse en el agua se convierte en pequeñas partículas tóxicas, o microplásticos, que son ingeridas por especies marinas y pueden llegar al ser humano a través de la comida”, agrega.

En el país, WWF Chile propuso un gran acuerdo nacional para decirle adiós a las bolsas plásticas en todo el territorio, profundizando así el proyecto que las prohíbe en las 102 comunas costeras de Chile. Esto podría lograrse a través de acuerdos voluntarios como ya lo han hecho varias comunas.  Incluso en enero pasado una región completa (Los Ríos) dejó de entregar bolsas plásticas en el comercio de sus 12 comunas.

“Terminar con la contaminación por plástico implica grandes cambios a todo nivel, involucrando a las empresas que producen y sobre-utilizan este material y también a los consumidores y a los gobiernos. Porque se pueden dictar normas muy necesarias y adecuadas, pero deben ir aparejadas con un cambio en los hábitos y estilos de vida. Solo así los resultados serán duraderos y lograremos superar este gran desafío global”, enfatizó Catalán.

En concreto, a nivel de gobierno es clave implementar la Ley de Reciclaje; en cuanto a las empresas, éstas deben reducir el uso de plástico, por ejemplo en su packaging; finalmente, las personas deben, entre otras medidas, preferir productos sin plástico, y usar botellas y bolsas reutilizables.