Detectan 170 relaves abandonados y gobierno lanza política nacional

Medidas van desde el reprocesamiento de material, hasta el traspaso de responsabilidades a nuevos proyectos mineros.

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Como “una campaña para volver a legitimar la actividad minera”, califica el subsecretario de Minería, Pablo Terrazas, la estrategia que presentará hoy el gobierno en materia medioambiental.

Se trata de la Política Nacional de Relaves, estrategia que busca hacerse cargo de los pasivos ambientales dejados por faenas mineras que culminaron su funcionamiento, previo a que existiera la actual legislación ambiental que responsabiliza a las compañías de estos emplazamientos.

Los riesgos que revisten estos pasivos mineros se dan principalmente por la presencia de metales pesados, o por la eventual contaminación de agua subterránea. También hay problemas con las emisiones atmosféricas debido al arrastre de material particulado.

La autoridad realizó un catastro a nivel nacional en el que se detectaron hasta 740 depósitos en distintos estados, por lo que el primer paso será realizar un estudio de título, mediante el cual se pueda definir a quién le corresponde la propiedad de cada uno de estos sitios, y por tanto la responsabilidad de su funcionamiento.

“Aquí se entrelazan dos objetivos: uno es la seguridad y el otro son los impactos ambientales, porque los relaves inactivos hoy pueden estar contaminando una napa subterránea o el aire por el polvo en suspensión, pero también a veces puede estar generando una inseguridad, algunos tienen muros donde pueden estar corriendo niños y se pueden caer, puede haber un terremoto y puede provocar algún accidente”, explica el subsecretario de Minería.

Para enfrentar la situación, el gobierno ha preparado una batería de medidas, dependiendo de la condición del depósito. Así, si el relave está activo se realizará una modificación al Decreto 248, con lo que se obligará a las mineras a reportar la situación del depósito en línea y en tiempo real. Junto con esto, se trabaja en un convenio con la Fundación Chile para contar también con imágenes satelitales de estas ubicaciones.

Posterior a la búsqueda de los posibles propietarios, el plan contempla analizar si alguno de los relaves tiene un valor económico, para así ser reprocesados, en el caso de que exista un potencial negocio desde el punto de vista minero.

“De no ser así, se sacan todos aquellos que no son rentables, y quedan los que son abandonados o con dueño, pero que no tienen ningún valor para explotar desde el punto de vista del mineral. Entonces, ahí vamos a empezar a ver distintas opciones, ya que hoy existen otras formas de sacarles rentabilidad; por ejemplo, en distintos países están haciendo ladrillos, o asfalto, por lo que queremos dar una reutilización para otros productos”, explica la autoridad.

Pero, además, también se está considerando una vía judicial para aquellos propietarios que no colaboren con el proceso ambiental. “Vamos a apercibir al titular ambientalmente; es decir, vamos a hacer una denuncia al Consejo de Defensa del Estado para que el mismo consejo ejerza las acciones correspondientes para apercibir la responsabilidad ambiental que tengan los dueños”, advierte Terrazas.

Con todo, una de las medidas más llamativas del programa tiene que ver con un convenio que firmará en el próximo mes la Subsecretaría con el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), para incluir la opción de que los nuevos proyectos mineros que se desarrollen a lo largo del país se hagan cargo de los relaves abandonados en la región donde se instalarán.

“Cuando ingresa un proyecto minero nuevo, ellos tienen que hacer una compensación por la contaminación que van a producir; entonces, la compensación del daño ambiental podrá ser uno de estos relaves que no tienen otra opción de ser ni reutilizados ni reprocesados. Entonces, vamos a tener una lista y el SEA va a determinar la compensación incluso haciéndose responsable de la mantención ambiental de los relaves que están en abandono”, remata Terrazas.