El informe que cuestiona a Gasmar y pone en tela de juicio tesis contra Enap

El profesor Cereceda, autor del informe declinó efectuar declaraciones sobre su estudio aduciendo que firmó una cláusula de confidencialidad que le impedía realizar comentarios. Más aún, advirtió, luego que el pasado martes (21 de agosto) recibió de parte del propio Ministerio de Medio Ambiente un correo electrónico que le recordó dicho compromiso.

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A una semana del episodio contaminante que provocó la intoxicación de 301 personas que viven en la comuna de Quintero en la Región de Valparaíso, y en medio de la verdadera guerra entre las empresas de la zona, el gobierno y ahora el mundo político por determinar las responsabilidades del asunto, un nuevo informe técnico -que está desde diciembre en el Ministerio de Medio Ambiente- complica más las cosas: esta vez, involucra a Gasmar como protagonista de la situación ambiental de la zona, contaminada, al decir del texto, principalmente por compuestos orgánicos volátiles derivados de hidrocarburos y elementos asociados al gas licuado.

El estudio elaborado por el académico de la Universidad Técnica Federico Santa María, Francisco Cereceda, en conjunto con el Centro de Tecnologías Ambientales CETAM y el Laboratorio de Química Ambiental fue solicitado el año pasado, luego de que se presentaran una serie de eventos de malos olores en el sector, y que han sido percibidos por la población del Valle de Puchuncaví, asociando el aroma, bajo la percepción ciudadana, a emanaciones de gas.  Según señala el texto en su introducción, “pese a la regulación existente y a los esfuerzos del Ministerio de Medio Ambiente, junto con otros estamentos públicos, no ha sido posible determinar hasta ahora, cuál es la sustancia que está generando los malos olores, y menos aún cuál es la fuente desde donde está siendo emitido”. Su objetivo apuntó, entonces, a una campaña de monitoreo de meteorología y gases atmosféricos Metano (CH4), Amoniaco (NH3), Hidrocarburos no Metánicos (NMHCs) y Compuestos Orgánicos Volátiles (VOCs) en distintos sectores de la zona industrial del Valle de Puchuncaví con miras a intentar establecer el origen de los eventos de olores que han afectado a la población cercana.

El documento sostiene que “muy probablemente y según los antecedentes que se pudieron recopilar durante las visitas industriales a los lugares de muestreo de la zona de estudio, este olor debería corresponder en primera instancia a mercaptano, compuesto perteneciente a la familia de los VOCs (por su sigla en inglés compuestos orgánicos volátiles), usado como odorificante para hacer perceptible mediante el olfato y por seguridad, la presencia de productos inodoros como GNL y otros combustibles gaseosos, los cuales son procesados en el sector industrial”.

Así, al final de las 70 páginas, apuntó en contra de Gasmar, compañía cuya propiedad la reparten Abastible (36,25%) y Gasco (63,75%), presidida por Ricardo Cruzat, ex gerente general de Enap, quien informó en su último reporte anual utilidades por US$22 millones. Ello porque, según el informe, “el análisis de los vientos y concentraciones de los compuestos orgánicos volátiles realizados justamente en la planta de Gasmar permitió establecerla como fuente importante de esos elementos en las emisiones asociadas a su planta de odorificación de gas”. Y agrega que “el análisis factorial realizado permitió asociar las concentraciones de VOCs observadas en Quintero con las aquellas observadas en Gasmar, indicando que su origen, muy probablemente, podría ser común. Esto implicaría que Quintero se encontraría afectado, muy probablemente por las emisiones de VOCs provenientes de Gasmar”.

Cortes de luz

El estudio consideró la instalación de monitores de recolección de gases en el Terminal Quintero de Enap, Gasmar, Puerto Ventanas  y Oxiquim por un período de tres meses y medio.

En noviembre de 2017, en medio del periodo de ejecución del informe, el Seremi de Medio Ambiente de la región de Valparaíso avisó de un evento de olores que afecta a la ciudad de Quintero, por lo que “se visitó a Puerto Ventanas, con el fin de recopilar datos meteorológicos y atmosféricos, encontrando el equipo sin funcionamiento. Debido a lo anterior, se deja operativo nuevamente el equipo y se revisa el voltaje de la batería del equipo de monitoreo, para así determinar las posibles causas del problema”, sostuvo el informe.

Y añadió: “El análisis determinó que se cortó el suministro eléctrico durante el día 14 quedando el equipo en funcionamiento hasta que la batería de respaldo se agotó el día 15 de noviembre en la madrugada. Se consultó a Puerto Ventanas respecto de este corte de energía y se informó que no se registraron cortes en el sector por lo que no se resolvió la causa de la falla”.

Puerto Ventanas declinó efectuar comentarios sobre este artículo.

Altas fuentes del aparato del Estado confirmaron que el Ministerio de Medio Ambiente no ha enviado de manera oficial el estudio a la Superintendencia de Medio Ambiente.

Contactado hoy por La Tercera PM, el profesor Cereceda, autor del informe declinó efectuar declaraciones sobre su estudio aduciendo que firmó una cláusula de confidencialidad que le impedía realizar comentarios. Más aún, advirtió, luego que el pasado martes (21 de agosto) recibió de parte del propio Ministerio de Medio Ambiente un correo electrónico que le recordó dicho compromiso.

Consultado por el correo enviado al académico, el Ministerio de Medio Ambiente respondió que “el acuerdo establecía que se debía informar al Ministerio del Medio Ambiente cuando se presentaran los resultados, lo que no habría ocurrido en al menos una oportunidad. Eso sí, una vez recibido el estudio, se publicó en el Sistema Nacional de Información Ambiental (SINIA), portal que es de libre acceso para todos”.

Lea en el siguiente link el informe completo.

Respuestas

Consultada Gasmar por este informe, la empresa respondió que “no está de ninguna manera vinculado con el proceso de investigación actual, pues data de diciembre del 2017, y es público desde hace varios meses”.

Y agregó que “respecto de las operaciones, no se han tomado medidas excepcionales a raíz del evento de contaminación declarado hace algunos días, puesto que la  actividad se ha mantenido dentro de parámetros habituales. Solo se ha dispuesto de mayor dotación a efectos de facilitar los sucesivos procesos de fiscalización que ha desarrollado la autoridad. Cabe destacar que Gasmar es un terminal que solo almacena gas licuado; el mismo que consumen las familias chilenas en sus casas; no manipula sustancias tóxicas”.

En tanto, el Ministerio de Medio Ambiente sostuvo que este y otros informes “han servido como referencia para la compra de equipos y el diseño de las futuras estaciones de medición”.

“El Ministerio del Medio Ambiente cuenta con una propuesta de rediseño para la red de monitoreo de la zona saturada de Quintero-Puchuncaví-Concón, el cual se espera materializar en el marco del Plan de Descontaminación. Este rediseño considera la medición de hidrocarburos. Además, se procedió a comprar un equipo denominado MIRAN, de tipo screening, que permite la medición simultánea de hasta 120 compuestos en la atmósfera, el cual ha sido utilizado durante la contingencia en la zona de Puchuncaví-Quintero”, afirmó.