Comienzan proyectos comunitarios para proteger y recuperar el patrimonio natural en Putú y Huenchullamí

Las iniciativas estarán orientadas al manejo y uso eficiente del recurso hídrico, la restauración, conservación y protección de bosque nativo y diversidad biológica, al desarrollo de prácticas agrícolas sostenibles y la implantación de técnicas productivas sustentables en huertos familiares.

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En el sector de Coipué Alto, en la comuna de Constitución, se realizó el lanzamiento de cuatro proyectos del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF) “Comunidades Mediterráneas Sostenibles”, los que  son administrados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), actuando como contraparte técnico el Ministerio del Medio Ambiente (MMA).

En el hito de lanzamiento, participó el seremi del Medio Ambiente de la Región del Maule, Pablo Sepúlveda, los alcaldes de las comunas de Constitución y Curepto, Carlos Valenzuela y René Concha, respectivamente, entre otras autoridades. Además, los representantes de la Junta de Vecinos Coipué Alto, el Comité de Adelanto Los Pinos de Putú, la Junta de Vecinos Unión y Progreso de Tabunco, el Comité de Adelanto Los Mayos y la  Agrupación Defensa y Conservación Maule-Mataquito (ADEMA), organismo co ejecutor de las iniciativas.

En la cita, las organizaciones sociales resaltaron el objetivo común y de largo plazo de los proyectos a ejecutar, “lograr el desarrollo sostenible del territorio” de la mano de la conservación del patrimonio natural. Para esto, es fundamental la preservación de la biodiversidad, el manejo sostenible de la tierra y el fortalecimiento de la resiliencia frente al cambio climático, mediante la gestión territorial a escala de cuenca en los humedales de Putú y el río Huenchullamí, por parte de las comunidades que habitan la zona.

Según señaló el representante del Ministerio del Medio Ambiente en la Región del Maule, “este tipo de proyecto busca relevar el patrimonio  natural y rural, teniendo como fin la restauración ecológica, la conservación  y la gestión de nuestro patrimonio natural, también tiene que ser asociado al rescate del patrimonio cultural y social en estos territorios. Es importante también porque nos permite trabajar en una de las amenazas más significativas  que tenemos como sociedad  hacia el futuro como es el cambio climático”, manifestó Pablo Sepúlveda.

Por su parte, Fernando Valenzuela, coordinador Nacional Proyecto GEF, sostuvo que “estos proyectos son impulsados y promovidos por el Estado de Chile, a través del Ministerio del Medio Ambiente en alianza con el  Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo que es la agencia implementadora, y se está trabajando desde Valparaíso a la Araucanía en estos proyectos comunitarios. Estamos muy motivados porque se están plasmando  esfuerzos por la recuperación, restauración  del patrimonio natural y por  fortalecer las comunidades locales”, afirmó Valenzuela.

Los cuatro proyectos beneficiarán a 66 familias y contará con un financiamiento de alrededor de  95 millones de pesos,  destinados a: “Gestión sustentable del agua y prácticas agroecológicas en Coipué Alto”, “Protección del patrimonio natural y cultural de la localidad de Putú”, “Conservación, protección y recuperación de biodiversidad y aguas en Tabunco”  y “Gestión del agua y desarrollo de prácticas agrícolas sostenibles en el sector Los Mayos”.

Alrededor de 18 meses, será el periodo de ejecución de estos proyectos, los que esperan aumentar la disponibilidad del agua mediante prácticas de manejo y uso eficiente del recurso hídrico, el desarrollo de prácticas agrícolas sostenibles con la implementación de técnicas productivas sustentables en huertos familiares y proteger el patrimonio natural, en especial  los recursos forestales nativos, por medio de gestión participativa en la localidad. Además, se instalarán prácticas de restauración, conservación y protección de bosque nativo y diversidad biológica.

El presidente de la Junta de Vecinos Copué Alto, Luis Gutiérrez, indicó que  “hace cuarenta años atrás, estas laderas antes tenían bosque nativo, existían robles, quillayes, peumos, litres, arrayanes y en las quebradas existían helechos, pataguas, maquis y canelos el árbol sagrado para el pueblo mapuche, todo eso las forestales lo han talado y con eso se ha producido un gran daño a la biodiversidad porque en este sector existían pudúes, ranas y coipos, por eso en este proyecto hemos visto la posibilidad de devolverle la mano a la tierra para que las nuevas generaciones conozcan el bosque nativo de forma natural”, expresó el dirigente vecinal.       

Cabe desatacar que el proyecto Comunidades Mediterráneas Sostenibles apunta a desarrollar e integrar los beneficios ambientales, por parte de las organizaciones comunitarias en la gestión con enfoque de paisaje de territorios seriamente amenazados, como es la ecorregión mediterránea de Chile.