Colectivo lanza manifiesto que aborda las acciones irreversibles de la humanidad sobre los sistemas terrestres

El “Manifiesto Antropoceno en Chile: Hacia un nuevo pacto de convivencia”, asegura el sociólogo UC e investigador Cigiden, Manuel Tironi, intenta hacerse cargo de lo que nos exige el Antropoceno como nueva era geológica.

0
455

¿Llegó la hora de dar por terminada la época actual, conocida como Holoceno –que se inició hace 11.700 años– y comenzar a llamar al período en que vivimos, definido por el impacto irreversible de la humanidad sobre el planeta, con un nombre nuevo? Esta fue la pregunta que ha estado  debatiendo desde el 2009 el Grupo de Trabajo Antropoceno (AWG por sus siglas en inglés) convocado por la Subcomisión de Estratigrafía Cuaternaria. En el Congreso Internacional de Geología en 2016, el AWG presentó una propuesta a favor del Antropoceno como nueva unidad geológica, indicando que hay señales suficientemente en los sistemas biofísicos para  confirmar intervención geológica de la humanidad sobre la Tierra.

Las implicancias científicas, políticas y culturales del Antropoceno se está discutiendo en todo el mundo. En Chile, y como iniciativa del grupo Estudios Críticos del Antropoceno liderado por el sociólogo UC Manuel Tironi, y con el apoyo del Centro de Investigación Integrada del Riesgo de Desastres (Cigiden), un grupo interdisciplinario de investigadores, artistas y pensadores se reunió en abril del año pasado en la Estación Costera de Investigación Marinas UC para debatir de forma abierta sobre los desafío del Antropoceno en Chile. Participaron en este encuentro Catalina Bauer (arte); Catalina Correa (arte); Laura Gallardo (ciencias atmosféricas, CR2); Gabriel González (geología UCN y subdirector de CIGIDEN); Román Guridi (teología, UC); Claudio Latorrre (peleoclimatología, UC); Eric Pommier (filosofía, UC); Sergio Navarrete (biología marina, UC), Sebastián Riffo (arte, UC), Cristián Simonetti (antropología, UC) y Bárbara Saavedra (Wildlife Conservation Society).

En base a ese trabajo, este miércoles se lanzó el “Manifiesto Antropoceno en Chile: Hacia un nuevo pacto de convivencias”, que en palabras de Manuel Tironi, intenta hacerse cargo de lo que nos exige el Antropoceno como nueva era geológica. “La conformación de un grupo diverso e interdisciplinario fue precisamente para aproximarse al Antropoceno desde categorías, discusiones y sensibilidades que no iterasen sobre los modos convencionales de hacer ciencia. En cuestión está una nueva era geológica definida por la acción irreversible de la humanidad sobre los sistemas terrestres, y por tanto las distinciones tradicionales entre cultura y naturaleza, o entre sociología y geología, empiezan a disolverse”, dice Manuel Tironi.

Además, agrega el sociólogo, el Antropoceno impacta de manera directa en una cuestión fundamental que todas las sociedades y todos los colectivos deben resolver: cómo vivir juntos. Ante el hecho de una humanidad que está creando las condiciones para su propia extinción, la pregunta por la convivencia ya no puede versar, por ejemplo, solo sobre ‘humanos’, sino que incluir un nuevo ‘contrato’ con entidades como ríos, océanos, bosques u otros seres no-humanos que antes eran vistos como simples ‘recursos’”.

El manifiesto aborda ideas en torno a los desafíos actuales y futuros posibles, propuestas para pensar y vivir en Antropoceno en Chile y principios de un pacto de convivencia. “Dado que el cambio de las condiciones de la biosfera sería fruto del colonialismo, el capitalismo y la sociedad de consumo, que han dado a la agricultura, la industria, las ciudades un carácter insostenible, el Antropoceno ha generado un intenso debate no solo en las ciencias de la tierra, sino también en las ciencias sociales, las humanidades y las artes. Este debate ha girado en torno a la necesidad de repensar la relación entre naturaleza y sociedad; la co-habitación entre humanos y procesos biofísicos; y el tipo de conocimientos y saberes que se requieren para entender y afrontar el cambio planetario”, versa en el documento.

De acuerdo a Tironi, lo que espera el colectivo con el manifiesto es detonar una conversación: “No tenemos objetivos prácticos a corto plazo, porque los cambios son lentos y porque lo que ha hecho falta en nuestra sociedad es precisamente espacios para debatir, reflexionar y especular. Lo que nos interesa es que en base al manifiesto proliferen espacios de discusión sobre estos temas, y desde distintas sensibilidades”, señala.