Armada realizó operativos para controlar la pesca ilegal de buques extranjeros en aguas antárticas

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El buque Marinero Fuentealba realizó una operación de fiscalización pesquera en el Territorio Antártico Chileno, en específico en el área que corresponde a la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos, CCAMLR, por su sigla en inglés, de la cual Chile es miembro junto con otros 24 países.

Más de 5 mil kilómetros recorrió el OPV “Fuentealba” efectuando el control de tráfico marítimo y fiscalización pesquera.

La unidad, que contó con el apoyo de un avión de exploración aeromarítima P-3 “Orión”, recorrió 3.025 millas náuticas, correspondiente a aproximadamente 5.551 kilómetros, en la subárea que incluye las islas Shetland del Sur, estrecho de Bransfield, y estrecho de Gerlache, y donde la Armada de Chile tiene la responsabilidad de efectuar el control de tráfico marítimo y fiscalización pesquera.

El comandante del Marinero Fuentealba, capitán de fragata Jorge Castillo, comentó que “el avión de exploración aeromarítima recorrió en más de cuatro oportunidades toda la zona CCAMLR sin detectar pesqueros que estuviesen efectuando extracción no autorizada.

En la penúltima comisión CCAMLR, también efectuada por el buque “Marinero Fuentealba”, se efectuó la inspección de dos pesqueros chinos y uno noruego, los cuales se encontraban en la zona del estrecho de Bransfield, con toda la documentación y, principalmente, con los procesos de extracción de los recursos absolutamente en regla. “Esto nos da la tranquilidad que la pesca que se está efectuando en la Continente Blanco, efectivamente se orienta a cuidar en el largo plazo los recursos naturales que la Antártica resguarda”, Jorge Castillo.

En sus 57 años de vigencia, el Tratado Antártico ha sido complementado por una serie de acuerdos, entre los cuales se encuentra la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos, CCAMLR.

Este organismo se creó  en 1982 debido a la creciente y descontrolada extracción de especies antárticas, principalmente krill, hecho que puede ocasionar daños irreversibles, por ser el principal alimento de la mayoría de los depredadores marinos.

Con la necesidad de regular su conservación, este instrumento estableció́ 7 zonas de captura en el Océano Austral, cada una de ellas con un límite de 620.000 toneladas para cada temporada de pesca.