Analizan nuevos datos recogidos por cámaras trampa en Parque Nacional La Campana

Funcionarios de la institución se encuentran abocados al retiro de los dispositivos, que durante el primer semestre de este año registraron imágenes del comportamiento y las amenazas de la fauna silvestre del parque nacional.

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Durante el primer semestre de este año, funcionarios de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) instalaron 30 cámaras trampa en distintos sectores –seleccionados aleatoriamente por un programa computacional– del Parque Nacional La Campana, con el fin de monitorear el comportamiento y las principales amenazas de los animales en la zona.

Tras meses de recopilar información, el personal actualmente se encuentra abocado a la difícil tarea de retirar los dispositivos desde cordones montañosos, quebradas y otras áreas, para posteriormente analizar las imágenes captadas.

Al respecto, el director regional de Conaf, Pablo Mira, explicó que “la fauna silvestre es muy importante y con esta tecnología somos capaces de saber exactamente qué tenemos, en qué distribución del parque, y con eso poder tomar decisiones mejores para que los estudios tengan los resultados que todos esperamos”.

Por su parte, el administrador del parque nacional, Félix Forno, destacó que los datos recogidos por las cámaras trampa “pasarán a un proceso de análisis y estadística, viendo lo que podamos encontrar en este periodo de filmación que duró aproximadamente la mitad de año”.

El guardaparques y encargado del sistema de televigilancia de la Corporación, Cipriano Núñez, detalló que el 2017, luego de monitorear 60 puntos con las nuevas herramientas tecnológicas,  lograron “detectar a cuatro de los siete carnívoros que son los objetos de conservación que nosotros necesitamos observar”, y agregó que para este periodo “estaría pendiente saber si están presentes pumas, chingues y gatos güiñas”.

Cabe consignar que, con las cámaras trampa, el año pasado Conaf registró especies de complejo avistamiento, como los zorros chilla y culpeo, el quique, e incluso el gato colocolo, felino nativo que figuraba en la bibliografía histórica del parque nacional, pero que nunca había sido identificado con fotografías. También, la institución pudo captar amenazas para la fauna nativa, como la introducción de perros y gatos domésticos, conejos, vacas y caballos, información que servirá de suministro para el desarrollo de futuros planes de conservación.