Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional audita programa que prestó US$1000 millones a proyectos de energía en Chile

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La investigación, que comenzó en 2016, se centra en la decisión de la corporación de financiar cinco plantas solares y el proyecto hidroeléctrico Alto Maipo en 2013 y 2014.

El gobierno estadounidense investiga un programa que otorgó casi US$1.000 millones a proyectos de energía renovables en Chile, incluyendo plantas solares con problemas financieros tan graves que los préstamos podrían no pagarse en su totalidad, dijeron fuentes familiarizadas con el tema.

La Oficina del Inspector General de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (OIG-USAID) audita unos US$890 millones de préstamos aprobados por la Corporación de Inversiones Privadas en el Extranjero (OPIC), dijo en un correo electrónico enviado a Reuters.

La investigación, que comenzó en 2016, se centra en la decisión de la corporación de financiar cinco plantas solares chilenas y un proyecto hidroeléctrico en 2013 y 2014.

Críticos sostienen que la OPIC pone demasiado énfasis en las energías renovables. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso recortar fondos para cualquier nuevo proyecto de la OPIC en su reciente bosquejo del presupuesto de 2018.

Al menos tres de los cinco proyectos solares chilenos han empezado a reestructurar su deuda, según dos personas familiarizadas con sus finanzas. Estimaron que las pérdidas de OPIC probablemente superarán los US$160 millones.

La corporación dijo en un comunicado que estaba segura de que recuperaría los recursos en las próximas décadas, pero reconoció que su cronograma original de pagos había cambiado. La agencia agregó que evaluaría las recomendaciones de la OIG.

La revisión en Chile, que dará lugar a un informe y finalizaría a fines del año, examinará “los factores que la OPIC utilizó para evaluar y aprobar sus proyectos energéticos en Chile”, entre otras cosas, dijo la OIG.

“Desafortunadamente, apuestan por el tipo equivocado de proyectos”, dijo Carlos St. James, asesor de energía renovable de Wood Group, sobre los proyectos de la OPIC en Chile.

GRAN APUESTA

En 2013 y 2014, según informes públicos de la OPIC, la agencia prestó cerca de US$2.500 millones a 32 proyectos en toda América Latina, de los cuales más de un tercio se destinó a proyectos energéticos chilenos.

Eso incluyó préstamos a cinco plantas solares. Tres de ellas -conocidas como Salvador, Luz del Norte y San Andrés- enfrentan ahora graves problemas financieros, según entrevistas y documentos internos que vio Reuters.

Varios bancos comerciales que examinaron el financiamiento de los proyectos, según dos fuentes, consideraron, en gran parte, que el llamado esquema de precios era demasiado riesgoso.

La OPIC esperaba precios locales de energía de más de US$100 por megavatio hora, dijeron, una tasa que sería más del doble del promedio de precios en Estados Unidos.

Las proyecciones han demostrado ser muy optimistas. A mediados de 2015, la caída de la demanda de las minas cercanas y la lenta construcción de líneas de transmisión, entre otros factores, comenzaron a deprimir severamente los precios.

La OPIC dijo que esperaba que los precios suban en los próximos años y que los préstamos fueran estructurados para asegurar la solvencia en el largo plazo, pero la mayoría de los analistas pronostican precios muy por debajo de esos supuestos.

En una declaración de noviembre, Etrion, una firma suiza que posee la planta Salvador, dijo que esperaba precios a largo plazo de US$38 por megavatio y acotó que el valor de los “activos fijos comprometidos como garantía” a la OPIC bajó casi a la mitad, a US$87,9 millones en 2016 desde 2015.

Agregó que ha alcanzado un acuerdo de reestructuración con la OPIC, posponiendo los reembolsos por un año y dejando abierta la posibilidad de nuevos retrasos.

El proyecto de Luz del Norte, propiedad de First Solar, y San Andrés, ahora propiedad de la firma de capital privado Ameris Capital, también está siendo reestructurado, según dos fuentes con conocimiento del proceso.

Javier Contreras, presidente ejecutivo de Ameris Capital, se negó a comentar sobre la auditoría, pero dijo que si ambas partes seguían comprometidas, los préstamos probablemente se reembolsarían en su totalidad. First Solar no quiso hacer comentarios.

Dos fuentes con conocimiento directo del financiamiento de los proyectos dijeron que la OPIC probablemente necesitaría perdonar del 40% al 60% de los préstamos otorgados a los tres proyectos solares. Eso haría que la OPIC perdiera entre US$160 millones y US$240 millones.

Los otros proyectos auditados en Chile son Maria Elena, construido por SunEdison, y Amanecer Solar propiedad de TerraForm Power. La OIG también audita la hidroeléctrica Alto Maipo, de AES Gener.

En un comunicado, AES dijo que “los auditores tuvieron la oportunidad de ver las obras, acceso a material documental y los elementos que (…) muestran un balance positivo”.

TerraForm Power no quiso hacer comentarios y SunEdison, ahora en bancarrota, no respondió a las solicitudes para referirse al asunto.

Fuente: La Tercera