33 comunas siguen esperando por sus planes de descontaminación

Los programas están en proceso de revisión en Contraloría, o bien se encuentran en etapa de diseño en el Ministerio de Medio Ambiente.

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Curicó.

El incremento de los niveles de contaminación del aire ya es habitual durante cada invierno en varias ciudades de la zona centro-sur del país. Sin embargo, algunas de las comunas con la peor calidad del aire aún no cuentan con un plan de prevención y descontaminación por Material Particulado Fino (MP 2,5) que constituye una de las sustancias más dañinas para la salud de la población.

Estos instrumentos legales elaborados por el Ministerio de Medio Ambiente contemplan la adopción de acciones concretas, como la renovación de calefactores a leña, nuevos subsidios de aislación térmica y metas para la disminución de las emisiones aplicables a la industria. También se establecen mecanismos de alertas, preemergencias y emergencias, para informar a la población sobre la situación ambiental.

Según indican en la cartera, aún no está vigente el plan del Valle de Curicó, en la Región del Maule, que comenzó a ser elaborado en julio de 2015 y cuyo documento final fue enviado para su toma de razón en la Contraloría en julio de 2018.

Tampoco ha sido aprobado el plan del Gran Concepción, en la Región del Biobío, que empezó su diseño en agosto de 2015 y fue remitido al organismo contralor en marzo de 2018.

En el caso de la normativa correspondiente a Coyhaique, en la Región de Aysén, la tramitación se inició en octubre de 2016 y es revisado en Contraloría desde marzo de 2018.
El ministerio también ratificó que el anteproyecto de plan de descontaminación del Valle de O’Higgins está en elaboración desde junio pasado.

El programa destinado al Gran Concepción, que involucra medidas aplicables a diez comunas que lo componen, incluye, además de la renovación de los equipos de calefacción, el establecimiento de metas de reducción de emisiones aplicables a las calderas industriales y hornos.

El alcalde de Coronel, Boris Chamorro (MAS), apuntó a la responsabilidad de las generadoras de energía que, a su juicio, influyen en este escenario negativo.
“La contaminación está sin control en la zona, porque las termoeléctricas no tienen un límite de generación”, planteó, y advirtió que el incremento de la polución ha derivado en el aumento de casos de enfermedades respiratorias y de cáncer en la última década.

En Coyhaique, en tanto, autoridades locales expresaron su molestia porque aún no se aprueba un nuevo plan. En esa zona se registraron 100 días críticos de contaminación el año pasado, 36 de ellos emergencias. “En invierno el aire es insoportable. Vivimos un serio problema de salud pública”, enfatiza el alcalde, Alejandro Huala (PS).

El jefe comunal añadió que se requiere “de manera urgente” adoptar nuevas medidas para mejorar la calidad del aire, como la instalación de un centro de leña seca, un subsidio a la energía limpia y la entrega a la población de calefactores más modernos. La meta del ministerio es llegar a la distribución de 6.500 de estos equipos.

Peter Hartmann, vocero de la agrupación Aysén Reserva de Vida, afirma que debido al crecimiento de la población de la ciudad, que hoy llega a las 58.717 personas, la cantidad de equipos que se apunta a renovar es insuficiente. “Se cambiarán 15 mil calefactores en ocho años. Son muy pocos y a un ritmo lento”, asevera.

Demoras

Sobre los plazos de tramitación de los planes, el Ministerio de Medio Ambiente respondió que la Contraloría General de la República “es un organismo autónomo, razón por la cual nosotros llevamos un proceso de coordinación permanente a nivel técnico, de forma tal de avanzar en su revisión”.

Desde la cartera añaden que el proceso de elaboración de estos programas debe contemplar la elaboración de un anteproyecto, una consulta ciudadana y, finalmente, un proceso de toma de razón y la publicación, lo que supone años.